Mensajes especiales
MENSAJE EXTRAORDINARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, PARA LA 92.ª MARATÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA

En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Postrados a Mis Pies, reconozcan el Sol de Dios que viene en su auxilio, el Sol de la Redención y de la Eucaristía que viene a iluminar y a disipar la oscuridad del mundo.

Postrados a Mis Pies, reconozcan el Legado que recibieron, del que desde siempre participaron y se alimentaron en espíritu.

Postrados a Mis Pies, reconozcan los atributos, los dones y las virtudes que, en confianza, Yo he depositado en cada uno de ustedes, para hacer nueva toda su vida, para que sus consciencias se rediman y se transformen.

Postrados a los Pies del Sol de Dios, reconozcan este momento planetario; la importancia de la expresión de los nuevos apóstoles, de los que mantienen la antorcha de la fe encendida, más allá de las circunstancias.

Hoy, vengan y colóquense a Mis Pies para que sus vidas sean bendecidas y reconsagradas, para que sus consciencias superiores sean depositarias de los impulsos crísticos que hoy les traigo.

En esta alianza perfecta con el Sol Eucarístico de Dios, ustedes podrán reparar el Corazón de Cristo de todas las ofensas que Él recibe diariamente, de todo lo que le hacen día y noche por medio de los ultrajes e indiferencias, de las omisiones y de las faltas.

A través del Sol Eucarístico de Dios, Yo vengo a retirarlos de las tinieblas de la consciencia y de la superstición del ego; vengo a abrirles los ojos de sus almas, para que puedan ver en este horizonte interior la Presencia del Hijo de Dios, que aún espera que cada una de sus vidas sea el testimonio de Su Palabra y de Su Legado.

Vuelvo a traerles este Sol de Dios para que sus caminos sean guiados y reciban en este momento lo que cada uno necesita, lejos de los deseos y de las aspiraciones propias.

Este es el Sol de Dios que ilumina el fin de los tiempos, pero que también reconstruye la vida espiritual de aquellos que se postran a Sus Pies para reconocer a un único Dios, a una única Presencia universal, cósmica e interna; para participar de esta comunión perpetua con el Sagrado Corazón de Jesús, que en este tiempo se vuelve a ofrecer en sacrificio por las almas y, especialmente, por los más pecadores, por las naciones, por la humanidad.

Que los tesoros espirituales, que Yo les he entregado a través de los tiempos, no se pierdan, no se desvanezcan ni se borren de sus corazones.

Hagan parte de sí cada una de Mis Palabras y que sus vidas se conviertan, algún día, en afluentes de Mi Fuente de Misericordia y de Piedad. Porque, hoy, algunos se distraen con otros caminos, colocan su mente en otros caminos y así, oscurecen el corazón, perdiendo la verdadera sintonía Conmigo, con Mi Voluntad. 

Este es el tiempo en el que cada uno debe enfrentar su propio Armagedón, debe conocer, de sí mismo, lo que hasta ahora nunca ha visto, porque un velo se retira de sus ojos para que puedan ver y reconocer este momento.

Hoy, acepto los sacrificios de los que persisten. Hoy, reconozco la valentía de los que se transforman y de los que nunca dejan de seguir adelante, más allá de todo. Es allí, en donde se concreta internamente la Obra de la Redención y de la Misericordia. Es en esa constancia y en esa fe, en donde las sagradas semillas de la Luz dan sus primeros brotes para, algún día, dar los frutos que Yo necesito para preparar Mi Retorno, a través de ustedes.

Hoy, veo con Ojos de compasión los errores que, algunos compañeros Míos, cometieron por imprudencia, por falta de atención, por falta de generosidad y por falta de consciencia. Pero hoy, no vengo aquí a señalar esos errores, sino a recordarles los Mandamientos que, en esencia, deben profundizar para entender su sentido oculto, sentido que los llevará a vivir en las Leyes Universales en estos tiempos críticos, en los que muchos ofrecimientos serán presentados a ustedes como si fueran mejores ofrecimientos que los que Yo les entrego. 

¿Comprenden lo que esto significa en este ciclo planetario?

Yo vengo a ungir nuevamente con Mi Espírito a aquellos que Me dijeron sí y que, más allá de sí mismos, intentan comprender Mi Voluntad y Mi Obra. El Redentor, su Señor, seguirá dando pasos firmes hacia el Propósito y Él llevará Consigo a todos aquellos que, despojados de sí mismos, seguirán Sus pasos de la misma forma para encontrar la meta, la meta interior.

Este es un tiempo en el que deben ser conscientes de que lucharán contra esa dualidad interior. Dualidad que les mostrará con tanta fuerza lo que ustedes desconocen, con una fuerza opuesta y paralela a la fuerza y el poder que Yo les entrego con Mi Palabra y Mi Presencia.

¿Esto es una batalla? Sí, es una batalla espiritual. Es el momento en el que, ante ustedes mismos, definirán el próximo ciclo, bajo la Mirada de Dios. Y ese ciclo que se definirá, indicará la posibilidad o no de que su Maestro retorne pronto al mundo. Pero recuerden, siempre recuerden, que no dependo de nadie para volver a esta humanidad, así como está escrito.

Sus almas deben tener presente, en la consciencia, que pueden participar o no de este gran acontecimiento del Retorno de Cristo. Porque para que ese Retorno sea posible, en cierta proporción, primero Mi Divinidad, Mi Espíritu, debe morar en ustedes para que, después, Yo pueda volver al mundo en su momento más difícil y doloroso.

Quiero que sepan, compañeros, que están ante el Libro de las Sagradas Escrituras, están ante el capítulo y el signo de este gran momento planetario, en el que los últimos Cristos del fin de los tiempos serán los que marcarán el próximo destino. Y eso va más allá de sus consciencias, de sus ideales o aun de su parecer.

Quiero que sepan que estar Conmigo no es algo momentáneo, sino que es estar bajo una estricta fidelidad a la obediencia divina y a la Voluntad suprema. Pero sepan que no hay otras consciencias u otros hermanos que lo pueden hacer, que puedan preparar Mi Retorno al corazón de los hombres. Si primero eso no sucede, en esta densidad y caos planetario, ¿cómo Yo podría venir aquí, al mundo, a través del poder y de la autoridad que Me ha dado Dios, desde el principio y por toda la eternidad?

Necesito que sus moradas internas sean Mis moradas; y aún, sigo esperando por esto. Hagan su examen de consciencia no para amedrentarse ni para juzgarse a sí mismos, sino para crecer interiormente en oferta y en servicio.

Porque en los próximos meses verán cosas inimaginables, y ustedes como Mis compañeros, que dicen ser Mis compañeros, tienen que estar preparados para lo que llegará; y esto ya no son solo palabras, sino serán hechos, serán acontecimientos en el mundo entero.

En estos últimos años, aprendieron a amarme y aún lo están haciendo; aprendieron a confiar en estas, Mis Apariciones, y aprendieron a beber de la Fuente de Mi Palabra por medio de los Mensajes, pero sé que alguna vez dudaron sobre Quién en verdad les está hablando.

Yo no vengo aquí solamente por ustedes, vengo aquí por un Propósito Mayor. Ese mismo Propósito que Mi Madre, la Virgen María, ya presentó en otros tiempos y en otras humanidades; para que la mayor cantidad de almas y de corazones alcanzaran la vida del espíritu y la unión con la Consciencia Trina.

Hoy no vengo a hacerles ver sus miserias, vengo a hacerles ver lo que en verdad sucede, para que lo reconozcan y lo acepten en humildad y en profunda gratitud.

No Me detendré por nadie más. Su planeta está en llamas. 

¿Quién cruzará Conmigo los umbrales del infierno para interrumpir la pérdida de cientos de almas consagradas y laicas? 

¿Quién irá Conmigo hasta lo más profundo de los abismos para encender su propia luz crística?, y así, poder vencer en el Amor a la oscuridad, como Yo lo hice por medio de cada gota de Mi Sangre y aún más, hasta el momento de Mi entrega en la Cruz.

Yo no vengo a colocarlos bajo una presión desconocida e insoportable.

En el nombre del Amor y de la Misericordia, que aún desconocen profundamente, Yo vengo a colocarlos ante la realidad, que es tiempo de aceptar y de vivir porque muchos de ustedes vinieron para ser Mis apóstoles. Y esto no es una ideología ni tampoco una teoría, menos es un sentimiento o una emoción pasajera, es un compromiso irrefutable que sus espíritus firmaron en el universo, y ese compromiso para cada uno tiene un tiempo, tiene una duración que solo Dios sabe.

Cuando las almas buscan otras enseñanzas que no son las Mías; piensen qué es lo que Yo puedo sentir delante de todo lo que amorosamente y en confianza les he dado, año tras año, día tras día, semana tras semana y mes a mes.

No pueden perder el objetivo de su Propósito, no se pueden dejar engañar ni tampoco pueden mentir; están ante el Rey del Universo, no ante un juez, sino ante el Corazón sacrificado del Cordero de Dios que se inmoló por ustedes para salvarlos, hasta el fin de los tiempos.

Recuerden que su camino de conversión y de redención está en los Sacramentos y no en otros libros. Que su verdadera espiritualidad se base en la fe del cristianismo y en la confianza absoluta de poder estar cumpliendo la Voluntad de Dios.

Como podrán percibir, compañeros, Yo vengo con un Mensaje de advertencia; pero de profunda compasión y solidaridad con los que se pierden, día a día, en el camino y dejan de ver, en sus propios caminos, las Huellas del Maestro.

Que está Maratón sea un paso más hacia la definición y, sobre todo, un paso para poder valorar y reconocer lo que fue recibido con tanto sacrificio y esfuerzo, para que nada sea en vano.

Los bendigo, en este tiempo de crisis interna y planetaria. Sepan que, más allá del sufrimiento y del dolor, está la Luz del Cristo Vivo, de Aquel que murió por ustedes para que tuvieran vida en Mí y así, tuvieran vida en el Padre Eterno.

Que las oraciones de Misericordia en este encuentro no solo sean palabras repetidas, sino afirmaciones sentidas en lo profundo del corazón.

Les agradezco por ser valientes y animarse a escucharme en el espíritu de la fe.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

MENSAJE DIARIO DE LA VIRGEN MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Poemas al Inmaculado Corazón de María 
Decimotercer poema

Santísima Madre de la Verdad,
retira de nuestros ojos los velos que nos ciegan,
para que, siendo liberados por Ti de la ilusión,
de la ignorancia y de la indiferencia,
podamos reconocer la Obra majestuosa
de Cristo en la Tierra.

Señora de la Divina Justicia,
llévanos todos los días a comprometernos
con los Sagrados Mandamientos.

Nadie más que Tú
fue el obediente ejemplo de Dios
sobre la superficie de la Tierra.

Por eso, te suplicamos, dulce Señora,
haznos amar cada Ley Divina,
para que nuestras vidas sean espejos
de transparencia, de fidelidad y de compromiso.

Que nuestras emociones no nos confundan.

Haznos ver la realidad
en cada momento de la vida,
para que podamos aprender
y así, descienda sobre nosotros
el don divino de Tu Sabiduría maternal,
porque necesitamos, querida Madre,
madurar y responder como apóstoles de Cristo.

Impúlsanos a buscar la conscientización en todo.

Que nuestra respuesta al Plan Divino
no sea personal ni impulsiva,
sino que sea una respuesta acorde
a la sabiduría y al discernimiento.

Que seamos, ahora y siempre,
guiados por el Espíritu Santo.

Amén.


¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz

Mensajes mensuales
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN BRASILIA, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Hoy vengo a darles Mi tiempo porque lo necesitan, porque necesitan encontrar la verdad, que va más allá de las formas y de las apariencias.

Ustedes y muchos otros seres humanos, pertenecieron al pueblo antiguo de Israel, que con Moisés recorrió el camino de la liberación, de la esclavitud espiritual y material.

Pero la tarea no fue finalizada. Ustedes, como sus otros hermanos de camino, regresaron a la Tierra para terminar lo que faltó, y a cada uno de ustedes, y a cada uno de los grupos se le designó una tarea espiritual y material, la cual ante los Señores de la Ley deberían cumplir, como está dictado en el Corazón de Mi Padre.

Hoy vengo a traerles la claridad de Mis Palabras, porque la Jerarquía ya no tiene tiempo, y ese significado no es simbólico.

El Plan de Dios se repartió entre los seres y todas las criaturas que, a lo largo de los tiempos y aun después de la Ascensión de su Maestro y Señor, deberían cumplir ese Proyecto que fue pensado por el Padre.

A ustedes que están aquí les corresponde una parte de ese Plan, más allá de su situación humana, mental o espiritual; y Dios apela a que eso sea concretado, a que cada uno cumpla con su esfuerzo, con su entrega y con su dedicación, sabiendo que todo este Plan no termina solamente en lo material, sino en la concreción de lo que viene de lo espiritual y que los impulsará a vivir grandes cambios.

Sé que a veces o en muchos casos no comprenden por qué hermanos de camino partieron sorpresivamente. 

La Voluntad de Dios es la felicidad para todos los seres, no es la condenación ni el castigo. Dios acepta las ofertas de los que interna y silenciosamente se entregan a Dios por medio de la donación y de la verdad, y hace de esas ofertas milagros. Y si fuera necesario llevarlos con Él, a Su Reino, ¿acaso, eso es algo triste? 

El júbilo en sus corazones debe ser el triunfo de sus hermanos y la victoria del Amor por encima del mal. Pero deben apaciguar sus corazones, serenar sus espíritus y recibir en este momento el Amor de Dios, el que los quiere erguir hacia la Vida Mayor, hacia el entendimiento de Su Propósito y hacia todo lo que aún el Padre deberá cumplir a través de ustedes y de sus hermanos, siempre y cuando sigan Su Ley y Sus Mandamientos.

Ustedes saben que la humanidad está pervertida y el planeta sufre cada día más a través de los Reinos de la Naturaleza.

¿Quién llevará en sus espaldas este pesado madero de la Cruz que hoy quiero compartir con Mis compañeros?

¿Quién se arriesgará a salir de sí mismo, para poder vivir la vida cósmica y para poder encarnar en sí los Dones de Dios, que con urgencia deberán descender a la Tierra y a la consciencia humana, para que, como hace más y mucho más de dos mil años, el pueblo de Israel, que una vez caminó en el desierto, finalice lo que vino a cumplir en este tiempo?

Dios no les pedirá lo imposible. Dios le pedirá a cada uno de ustedes lo que en verdad le pueden dar, ese ofrecimiento de sus corazones y vidas por la Vida Mayor, que no puede desaparecer de la consciencia de los hombres y mujeres de la Tierra; porque si en este tiempo la vida espiritual se desconectara del ser humano, todo estaría perdido.

Pero aunque muchas situaciones suceden en el mundo, que ustedes desconocen completamente, tenemos un tiempo más para construir lo que la Jerarquía necesita y para elevar hacia los Cielos las aspiraciones de cada corazón humano, que con compasión y fraternidad se entrega con confianza en las Manos de Dios.

Hoy vengo a traerles este mensaje del Padre, porque Yo Me comprometí con Él para decirles la verdad y para que pueda forjar en ustedes la madurez espiritual y física que es necesaria en estos tiempos y que los ayudará a llevar el Plan adelante, sin contratiempos y sin demoras; porque lo que cada uno pueda dar, en este momento, ayudará a otro hermano en el mundo que está en la oscuridad y que deberá alcanzar la Luz del Reino de los Cielos para vivir la redención y encontrar la paz, la paz que hoy les traigo y que es inmutable.

Piensen en la posibilidad de esta Gracia. Mediten en la oportunidad que Dios les entrega. Sus caminos pueden estar llenos de muchas bendiciones y Gracias, pero deben corresponder con madurez.

Este es el tiempo de la emergencia planetaria. Este es el tiempo de colmar todo con el Amor.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Queridos hijos:

El sostén de la vida espiritual se encuentra en la oración. No existe otro medio ni otra fórmula que lo resuelva.

La oración es el camino directo para encontrar a Dios y para vivir Sus Mandamientos.

En la oración ustedes renuevan la vida espiritual y reviven, una y otra vez, el sentido de haber llegado aquí, a la Tierra, para cumplir una misión.

En la oración el corazón se pacifica y recibe interiormente la ayuda que necesita para poder dar los próximos pasos. Pero su corazón debe estar abierto para que la oración, por sí misma, haga el trabajo que tiene que hacer.

En la oración encontrarán el motivo y la razón de vivir en Dios, porque la oración siempre les aclarará el camino, trayéndoles las respuestas y el sentido en cada nuevo ciclo.

A través de la oración colmarán la vida con lo nuevo, lo que proviene de Cristo y que impulsa al cambio y a la transformación de la vida.

En la oración está la razón de ser, porque es el Verbo el que crea y manifiesta todas las cosas.

En la oración hallarán la respuesta para cada etapa de su mundo interior.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE SAN PABLO, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Del Universo hacia la Tierra se espeja la oportunidad de ayuda para toda la humanidad.

Pero el pedido de ayuda y de intervención divina deberá escucharse en lo más alto del Universo a fin de que la desigualdad global sea disipada y se establezca el bien común entre las criaturas.

La intervención divina siempre estará al alcance de todos los que abran su corazón a Dios y lo sigan fielmente, cumpliendo así Sus Mandamientos.

Este es el tiempo de pedir a lo Alto la inmensa Misericordia para que todos aquellos que no la recibieron sean merecedores del poder divino de la Gracia a fin de que la vida sea transmutada y purificada en el tiempo previsto.

El pedido de los corazones sinceros ayudará y salvará a los corazones que tienen su mundo interior cerrado, y éstos podrán renacer en la confianza y en la fe de que nunca estuvieron solos.

La Misericordia aún podrá hacer milagros en la vida humana.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO DURANTE EL VIAJE DESDE LISBOA, PORTUGAL, HACIA VARSOVIA, POLONIA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Primer día de la Novena

Sumergiendo a las almas que viven el pecado mortal dentro de la Fuente de Mi divina e insondable Misericordia, las faltas más graves se disuelven como polvo en el viento.

Así, los corazones de los pobres pecadores reciben una inspiración en su interior que les despierta la importancia de vivir en Dios.

De esa forma, las almas aún no convertidas son motivadas, finalmente, por sus ángeles de la guarda para reencontrar el camino hacia Dios y poner en práctica los Mandamientos del Señor.

La divina e infinita Misericordia Mía no observa los graves errores, sino los enmienda a través de los méritos alcanzados por su Maestro durante Su dolorosa Pasión.

La divina Misericordia Mía concede la reparación y, enseguida, atrae la paz hacia aquel corazón que se ha arrepentido de vivir todo el tiempo el odio, la ira o la perturbación.

Los Rayos divinos de Mi Misericordia penetran en los lugares más profundos de los corazones para darles a conocer el Amor de Dios.

¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!

Los bendice,

Vuestro Maestro, Cristo Jesús

¡Buena tarea en Polonia!

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO DURANTE EL VIAJE DESDE SAN PABLO, BRASIL, HACIA LIMA, PERÚ, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

La vida de los Misioneros de Cristo está bajo los cuidados de su Madre Celeste, quien protege y resguarda cada paso que ellos dan.

En obediencia, los Misioneros de Cristo siguen los principios de la Hermandad y gestan en su interior el despertar del sagrado sol que enciende el universo interior.

Los Misioneros de Cristo caminan en la fe y no se separan de los Mandamientos de Dios.

Ellos ayudan a renovar la Tierra y a su humanidad con la ofrenda diaria y el sacrificio permanente al Propósito Mayor.

La estrella guía de los Misioneros de Cristo es vislumbrar siempre el Divino Propósito, el que los llevará todo el tiempo a conocerse a sí mismos para poder vivir la sagrada transformación de sus pequeños corazones.

Los Misioneros de Cristo colaboran con la manifestación del Plan, como guardianes y vigías de la noche para que se cumplan los designios.

Ellos hacen una promesa ante Nuestro Señor Jesucristo y, a partir de allí, la flameante llama del espíritu los ilumina para que den también los sagrados pasos en el Plan Mayor.

Los Misioneros de Cristo no tienen nada que ganar ni que perder. Ellos tienen mucho para dar a la humanidad por medio de su consagración a Dios.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice, en esta misión,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

 

Mensajes mensuales
MENSAJE ESPECIAL DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO PARA LA 48.ª MARATÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA, EN LA CIUDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA, LA CORUÑA, ESPAÑA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Aquí está el Arca Sagrada de Dios, que guarda los mayores tesoros del Universo.

Ella retornará Conmigo a la Tierra para instituir el nuevo Plan de Dios al momento que surja la nueva humanidad.

Retornaré más brillante que un sol y más luminoso que cientos de estrellas.

Mi Espíritu será tan fugaz como el viento, semejante a la fuerza de los océanos y de todos los mares.

Un Portal del Universo se abrirá sobre la Tierra, y los 144 mil lo sentirán porque escucharán Mi Voz en sus corazones y sabrán que la hora se aproxima.

Será el momento en que Dios habrá declarado Su Justicia sobre el mundo; y los impíos, los injustos, lo sabrán.

Por eso, vengo a ofrecer esta Arca Sagrada como última salvación de la humanidad.

He colocado dentro de ella Mi Sagrado Corazón lleno de espinas para que sea venerado, adorado y reparado por los hombres.

Los ángeles participarán de ese acontecimiento, de la Venida del Hijo del Hombre, y no habrá consciencia que quede sin saberlo, porque Dios ya está poniendo fin a las injusticias humanas, a todo lo que es pecado y a todo lo que está perdido.

Como hice hace más de dos mil años en Tierra Santa, vengo a ofrecer Mi Corazón como símbolo de expiación universal para que las almas encuentren un refugio seguro, para que sepan conducirse en los tiempos que vendrán y no pierdan la posibilidad de ser guiadas.

Con todo esto, vengo a revelarles los misterios de Mi Sagrado Corazón, los cuales no son verdaderamente contemplados ni buscados por todos, en estos tiempos.

Escogí este lugar para hacerlo porque aquí ha venido uno de los Míos; ha venido en Mi Nombre a dejar algo que la humanidad no ha comprendido y que ha convertido esa oportunidad en perdición para muchas almas.

Pero Mi Misericordia es infinita, más grande que todos los océanos y que todo el Universo.

Mi Fuente de Gracia nunca dejará de brotar, pero debo ser obediente a Mi Padre, así como ustedes deben ser obedientes a la Ley y a la Justicia.

Mi Gracia no terminará, pero deberé cerrarla en algún momento. Por eso, en estos tiempos, vengo a fortalecerlos para intentar hacer de sus vidas nuevos instrumentos que puedan corresponder a la necesidad de Mi Plan y de Mi urgente retorno al mundo.

Mientras el mundo sea injusto a todo lo que Yo le he dado a través de Mi Sacrificio y de la Cruz, por la profanación de la Palabra, del Divino Verbo, y de la Eucaristía, aún sufrirá más de lo que espera.

Por eso vengo, con tan pocos, a cambiar los acontecimientos y a hacer de sus encarnaciones un momento de renovación y de esperanza para el mundo.

Quisiera que todos los días Me oraran como Me oraron hoy.

Quisiera que todos los días caminaran hacia el Portal de la Paz así como caminaron hoy, con simplicidad, en amor y en sintonía.

Eso ha permitido que Yo viniera aquí, a recoger los purgatorios que existen en toda Europa.

Cuando sus pies caminan con determinación y firmeza hacia Mi Portal de la Paz, muchas cosas Yo puedo hacer a través de ustedes; y todas las que Yo puedo hacer, son muy desconocidas para la humanidad.

Hoy han permitido que Mi Padre concediera traer hasta aquí el Arca de la Santa Alianza, bajo la veneración profunda de Mi Sagrado Corazón, que está dentro de la misma, como esencia y energía.

Quiero que sus ojos observen el horizonte de Mi Corazón, el Universo de Mi Amor y la Divinidad de Mi Consciencia, y que puedan creer que más allá de todo esto existe algo mayor y verdadero, que el mundo aún desconoce.

Hoy pude dejar en sus corazones las Moradas de Mi Padre, aquellas moradas de las cuales Yo he hablado en el Evangelio, en el Nuevo Testamento.

Quiero que no solo oren por ustedes, sino también por el mundo infiel y egoísta; por aquellos que usan Mi Nombre y el Nombre de Mi Madre para promoverse y hacer creer a muchas consciencias que todo es verdad.

No saben cuánto siente Mi Corazón cuando desvirtúan las cosas, como propósito y como designio celestial.

No tengo nada más para entregarles que Mi Corazón y Mi Vida, Mi Alma y Mi Divinidad.

Aspiro a poder ser en los Míos mucho más de lo que Soy.

Aspiro a poder convertir lo que aún no Me permiten.

Aspiro a poder liberar lo que aún se resiste en ustedes, por miedo o por vergüenza.

Mis Ojos de Misericordia no vienen a ver lo que está mal; sino vienen a ver lo que Mi Padre ha creado en lo profundo de sus consciencias, desde el Principio.

Es por la esencia de las almas del mundo que rezo todos los días, a los pies de una luminosa cruz semejante a esta que está junto a Mi altar.

En esta Cruz Yo di todo por el todo y mucho más de lo que los hombres conocen por historias o por relatos, por experiencias o por visiones.

Dios nunca revelará totalmente Su Misterio, porque sabe que el hombre es débil en la carne y en la tentación.

Pero sí, Él podrá dar todos Sus tesoros y lo que existe más allá de este Universo, a los que tienen fe en Él, a los que creen en Su Palabra, a los que viven en Su Voluntad y la respetan, a los que confían plenamente en Su Misericordioso Amor.

El mundo está muy enfermo de cuerpo, de mente y de espíritu.

¿Quién socorrerá este mundo llagado y lleno de heridas?

Un mundo que sufre como consciencia, a través de la humanidad y de los Reinos que Mi Padre ha creado para su beneficio, para beneficio de Sus criaturas.

Estoy como un árbol, esperando que Me contemplen.

Estoy como las aves, esperando que Me alaben.

Estoy como el mar, para que Me busquen en el silencio.

Estoy en el viento, para que reconozcan la caricia de Mi Amor en todo lo creado.

Mi Amor, que es el Amor de Mi Padre, está en todo, esperando por reparación y cura.

Que los valientes se animen a seguirme.

Que los perseverantes no se cansen de seguir Mis pasos.

Que los imperfectos no se amedrenten.

Que los enfermos crean en el Poder de Mi Cura, y que los pacificadores no dejen de dar la paz, a pesar de lo que suceda.

Porque, en verdad les digo, dichosos serán los que hagan cosas más grandes que las que Yo hice, porque en el Cielo serán coronados por vivir y buscar Mi Humildad; porque en el Universo serán reconocidos como Mis siervos del fin de los tiempos, y como los santos de los últimos días.

Ofrezcan sus pequeños sufrimientos por los que más sufren.

El planeta, como un todo, como consciencia, es el mayor dolor de este Universo.

Retornaré en Gloria para corregir este proyecto humano y esta gran idea, divina e inmaculada, que Mi Padre emanó de Su Corazón al Infinito.

Cuando vean que el mal hace temblar todo y que las mayores dificultades de la Obra se presentan, sepan que Mi enemigo está inquieto, porque estoy dando pasos firmes, camino a Mi Retorno.

Que se enciendan las antorchas de los Nuevos Cristos.

Que se eleven los estandartes de la rehabilitación.

Que en lo alto de los montes se vean las banderas de la paz, porque el fin está llegando, aunque muchos no lo crean.

Refúgiense en el Inmaculado Corazón de Mi Madre.

Oren, adoren y esperen en silencio, porque una señal significativa pasará y no podrán estar distraídos, sin poder verla.

Esa señal indicará el fin del último fin y la llegada del Omega a la humanidad.

Los Libros Sagrados terminarán de ser escritos porque la Mujer Vestida de Sol abrirá el nuevo cofre, en donde las perlas más preciosas de la redención serán presentadas ante los Tronos de Nuestro Señor.

El Arcángel Gabriel anunciará a Sus ángeles el momento de Mi Llegada, y la última trompeta en el Universo Celestial se escuchará. ¡Ay de aquellos que no hagan penitencia!

La Justicia será muy grande por lo que la humanidad ha hecho, pero Mi Misericordia salvará a aquel que se rinda, de verdad, por él mismo y por sus hermanos.

Ya no busquen la paja en el ojo ajeno. Ya no juzguen, ya no critiquen.

Sean misericordiosos como Yo lo Soy, hasta el final de la cruz, hasta que sean traspasados por la Lanza del Amor de Nuestro Padre.

Aun en esa hora, no desistan porque, aunque aparentemente Yo no esté presente, Mi Espíritu Divino siempre estará en aquel que crea y que viva Mi Confianza.

Que esta Arca sea el símbolo de los nuevos redimidos que veneran, pacíficamente, Mi Sagrado Corazón y que lo hacen por una raza perdida e indiferente.

Alegres serán los que así lo hagan, porque nunca les faltará la fe.

El Reino de Dios se aproxima para derramar Su Justicia, y Yo haré todo lo posible y un poco más por los caídos. Que así sea.

Rezaré en estos días, junto con ustedes, para que estas rosas que han traído a Mi Altar sean bendecidas y, al tercer día de este encuentro, se las lleven como un presente de luz de Mi Sagrado Corazón y como parte de la donación de los Reinos de la Naturaleza a la humanidad, una donación incondicional.

Que en esta Maratón oremos por los que no viven Mis Mandamientos, por los que infringen las Leyes del Universo todos los días, por los que son religiosos y espirituales y no son verdaderos, para que el Espíritu Santo abra sus ojos y rompa los candados de sus corazones; para que descienda la Gracia de Mi Misericordioso Corazón y las almas sean rescatadas de sus abismos. Amén.

Mientras Me elevo al Universo con todas las súplicas recibidas, necesito en esta hora que alivien Mi Corazón de todo lo que ve, día a día, de este mundo.

Estoy aquí por los que Me escuchan, por los que Me viven, por los que Me buscan, por los que creen en su Divino Señor.

Necesito que reparen Mi Corazón, hoy, con una canción muy profunda para Mí.

Yo estoy aquí con ustedes, y ustedes, a través de esta canción dirán: Señor, Tú estás aquí, siempre.

Los bendigo con el poder salvador de la Cruz, con la señal luminosa de la redención y de la paz, para que los espíritus impuros sean liberados y para que las almas encuentren la paz, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Quiénes somos

Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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