MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE FÁTIMA, PORTUGAL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

La Catedral de la Paz - Parte II

Y eleva con tu oración a toda la humanidad. Lleva, especialmente, por medio de tus oraciones, a todos los refugiados hacia el Altar Mayor de la Catedral de la Paz.

Abre camino para que los más necesitados de ayuda espiritual e interior reciban el abrazo maternal de la Madre de Dios y el consuelo divino del Inmaculado Corazón.

Eleva a las almas del mundo hacia la Catedral de la Paz, para que ellas despierten a su verdadero propósito y así entren en comunión con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Dentro de la Catedral de la Paz las almas más necesitadas son sacramentadas por la acción imperiosa del Espíritu Santo, reciben el bautismo espiritual, la confirmación interior y la comunión con el Cordero Inmolado, el Redentor.

En la Catedral de la Paz las almas encuentran, por medio de los Sacramentos espirituales, los Dones de Dios y pueden ver dentro de sí las virtudes que el Cielo necesita despertar en cada ser, para que las criaturas aprendan a vivir la Voluntad Divina.

Por eso, los que participan en la Sagrada Catedral de la Paz son inspirados y motivados por los ángeles de la guarda a vivir su misión interior y, al mismo tiempo, a ser partícipes de la comunión espiritual que se manifiesta en el Altar Mayor de la misma.

La Catedral de la Paz infunde en las almas el poder espiritual de los divinos Sacramentos, para que cada ser encuentre su Don y así se ofrezca al servicio incondicional por la humanidad y el planeta.

La Catedral de la Paz nos ayuda a reconocer nuestro universo interior, es decir, la verdad que somos dentro de la existencia divina y de la Fuente espiritual que procedemos, dentro de la amplia universalidad de la Creación.

Por eso, la Madre del Mundo es la intercesora de las almas dentro de la Catedral de la Paz, a fin de que más corazones conozcan el poder de la Gracia, de la Misericordia y del Perdón, y así todo pueda ser revertido y reconducido hacia el camino del Propósito Mayor.