MENSAJE ESPECIAL DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO PARA LA 58.ª MARATÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA, EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Segundo Mensaje

Que hoy sea escuchada la Voz del Señor de Egipto, porque hay un pueblo que clama por liberación, piedad y redención; hay un pueblo que grita por justicia, misericordia y paz. Y esto no es por falta de ayuda divina ni de ayuda suprema; esto es parte de lo que genera la propia humanidad entre los pueblos y las naciones, entre las razas y las culturas.

Desde el Desierto del Sahara sea escuchada la Voz del Señor de Egipto, que hoy presenta su Trono de Sabiduría y de Poder para traer la Justicia al mundo, la Justicia que equilibrará al planeta y a la humanidad.

Por eso deben rezar como lo están haciendo, todos los días.

La Voz del Señor de Egipto viene a traer la Justicia al mundo, por las peticiones de su pueblo y de su cultura; por los ruegos de los simples y de los humildes.

Que ya no existan diferencias entre razas y religiones, entre creencias y doctrinas.

La Voz del Señor de Egipto viene a unificarlo todo, desde el principio al fin; viene a revelarles que en la esencia todos son uno. Y en esa unidad todos provienen de Dios; del mismo Padre que los ha creado; del mismo Universo que los ha manifestado, del mismo Amor que los ha expresado en infinidad de formas y manifestaciones.

Todos son uno en esencia y en esa unidad existe el Amor que trasciende las fronteras, las culturas y los pueblos.

La Voz del Señor de Egipto viene a revelarles un tiempo de gran purificación planetaria; un tiempo que ninguna otra raza ha vivido en otra era o en otro siglo.

Yo vengo como el Señor de Egipto para hablarles en el nombre del Amor, y también para demostrarles que Yo estoy en todo, no solo en el cristianismo.

Yo Soy parte de Dios y de Dios provengo.

Soy parte de Su Emanación Divina y de Su Propósito para este y otros Universos.

Esta es la Voz que les habla, la Voz del Señor de Egipto, el que estuvo antes con ustedes y el que está ahora con ustedes para dar continuidad al Propósito de Dios.