MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN​​​

Escuela de María. Escuela de corazones humildes

El primer paso para encontrar la humildad es no perder la fe, ella abre caminos para que las almas concreten sus pasos.

La escuela de humildad que Yo les ofrezco es de constante vacío, y para estar vacíos no pueden existir aspiraciones propias, solo el camino de la renuncia. La renuncia es la llave principal para encontrar la humildad, que en muchos corazones está escondida por la existencia de otros intereses. La humildad no puede ser dominada ni conquistada. El espíritu de la humildad verdadera nace del destierro del propio yo para que otras Leyes puedan actuar.

El Señor, en Su concepción original, es humilde; si Él no lo hubiera sido, ¿cómo podría haber creado todos los mundos?

La humildad es el escudo contra la arrogancia y el orgullo, aspectos que nublan el propósito de las almas sin dejar ver la esencia de la misión de cada una. Quien busca la humildad debe saber que tendrá que ir despojándose de sus creencias, de sus apariencias y de sus aspiraciones.

Cristo vivió la humildad como prueba final cuando en el Huerto Getsemaní, Él aceptó beber del amargo cáliz de la redención. ¡Si Cristo no hubiera sido humilde, no podría haber realizado semejante obra de liberación!

La humildad tiene como bases el vacío de sí y la fe, que son atributos que ofrecen los mejores cimientos para que las almas se vayan purificando. Un ser humilde siempre es el último, aunque el Universo lo coloque primero. Por eso el trabajo de la humildad debe ser amado para después poder conocerlo. Si no existe amor para buscar el espíritu de la humildad, la tarea quedará indefinida.

El Cielo sabe que la humildad no es una escuela tan buscada por todos, como lo es el poder o la soberbia que tienen como resultado un gran engaño espiritual.