Jun

16

Sábado, 16 de junio de 2012

Aparición Extraordinaria
Aparición extraordinaria de la Madre Divina en Buenos Aires, Argentina, al vidente Fray Elías del Sagrado Corazón

Madre María Shimani de Montserrat hizo una introducción antes del trabajo de oración, especialmente para quienes venían por primera vez.

Madre María Shimani de Montserrat: Buenas tardes a todos, sean muy bienvenidos. Gracias por haber venido hasta aquí para compartir con nosotros este momento con Nuestra Señora, nuestra Madre Divina.

Para aquellos que participan por la primera vez de una aparición y para los que no conocen la razón que nos trajo hasta aquí a Buenos Aires, queremos contar que estábamos en Luján, los días 12 y 13 de junio, días de aparición de Nuestra Señora, allí, cuando, para nuestra sorpresa, en el cierre, Ella nos informó que había recibido un permiso especial para realizar una Aparición Extraordinaria en el centro de Buenos Aires. Entonces, salimos de prisa, en búsqueda de un lugar para reunirnos, y aquí estamos.

La Madre Divina nos explicó que las Apariciones Extraordinarias resultan de un permiso especial, celestial, que Ella recibe de nuestro Padre para atender a la necesidad de las consciencias, a la necesidad de las almas, como también para responder a todos nosotros. Durante esos días de encuentro oramos, conversamos mucho sobre estos tiempos, sobre la necesidad que todos tenemos de reencontrarnos con Dios y sobre el trabajo que Nuestra Señora está realizando para que podamos encontrar el camino correcto.

Así nuestro corazón se pudo abrir y, a través de esa apertura, nuestra Madre Divina tuvo cómo llegar hasta aquí, hasta el centro de la ciudad de Buenos Aires.

Cuando una Consciencia Evolucionada desciende desde los planos superiores hacia los planos inferiores, donde nosotros nos encontramos, descienden también huestes de ángeles; pero otras cosas también suceden, como energías que no son de la Luz, ser liberadas de los espacios, de las consciencias y de las ciudades.

Como recientemente nos dijo en Sus apariciones en Luján, Ella tiene el propósito de liberar a la nación Argentina. Aunque desconozcamos lo que pasa en los planos celestiales y nunca sabremos el alcance de la tarea que Ella está realizando, sabemos que situaciones inimaginables pueden ser liberadas y evitadas por la presencia de una consciencia divina como la de María.

Por la unión que podamos vivir con Ella en esta tarde y del “sí” que le podamos dar, Ella seguramente asistirá y ayudará a esta ciudad tan necesitada.

La tarea de la Madre Divina consiste en el Rescate Planetario para lo cual intentamos unirnos a Ella de la forma más consciente posible. Intentamos colaborar en todo lo que podemos, en absoluta fe, a pesar de no tener una gran comprensión de todos los acontecimientos que se dan en el planeta y en el universo.

Hemos visto que es necesario querer transformarse y alcanzar la fraternidad que es una experiencia que la humanidad necesita comenzar a vivir. Es necesario querer y además de querer hay que hacer algo para que eso se concrete. Hemos visto muchos cambios en las personas y cómo ellas han encontrado paz, protección y claridad para tomar decisiones. Tanto así, que ellas comienzan a resolver sus problemas internos y las familias empiezan a organizarse. La constatación de esos cambios es lo que nos mantiene unidos a Ella, porque sabemos que lo que acontece es real, sabemos que Ella viene y puede aliviar nuestro corazón y cambiar nuestra vida para siempre. Por eso nosotros nos hemos comprometido a ayudarla en esta tarea y colaborar con todo lo que sea necesario. Esperamos que todos ustedes también La acompañen, porque Ella está disponible para todos.

Me gustaría hacerles una sugerencia de cómo unirnos a nuestra Madre, en unión interna. Tenemos que atravesar un espacio que nosotros mismos creamos entre Ella y nuestro corazón. Ese espacio es algo que nosotros mismos hemos creado, algo que no es real, porque para Ella no existen las distancias. Para poder traspasar esa región de vacío que existe entre nosotros y Nuestra Señora tenemos que aplicar la voluntad e ir a buscarla a donde Ella esté, que es en el fondo de nuestro corazón. Pero como no vamos mucho ahí, no conocemos bien el camino.

La imagen que está aquí, bella como todas Sus imágenes, inspira a nuestra consciencia a ir a Su encuentro. Mientras oramos podemos contemplarla e intentar sumergirnos en Su mirada. Debemos buscarla incansablemente hasta encontrarla, hasta atravesar esa región oscura que existe entre nuestro corazón y Su Corazón. Por lo tanto, en vez de orar en el vacío y repetir por repetir palabras, ahora contemplemos Su imagen para encontrarla en nuestro corazón. Intentemos alcanzarla atravesando ese espacio que necesita ser disuelto. Este ejercicio abrirá nuestro corazón y permitirá alcanzar el propósito de encontrarnos con Ella verdaderamente dentro de nosotros. Pero este es un propósito por el cual necesitamos trabajar y para eso existe esta imagen, para que nosotros La busquemos allí. Es algo que nos llama, pero en realidad La vamos a encontrar en el fondo de nuestro corazón.

Así que los invitamos a todos a practicar este ejercicio, a que en el día de hoy todos logremos encontrar a nuestra Madre Divina y siempre recordar dónde podemos encontrarla.

Ahora vamos a comenzar nuestra tarea de oración y cánticos y después de la aparición haremos los relatos y los comentarios para que todos comprendan lo que sucedió.

Gracias a todos.

Con cantos y oraciones fue allí preparada la llegada de la Madre Celestial; y en un determinado momento se percibió Su presencia de forma muy intensa.

Durante el último cántico, Inmaculado Corazón de María, se escucharon catorce campanadas de una campana de bronce, y Fray Elías del Sagrado Corazón y Madre María Shimani de Montserrat se aproximaron al lugar donde apareció la Madre Divina. Después de unos minutos comenzó la transmisión y Fray Elías del Sagrado Corazón transmitió las palabras de Ella:

Queridos hijos:

Con inmensa alegría los llamo a vivir en el gozo de Mi Amor. Si así lo hicieran, estarían confirmando el compromiso que tienen con Dios y con Mi Hijo.

Mis queridos hijitos, los invito a estar dentro de Mí ante cualquier circunstancia de la vida y les entrego hoy una Buena Nueva más: la alegría en el corazón. Si la reciben, estarán respondiendo a Mi llamado y al llamado de Dios. Hoy abro Mi Manto en toda su extensión sobre el mundo para traerles la Paz.

Estoy aquí por un compromiso que tengo con cada uno de ustedes, el de salvarlos. Por eso les pido que acepten Mi llamado para encontrar la paz, así una nueva puerta se abrirá en vuestras vidas. Esa puerta que Yo les anuncio es la redención, la conversión del corazón y el encuentro con Mi Hijo, muy necesario, que deben vivirlo.

Hoy quiero de ustedes solamente una respuesta, que es aceptar vivir Mi Oración Universal para ayudar a las almas; así encontrarán un camino verdadero hacia la conversión.

Yo siempre los tengo presentes en Mi Corazón Maternal, pero deben saber también que es necesario dar un poco más a Nuestro Señor.

Quédense Conmigo y encontrarán la puerta verdadera hacia los Cielos.

Solo les pido que contemplen Conmigo cada oración, y así, encenderemos un corazón más; y, de esta forma, queridos hijos, serán fieles a Mi llamado universal. Es por eso que los necesito fuertes en la oración para encontrar la Paz que muchos necesitan.

Sepan que es una Gracia de la Divinidad que Yo esté aquí entre ustedes, una Gracia Especial. Con esta Gracia, guarden vuestros corazones dentro de Mi Manto para que Yo los pueda guiar hasta Jesús.

Oremos ahora para alejar las dudas del llamado que hoy estoy haciendo. La oración los elevará, la oración los transformará en algo que ustedes desconocen.

El vidente Fray Elías del Sagrado Corazón percibió en ese momento que Jesús estaba presente.

Fray Elías del Sagrado Corazón: Ahora, junto a la Madre Divina está presente Su Hijo Jesús.

Y Jesús, abriendo Su Sagrado Corazón nos dice:

Solo les pido que confíen en Mi Divina Misericordia que viene por medio de Mi Madre porque, así, encontrarán la paz. Si hicieran lo contrario, sería negar Mi segunda venida.

Mis Rayos Misericordiosos quieren llegar a ustedes perpetuamente.

Les he entregado un don especial. ¿Están correspondiendo a él?

No solo Mi Manto está sobre el mundo, sino también el de Ella, que Me trajo al mundo. Confíen en el anuncio que les estoy enviando a través de Su Inmaculado Corazón y aliviarían de esta forma la corona de espinas que el mundo Me entregó.

Por eso oren. Abran vuestros corazones y escuchen el llamado de Mi Madre; Mis Rayos son Sus Rayos; Mi Corazón es Su Corazón. Vinimos al mundo a traerles la paz; ahora volvemos para traerles la redención.

¡Escuchen lo que el Pastor les dice! ¡Esta es Su última promesa!

Confíen en lo que Ella les ha dicho a lo largo de los siglos porque Yo también estoy allí en Sus palabras. Si se elevan a Sus brazos Maternales, se elevan también a Mi Corazón. Por eso renuncien a todo lo que no es bueno para la vida y renuévense por intermedio de Mi Madre.

Venimos desde un lugar de los Cielos a traerles lo bueno y lo puro. No quiero que ustedes sean espinas en Mi Corazón, sino Luz difundida en el mundo. Conságrense a la Sierva Fiel, María.

La Madre Divina volvió a hablar:

Escuchen la voz de Mi Hijo, dulce y redentora. Él quiere liberarlos de lo que aún ustedes no han podido liberarse. Todo comienza a través del acto de orar con el corazón para encontrar a Mi Hijo.

Y Jesús dice:

La Trinidad está aquí en este momento a través de la expansión de Mi Luz en estas almas, por eso, quiero que contemplen lo que están viviendo para que lo puedan comprender con el corazón.

Como una vez Me transfiguré en el Monte Tabor, quiero transfigurar hoy vuestros corazones, y eso comenzará cuando estén en los brazos de una buena Madre.

La Madre Divina habla:

Como el Señor, Mi Hijo, les dice, deben ser como niños para encontrar la paz.

Jesús dice:

Luz Eterna para el mundo.

La Madre Divina agrega:

¿Ahora comprenden cómo nada está separado para Dios, el Absoluto?

Por eso, sean como cuentas en Mis manos para estar Conmigo en oración. Desde ahora los espero en un trabajo diario.

Orar es amar. Orar es perdonar. Orar es redimir, es encontrar a Dios en el corazón.

Les agradezco.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

– Fin de la Aparición –

Fray Elías del Sagrado Corazón:  Hoy la Madre Divina vino como Nuestra Señora de las Gracias.

Poco antes de Su aparición ya percibíamos la presencia de San Expedito junto a una legión de ángeles acompañando a Nuestra Señora.

La Madre Divina, hoy nuevamente nos invitó a trabajar con grupos de oración. Ella quiere consagrar la Argentina a Su Corazón Inmaculado, así como lo está haciendo en la ciudad de Salta.

Ella acogió a todos los presentes y a los que no están presentes. Dijo que hoy Su presencia era más fuerte porque no solo estaba aquí, trabajando con nosotros, sino con toda esta ciudad.

Estaba con Sus brazos hacia abajo, irradiando Luz desde las palmas de Sus manos.

Tenía un cinturón azul cuyos extremos eran más anchos y que caían hasta Sus pies. Traía también un collar de cuentas muy largo.

Cuando comenzó a transmitir Su mensaje realizó un gesto especial: retiró Su velo. Le preguntamos: ¿Por qué la Señora está haciendo eso?

Ella respondió: Es para que sepan que Soy virginal.

Fray Elías del Sagrado Corazón: En ese momento extendió Su Manto por toda esta sala y había algunos pequeños ángeles querubines que ayudaban a extenderlo. Tanto la parte del Manto que se extendía a Su derecha, como la parte que se extendía a Su izquierda, irradiaban mucha Luz.

Luego vino Su Hijo, Cristo. Se presentó como el Sagrado Corazón, parecía de más de treinta años. Estuvo todo el tiempo con la mano izquierda sobre Su Corazón, que se iluminaba. Llevaba una túnica blanca y un manto rojo y cuando comenzó a hablar, Su Sagrado Corazón pulsaba e irradiaba mucha Luz hacia todos. Su cabello caía hacia el lado izquierdo y Su Rostro estaba un poco inclinado hacia abajo, como en contemplación. Sus ojos eran celestes y cristalinos.

Acompañó a Nuestra Señora por un tiempo, hasta que Él se despidió y se fue. Y la Madre Divina continuó realizando Sus tareas.

Hoy, cuando Ella apareció, muchas legiones de ángeles que estaban en diferentes niveles se fueron colocando sobre la ciudad de Buenos Aires. Ellos iban liberando, transformando, armonizando todo. Un arcángel que vino antes que Nuestra Señora comandaba estas legiones. Cuando este arcángel, que era fuerte y poderoso, llegó, indicó a las legiones, silenciosamente, dónde debían trabajar.

Madre María Shimani de Montserrat: Hoy la Madre Divina reveló que quiere venir a la Argentina el primer sábado de cada mes.

Fray Elías del Sagrado Corazón: Le preguntamos por qué quería aparecer esos días y Ella respondió que quiere consagrar a Argentina, así como Uruguay y Brasil.

Madre María Shimani de Montserrat: En esas apariciones Ella quiere ayudarnos con nuestros procesos de liberación y conversión. Será una oportunidad única para todos nosotros, muy importante para comprender el alcance de lo que realmente puede suceder si los grupos de oración y todos nosotros hiciéramos un buen trabajo a lo largo de los próximos años; así, podremos evitar muchos desequilibrios que las naciones tal vez tengan que vivir.

Ella quiere colocar en nuestros corazones la fortaleza que necesitaremos para equilibrar ciertos acontecimientos venideros.

Es necesario formar nuevos grupos de oración y fortalecernos en esa práctica.

Nosotros seguiremos permanentemente esa tarea desde el Centro Mariano de Aurora.

Muchas gracias a todos.

Jun

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Sábado, 30 de junio de 2012

Aparición Extraordinaria

Jun

26

Martes, 26 de junio de 2012

Aparición Extraordinaria
Aparición de la Virgen María el 26 de junio de 2012, en la Colina de las Apariciones, Minas Gerais, Brasil, al vidente Fray Elías del Sagrado Corazón

Aproximadamente unas mil personas se reunieron en lo alto de la Colina de las Apariciones a las 16.30 para esperar, en oración, a la Madre Divina.

Como en los últimos días, se leyó el mensaje diario dando inicio al momento de oración. Transcurrida, más o menos, una hora y media de oración, la energía de la Madre Divina se percibe con mayor intensidad.

Fray Elías se coloca de pie y se dirige hasta un pequeño árbol, a pocos metros del campanario.

Se escuchan treinta y tres campanadas durante el cántico de recibimiento a la Madre y luego se pide silencio y se escuchan catorce campanadas más.

Fray Elías contempla el lugar donde ha aparecido la Madre Divina y transmite a Madre Shimani lo que Nuestra Señora está pidiendo.

Ella quiere estar sobre los presente y pide que todos entonen “Ave, Ave María” mientras el grupo se traslada al lugar donde la Madre Divina ha elegido para dar Su mensaje.

Al llegar al lugar Fray Elías comenzó a transmitir las palabras de la Madre.

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Como Señora de Guadalupe hoy les doy Mi Paz.

Queridos hijos, hoy quiero llevarlos al Reino del Señor. Mi Corona de estrellas está sobre cada una de sus pequeñas cabezas, lo que significa, queridos hijos, que están siendo aliviados de muchas faltas y de mucho dolor.

Hoy vengo aquí como la Señora de Guadalupe, para que reconozcan que Soy la Madre y Reina de los pueblos y de las naciones, y que todos Mis hijos están dentro del mismo Reino, el fue prometido por Mi Hijo.

Queridos hijos, entren hoy en Mis Rayos de Misericordia; necesito saciar la sed de muchos corazones antes de que Mi Hijo retorne. Como Madre de las naciones indígenas, les pido que oren por ellas. Sepan, queridos hijos, que todos ellos y todos ustedes tienen el mismo corazón delante de Dios. 
Para que el mundo pueda alcanzar la Paz, necesito que oren, que oren por ellos. La humanidad les debe mucho y ustedes pueden orar por ellos. De esa forma, hijos Míos, Mi Corazón Inmaculado reparará todas las faltas cometidas. Si se unen a Mí, podremos construir un nuevo camino de Paz, Paz que viene del Reino de Dios y que muy pocos conocen.

Vengo aquí, queridos hijos, para hacerles saber qué es lo que necesita Dios. Deben reparar todas las causas mediante la oración; de esa forma, hijos, estarán Conmigo compartiendo esta misión.

Como Rosa Mística, hoy también les digo: contemplen la Luz de Mi Hijo. El primer paso, queridos hijos, es entrar en el silencio para poder percibirlo. Yo los llevaré de las manos al encuentro con Mi Hijo, para que puedan adorarlo y amarlo. Él también necesita de ustedes y de todas sus oraciones, para que Su Misericordia se pueda expandir más por este mundo, y así, esa Misericordia pueda alcanzar a todas las naciones, a todos los pueblos y a todas las razas.

Hoy quiero que contemplen todos estos pedidos con devoción, porque son necesarios.

 

Fray Elías: A pedido de la Señora, y por todas estas intenciones, vamos a orar “Inmaculada Señora de la Paz”.

 

Algunas veces, se hace la oración indicada.

Seguidamente se le pide a Fray Artur traduzca una parte del mensaje.

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

Queridos hijos, antes de partir quiero decirles algo: quiero agradecerles por la respuesta que han concedido a Mi Corazón.

El Señor, también hoy me ha concedido una Gracia para ustedes. ¿Quieren saberlo?

 

Todos responden “Sí”.

 

¿Aceptan Mi venida para el día 30 de este mes?

 

Todos responden “Sí”.

 

Ustedes Me hacen sonreír... como lo hacía el Niño Jesús.

Entonces, los espero ese día a la hora 17.00 en una de Mis casas, en el Corazón Sagrado, para que sepan que siempre deben volver al corazón. Ese es el primer camino para encontrar la Paz. Allí se guarda la Esencia que Mi Hijo les dejó hace mucho tiempo, lo que Mi Corazón denomina de “Llama de Amor”, la cual deben comenzar a unir entre sus corazones para este final de tiempo.

Hoy también les dejo algo especial para sus corazones. Como Señora de Guadalupe traigo entre Mis brazos el Manto de Cristo, para que todos ustedes y todos Mis demás hijos, puedan abrigarse en Mi Maternidad. Así, hijos Míos, llegarán al Reino de Cristo.

Hoy el Universo, el Cosmos, está delante de sus ojos. Allí está Dios, está el Creador, eleven sus brazos para poder recibirlo.

 

Muchas personas levantan sus brazos y las velas encendidas que sostienen en sus manos, es una escena muy linda de contemplar.

 

La Luz que siempre debe prevalecer en sus vidas es la Luz del corazón.

Quiero, también hoy, hacer una bendición especial a los presentes mediante una pequeña oración que nace desde Mi Corazón.

Para despedirme, hijos Míos, les digo:
 

Padre del Universo
que has creado a tus hijos a Tu semejanza,
que despertaste en ellos la esencia verdadera de la Pureza
y que prometiste desde los inicios la Eternidad.

Padre del Universo,
ten Misericordia por todos Mis hijos,
confía en que Yo los rescataré y los elevaré hasta Ti,
para que juntos alabemos eternamente Tu Nombre.

Por la Misión de Paz
que haz confiado a la Madre Universal,
derramo hoy Mis Gracias sobre toda la humanidad.

Amén.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

 

Se hace un profundo silencio por algunos minutos.
 


Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

No me fui... Estoy en sus corazones contemplándolos. Es así como Dios actúa para con todos Mis hijos, en el silencio interior.

Contemplemos, queridos hijos, la Creación, para que sea aliviada de tantas ofensas que recibe. Sientan esa Creación, la Creación de Dios en el corazón y ella siempre retornen, sepan que Mi Corazón Inmaculado los ayudará.

Les agradezco.

                                                                                                                                                                                     * Fin de la Aparición *

 

El grupo regresa al lugar inicial, al lado del campanario.

 

Madre Shimani: Vamos a dar gracias infinitas por todo lo que Nuestra Madre hace por nosotros, por esta compañía y esta guía permanentes para nuestras vidas. Por saber que de Su Mano siempre caminaremos por el camino cierto.

Ahora, como hacemos siempre, Fray Elías va a relatar, brevemente, lo que sucedió durante la Aparición, para que todos podamos comprender cómo es que la Divinidad trabaja con todos nosotros.

 

Fray Elías: Hoy, desde el comienzo, se percibió que la oración era muy interna.

Antes de la Aparición, surgió en el cielo una señal: era un triangulo de luz dorado, con una llama de fuego en el centro. Esa señal, ese símbolo, hacía un movimiento de abrir los cielos.

Cuando cantamos “Misericordia, ¡oh María!”, aparecieron muchos ángeles, huestes de luz, los Ejércitos Angélicos de María. Se ubicaron en formación, construyendo una gran escalera de luz que iba hasta lo Alto.

Todos esos ángeles estaban en constante alabanza y fueron ellos los que dieron la indicación de tocar la campana, porque la Señora estaba llegando.

Cuando la Madre Divina Apareció nos dio una sorpresa, pues vino como Nuestra Señora de Guadalupe, de tez morena. La expresión de Su aura, los rayos de luz que emanaban de Su Manto, eran tan intensos que se extendían por toda la sierra.

Cuando llegó, colocó Sus manos en señal de oración y encendió Su aura con mucha luz. Mientras Ella hacía ese movimiento, permanecía en oración constante y esos rayos de luz dorada que salían de Su aura, iban borrando, disipando y limpiando situaciones internas que estaban en nosotros.

Durante la aparición tuvo la Gracia de colocarse sobre los presentes; cuando nos solicitó cantar el “Ave María”, se desplazó por sobre el grupo. Al comenzar ese movimiento, se convirtió en un Sol brillante que, con gran armonía y belleza, se desplazaba sobre los presentes. Hizo un movimiento de derecha a izquierda y viceversa,  tan rápido que creó un campo de luz que abrió otro Cielo. Cuando se detuvo, apareció nuevamente como la Señora de Guadalupe, en el lugar desde donde se realizó la transmisión.

La Señora de Guadalupe, trajo a muchas almas de la Consciencia Indígena que estaban en los Cielos. Todos ellos nos reverenciaron inclinándose levemente, expresando un saludo fraterno.

Cuando pidió que Fray Artur hiciera la traducción de una parte del mensaje, fue para hacer una tarea de unirnos con el Creador de forma consciente.

Creo que eso fue lo más importante.

Gracias.


Madre Shimani: Para cerrar y a pedido de nuestra Madre, vamos a entonar la canción “La Mujer que nos guía” y vamos a tocar la campana.

 

Se entona el cántico en agradecimiento.                                                                                                                                  

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