MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DEL NIÑO REY, RIO DE JANEIRO, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Yo soy la siempre Virgen Inmaculada

En este día, queridos hijos, en donde todos los Cielos proclaman Mi más pura y divina Consciencia Inmaculada, quisiera que en el Cielo de este Centro Mariano del Niño Rey proclamaran la venida de su Madre Celeste.

Deseo que cada uno de Mis hijos aquí presentes pueda despertar en sí su espíritu inmaculado, guardado en la esencia profunda de cada ser.

Por eso, en este día su Madre, la Inmaculada Concepción, llega a este Centro Mariano para terminar de fundar y erguir las bases espirituales que harán de este lugar una de las primeras islas de rescate planetario para los Reinos mineral, vegetal, animal, humano y dévico.

A lo largo de estos últimos años en los que este Centro se fue construyendo, ustedes, queridos hijos, vivieron y aprendieron el servicio incondicional y el amor.

En este ciclo, en donde la consciencia humana deberá ser guiada en su experiencia de redención y de purificación, Yo los invito amorosamente a ingresar en la vivencia madura de la Ley de la Jerarquía, para que cada paso que aquí se dé esté permeado del más puro Amor de Dios y de todas Sus Consciencias Celestiales.

Necesito, hijos, que desde ahora sus corazones se preparen para vivir un nuevo ciclo, un ciclo de instrucción consciente e interna que comenzará a partir de los impulsos que dará toda la Jerarquía Espiritual a este planeta.

Ustedes, ya teniendo las bases formadas de la fraternidad, del servicio y del amor, podrán juntos como en otros tiempos dar ese paso por el bien común y por un Propósito mayor.

Hoy les dejo el recuerdo de Mi Inmaculada Concepción para que, en este día 11 de febrero, desde el Centro Mariano de Lourdes resurja la inocencia que tanto necesita esta humanidad y este planeta para vivir su despertar y redención.

Estoy feliz de retornar al pesebre de la Nueva Tierra, para ver al pequeño Niño Jesús en cada uno de ustedes. Estoy agradecida porque Me recibieron con amor y devoción.

Les agradezco por responder a Mi llamado.