MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Que tus penas sean perdonadas y que las amarras sean liberadas para que, finalmente, Jesús reine en ti con todo Su Poder y Majestad.

Que las angustias sean disueltas y que las agonías desaparezcan para que finalmente reine en ti Jesús con todo Su Poder y Majestad.

La consagración de un alma es eterna, como eterna es la consagración de aquel que la vive con vacío y humildad.

Por eso, hijo, que en este tiempo de grandes tempestades, confirmaciones y pruebas reine, finalmente, Jesús para que Él, con todo Su Poder y Majestad, haga de tu alma un instrumento de Su Plan y una luz entre las más grandes tinieblas.

Ten coraje y sigue intentando vivir la renuncia diaria a lo que más te satisface y te trae gratificación.Sigue luchando, en nombre del Poder de Jesús, para que de esta raza humana surjan Nuevos Cristos, libres de las prisiones de la vida y llenos del Espíritu Santo.

Cree, absolutamente, que estás en una transición que aún no ha finalizado.

Cree que con cada prueba y desafío trascendido alcanzarás el Plan del Redentor y así participarás de Su Obra de Misericordia.

Estoy aquí para impulsarte. Estoy aquí porque Soy tu Dulce Madre.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Para que la Vida divina encuentre en tu corazón una puerta para ingresar en la humanidad, debes tener como prioridad la manifestación de esa vida.

Cuando eres consciente que lo más importante es la unión con Dios, lo haces a cada instante y no necesitas estar encerrado en una capilla para eso, porque existen muchas formas de unirse al Padre y una de ellas es siendo Su operario y construyendo en el mundo Su Obra, para que no solo tú, hijo, sino muchos otros, se unan a Él.

No necesitarías perder la oportunidad de contemplar el Corazón de Dios y de estar perfectamente unido a Él; pero en tanto tus obras aún sean para ti, estas te separarán de Dios, y aunque creas que lo haces para Él, no conseguirás encontrar esa unión en tu labor.

La profundidad de la consciencia de cada uno solo es conocido por sí mismo y, si buscas dentro de ti, sabrás si tu intención es construir algo para Dios o si estás buscando engrandecerte a ti mismo y recibir los méritos por la materialización de dichas obras que ayudas a manifestar.

¿Por qué Santa Teresa de Jesús alcanzaba la contemplación, si tantos días y tantas horas se ocupaba de fundaciones, de construcciones, de formar consagrados, de contactos con la sociedad?

Porque ella sabía que lo que estaba haciendo no tenía otra finalidad, sino la de manifestar una obra que permitiera la unión del corazón humano con Dios.

¿Cómo podría el padre Pío contemplar, si estaba tan ocupado con confesiones, con administrar la construcción de un hospital, con el dolor que le causaban las llagas de su cuerpo y también las llagas de su corazón, causadas por la incomprensión de los hombres?

Porque él sabía que todo lo que hacía no tenía otra finalidad, sino expandir un reinado divino cuyo rey no era él, era Cristo.

Hijo, si quisieras crecer como alma, como consciencia y como siervo de Dios y si quisieras ser un verdadero instrumento de Dios y constructor de Su Obra en el mundo, olvida desde ya los méritos que quisieras para ti.

Si estás haciendo alguna cosa y en el fondo te gratificas por manifestarla, medita y pide misericordia por tu ignorancia y por querer ser reconocido por una obra que no es tuya. En cada instante, medita en tus intenciones y todo lo que hagas, hazlo para Dios y no para ti.

Si en tus actividades ejercitas lo que te digo y en todo estuvieras buscando agradar al Señor y crear condiciones para que la humanidad tenga una forma de unirse a Él, cuando llegue el momento de orar, no te costará tanto encontrar al Padre, porque en ningún momento te apartaste de Él.

Así, hijo, tu vida dejará de ser un eterno caer y levantar, un eterno distanciarse y aproximarse de Dios, y cada día, en cada liturgia, tendrás la oportunidad de unirte aún más con Él.

En tus manos está la posibilidad de evolucionar y de alzar vuelo a mundos sublimes o permanecer en ti mismo, con los méritos ilusorios de una obra que no es tuya.

Te digo estas cosas por el crecimiento interior de la humanidad y su unión con Dios.

Te dejo Mi bendición.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Para curar el presente y preparar una nueva vida para el futuro, deben perdonar el pasado.

Es sólo el amor, hijos, el que ingresa en lo profundo de la consciencia humana y borra los registros de los errores cometidos. Las palabras, las acciones, e incluso los actos de caridad y de servicio, son solo vehículos para la vivencia de ese amor, que debe emerger de lo profundo del corazón.

La oración es el lenguaje del amor, es la puerta que se abre en el interior de cada ser para que ese amor fluya de Dios a cada consciencia y de sus consciencias, a las necesidades planetarias.

Buscar un resultado externo por las propias acciones es cerrar las puertas para el amor, porque el retorno no es algo buscado por aquel que verdaderamente ama. Quien ama, solo dona y no busca, en nada, recibir.

Para que sean vehículos de un Amor divino y superior para la consciencia planetaria, deben ser un poco más humildes y sencillos, sin querer ser aquellos que transforman y redimen todas las cosas, porque lo que transforma y lo que redime es el amor, ese amor que no proviene de ustedes, sino de Dios.

Hijos, al servir, sepan que lo más importante no es el servicio en sí; es el amor con el cual sirven. Al estar en contacto con alguien y ofrecerle una palabra de aliento y de esperanza, sepan que lo importante no es lo que dicen o qué tan bien se expresan, pero sí con qué grado de amor y de unión con Dios lo hacen.

Antes de servir e inclusive en su día a día, como primer ejercicio del día, únanse a Dios y díganle: “Señor, haz de mí un vehículo de Tu Amor”. Si son sinceros y verdaderos al pronunciar esas palabras y permiten que el verbo sea el vehículo de una intención pura para que llegue al Padre, eso será suficiente para que el Creador traiga un sentido para sus vidas y haga valer en cada momento de ellas, el triunfo de Su Plan.

Que sus acciones, sus pensamientos, sus sentimientos y sus palabras estén impregnados de algo más que ustedes mismos. Que todo sea por la manifestación del amor y que el amor, por sí solo, sea el resultado de su servicio y de su vida.

Por la cura de la consciencia humana y planetaria, láncense al descubrimiento del Amor divino y permitan que el Creador los haga portadores de ese amor.

Yo los bendigo y los conduzco al verdadero servicio, que ya saben que no comienza ni termina en sus acciones, sino que tiene su verdadera actuación en la vida del espíritu y debe tener ahí su esencia y su principio.

Su Padre y Compañero, en el servicio y en la oración,

San José Castísimo

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Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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