MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​​

La Paz es un don divino en el corazón de aquellos que confiaron sus vidas al Padre Altísimo.

La Paz, en la vida espiritual, proviene de la renuncia de todos los resultados de sus obras. Por más que el corazón se esfuerce para trascender sus propios límites, en pro del cumplimiento de la Voluntad de Dios, él no se apega a los resultados ni en sí, ni en los demás, ni en cosa alguna.

En estos tiempos, para no desgastar sus corazones ni su ánimo de seguir adelante, deberán mantenerse en paz y cruzar los días de conflicto interno y de purificación con cierta confianza en el porvenir y no tan involucrados con la transición que ustedes o los otros viven.

Dios les dio la oportunidad de purificarse bajo el don de Su Santa Paz, al amparo de Sus Centros Marianos y en una época en la cual el caos aún está comenzando su ciclo de expansión.

Dichosos los que se valen de las dádivas entregadas por Dios, porque Él espera que, en un tiempo próximo, ya no estén recorriendo los caminos básicos de su propia transformación, sino que ayuden a aquellos que tendrán que soportar el brusco despertar que vivirán y los cambios internos y externos que sucederán con violencia, por decirlo de algún modo,  en todo el planeta.

Sean más simples, no Me cansaré de decirlo, porque cuando descubran el don de la simplicidad, ya no enredarán sus propias consciencias en las cosas cotidianas de la vida y no perderán sus propias energías espirituales con conflictos que serán, de ahora en adelante, la vida común de la consciencia humana y que, inclusive, crecerán en intensidad.

Todo depende de aquel que pasa por la purificación y de los que están a su alrededor. Si aprenden a vivir todo con naturalidad y sin espanto, podrán ayudar para que el proceso de cada uno sea menos doloroso.

No les digo que sean indiferentes delante de las pruebas que ustedes o sus hermanos viven, sino que traten de traer el bálsamo de la simplicidad y de la paz para esas situaciones, reconociendo con madurez lo que debe ser transformado y encaminándose a la limpieza de su propio lodo interior.

Sé que existirán reacciones internas y externas que no podrán controlar y solo tendrán claridad sobre ellas cuando, en un momento de mayor lucidez, reflexionen sobre lo que les sucede. No piensen que no hay solución para lo que viven, sino que poco a poco intenten no envolverse tanto con sus propios procesos.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​

Queridos compañeros en Cristo:

Se aproxima el fin de un ciclo y el inicio de otro, marcado por la necesidad de definiciones aún más profundas y verdaderas.

En este año que terminará ahora, pudieron percibir que, en muchas partes del mundo, la oscuridad tomó cuenta del corazón humano. Sin embargo, aquellos que permanecieron unidos al Propósito de Dios vieron crecer, en su propio interior, la certeza de su adhesión al Plan y la imperiosa necesidad de seguir profundizando en su entrega y en la comprensión verdadera de todo cuanto Dios les enseña por Sus Mensajeros.

Este nuevo ciclo dictará el momento de las materializaciones de todo aquello que permaneció solo en la intención y en la mente de los servidores. Todo aquello que, a lo largo de los últimos ciclos vividos, creció como aspiración espiritual sincera y verdadera dentro de cada servidor del Plan y que los fue llevando a consolidar su definición interior, además de haber construido las bases de su fortaleza interna, deberá ahora convertirse en conducta humana, en expresiones de vida y en comunión con la vida existente en todos los Reinos de la Naturaleza.

Lo que fue creciendo como aspiración, deberá tomar tal fuerza dentro de los corazones de los servidores, al punto de llevarlos a que lleguen a la vivencia de sus aspiraciones. También conducirlos a que no destruyan más todo aquello que creen que es verdadero ni con sus actitudes, ni con las formas de vida que no tuvieron la fuerza interior suficiente para no vivir.

Con los impulsos que descenderán sobre la consciencia humana a partir del 8 de diciembre de este año, todo aquello que existe dentro de la consciencia de cada ser como aspiración, intención y voluntad y que estaba necesitando de un estímulo para manifestarse, crecerá de tal forma que los seres ya no soportarán vivir las cosas que van en contra de lo que ellos creen.

Deberán, en este momento, aferrarse a la luz interior que habita en sus propias esencias, para soportar los cambios bruscos que manifestarán por propia necesidad.

Lo mismo sucederá con aquellas consciencias que están hoy tomadas por fuertes aspectos oscuros y contrarios a la Voluntad Superior. Ellas se entregarán sin límites a los deseos y aspiraciones mundanas y perderán todo tipo de conducta y ética que mantenían en cierto equilibrio delante de la sociedad humana.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE SAN LEOPOLDO, RÍO GRANDE DO SUL, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​

Cuando los Cielos anuncian la última hora de salvación para un planeta, las almas que en él habitan tienen dos opciones para seguir: entregarse al abismo en el mundo y negar la perfección que existe en su interior o vencer definitivamente las dudas y los miedos que les impiden estar plenas en su misión espiritual.

Comprendan que las trompetas que suenan en lo más alto del Cielo anuncian la hora para que ustedes dejen de lado la mediocridad y comiencen a ser colmados completamente por el Espíritu de Dios.

En cada instante de sus vidas, deben recordar que ya es el momento de dar un salto en la vida del espíritu.

Vivan cada día como si fuese el último, como si estuviesen delante de la última oportunidad de perdonar, de reconciliarse con el prójimo, de prestar aquel servicio que nunca pudieron realizar, de renunciar a aquellos vanos placeres y gustos que siempre estuvieron en sus vidas como pequeños impedimentos y que hoy se volvieron grandes, porque no les permitieron llegar a la meta de sus consciencias.

Ha llegado la hora de asumir la vida universal, con plena consciencia de que están en la escuela de la cristificación para todo el Universo. Y que vivan consecuentes con la oportunidad que les entregamos.

Por un instante, piensen que están en un momento culminante de sus vidas. Piensen que, en el Cosmos infinito, la Creación espera que retornen con la experiencia del Cristo Vivo en sus propios espíritus.

El Universo aguarda que Su Rey Universal provenga de una raza que pueda cambiar completamente la Creación de Dios y permita que todas las criaturas que no tuvieron la oportunidad de estar en este mundo vivan los códigos crísticos de amor y de unidad.

Ustedes vinieron a este planeta para aprender a vivir, no para sí sino para el prójimo. Esta es la esencia del aprendizaje en la Tierra: todo entregar y todo padecer por la evolución y por el crecimiento de los demás. Y sin embargo, hasta ahora, solo dejaron crecer el orgullo y el egoísmo traídos del Universo y que solo les permiten actuar nada más que para sí mismos.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Que la paz en los corazones de los que siguen a Dios sea la señal visible de Su Sagrada Presencia en el mundo.

Que la fraternidad y el amor entre hermanos, unidos por um mismo propósito evolutivo, sean el motivo de inspiración y de entrega para los que no saben en qué dirección caminar.

Que la unidad con Dios, alcanzada por medio de la oración y plasmada en todos los instantes de la vida, sea la luz que ilumine los ojos de los que caminan en la oscuridad.

Que la comunión con los Reinos de la Naturaleza, el cuidado y el amor para con esos hermanos menores sean el ejemplo para los corazones humanos que perdieron la esperanza de encontrar un mundo nuevo.

Que el amor al Plan de Dios sea mayor y más fuerte en el corazón de Sus compañeros que los propios planes y las tendências humanas.

Que la aspiración a la constante transformación en Cristo impulse a los seres para que cada día no sean más los mismos y para que se aproximen a Dios, por medio del propio mundo interior y también por su conducta en la vida material.

Que la Nueva Humanidad no sea solo una profecía para los corazones que siguen a Dios: que sea una meta para ser alcanzada en vida, con el esfuerzo, la oración, el amor y la persistenciaen la Verdad.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Bienaventurados los que guarden en sí el Reino de Dios y hagan de la propia consciencia el tabernáculo para las nuevas semillas de la sagrada humanidad.

Mis queridos:

Una vez más les pido que, en la unidad de la consciencia humana, ofrezcan sus esfuerzos y sacrificios, sus conquistas y transfor­maciones a todo el planeta.

Hoy su Madre, María, toca el suelo de una nación muy lasti­mada y herida por el ansia del poder humano. En los planos espirituales, Colombia aún padece los errores cometidos en el pasado y muchas almas viven sin paz por las consecuencias de todo el mal que causaron los primeros colonizadores a los pueblos originarios.

Esta, Mis amados, es la realidad de la gran mayoría de las nacio­nes del mundo que, por falta de luz y de perdón, siguen pade­ciendo las acciones maléficas que someten a las almas durante siglos, sin que puedan comprender lo que viven. Por eso es tan importante que los Mensajeros Divinos puedan llegar al mayor número posible de naciones, principalmente de América, que necesita ser liberada del pasado para que viva el nuevo futuro.

Hoy les digo esto porque, como compañeros y siervos de Dios en este mundo, ustedes deben conocer esas realidades y saber que no sólo Medio Oriente padece por la astucia del adversario, sino que muchas otras naciones viven situaciones de una oscuridad deplorable, sin que los ojos humanos perci­ban la gravedad de la situación en que se encuentran las almas.

Sepan que el mundo sufre mucho más que crisis sociales. Ustedes están transitando por una crisis espiritual definitiva, en la cual tienen toda la ayuda de Dios para que la Luz se esta­blezca en el mundo y sea vencido el terror del caos. Solo deben ser más conscientes y saber que lo más importante, hoy, es orar y trabajar para que el Plan de Dios se manifieste. Trabajar para eso, Mis queridos, es transformarse constantemente, dejando al viejo hombre para descubrir el verdadero arquetipo humano y, así, ser lo que Dios espera de Su Creación en este mundo.

Yo los amo y los concientizo de la realidad planetaria para que sirvan más y mejor todos los días de sus vidas.

Su padre y compañero,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Para que sean los que abren las puertas del mundo a la existência de una Nueva Humanidad por medio de la difusión de los principios divinos expresados en las Palabras de los   Dios, primero deberán ser difusores de la transformación por medio de la conversión de las viejas costumbres humanas en principios celestiales y universales.

¿Cómo hacerlo?

Siendo aquello que aspiran a encontrar en el prójimo, porque la verdadera aspiración de la manifestación de una Nueva Humanidad ya existe en el corazón de todos los que en estos tiempos están despiertos, despiertos para cumplir la Voluntad de Dios.

Es de esa forma como podrán buscar en su interior las aspiraciones más puras sobre cómo debería ser el mundo y como deberían ser los seres, y transformar esa aspiración en vida, por medio de la vivencia de todo eso.

No se apeguen a lo que fueron ni a lo que son. Permítanse desconocerse, y por más que a veces sientan que no son ustedes los que actúan, piensan y sienten, que lo que son no es algo verdadero, no importa. Al principio parecerá difícil. Encontrarán muchos personajes y perderán otros; pero en la búsqueda permanente de la transformación, el alma se encargará de conducirlos a lo que en verdad son y que, a veces, está tan distante de aquello que la mente pueda imaginar.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Aprendan a sentir en el propio corazón los dolores del mundo y a hacer suyo el padecimiento del Sacratísimo Corazón de Dios.

Contemplen en sus corazones la Creación y todo lo que ella manifiesta, cómo se expresa en el universo. Contemplen la per­fección y la armonía de la naturaleza, del sol, de los ciclos de la Tierra. Sientan en sus corazones el potencial de la Perfección Divina que está latente en su interior. Pregúntense todos los días ¿cuál es el camino para manifestar ese potencial?

Quisiera que en el corazón de los seres humanos el amor a la Creación Divina fuese mayor que el amor a la creación huma­na, pero ustedes están mucho más aferrados a lo que proviene de sus propias ideas que a lo que proviene del Pensamiento Divino.

Los seres humanos aprendieron a amar y a admirar lo que fue creado por su limitada mente, y el orgullo adquirido fue tan grande, que quedaron presos de la propia pequeñez, en mez­quindades, y no pudieron amar algo superior ni siquiera creer en su existencia.

Con pesar en Mi Corazón, les digo que muchos no se trans­forman porque no creen verdaderamente en la existencia de Dios, de su Plan, ni en la de Sus Mensajeros.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Para comprender la realidad planetaria, es necesario que el alma, el espíritu y los cuerpos materiales se dispongan a la transformación, porque la incomprensión de la verda­dera realidad del mundo en el cual viven es un artificio de la mente y, a veces, del alma que no quiere abandonar las cosas superfluas y superficiales.

Queridos compañeros y siervos de Cristo:

La imposibilidad que muchos sienten de responder a la urgencia de los tiempos, con una consciencia real de la situación de la humanidad, es causada por la no adhesión de ciertos aspectos del ser al Propósito Divino.

Deben meditar de corazón en lo que les digo y buscar aquellos espacios de la consciencia que aún aspiran a vivir su propia voluntad e insisten en responder a los estímulos de la vida mate­rial, por el placer y la comodidad que ocasionan a los cuerpos.

Busquen un camino de santidad verdadera; sigan los ejemplos dejados para el mundo por aquellos que hoy los guían en los planos internos del planeta.

Les pido que reflexionen un poco más profundamente sobre sí mismos y que se encaminen hacia una definición en todos los aspectos de la consciencia.

Encuentren aquellos espacios oscuros del propio ser que aún necesitan que el espíritu los ilumine y, sin miedo, angustias ni preocupaciones con lo que encontrarán, solo encamínense con madurez hacia la transformación.

Ya saben lo que deben dejar de hacer. Si ustedes están en duda con respecto a los pasos que deben comenzar a dar, entonces no den aquellos que saben que los llevarán por caminos que no son los de Dios.

Sepan, queridos, que el Creador cuenta con muy pocos. Con madurez, asuman la responsabilidad de formar parte de esos pocos que tienen la posibilidad de responder a Dios y entré­guense sin demora a Su Divina Voluntad, que es perfecta para cada uno de ustedes.

Con pocas palabras, les digo lo que necesitan escuchar.

Que Mis instrucciones se tornen vivas por medio de sus cora­zones, de sus almas y de sus espíritus.

Les dejo Mi bendición paternal.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hoy solo les pediré que intenten, todos los días, vivir el Propósito Divino; que intenten ser mansos de corazón, puros de intención y verdaderos en su camino.

Intenten, todos los días, vivir la fraternidad y el amor; reco­nocer en el prójimo la presencia de Dios y, así, ser humildes delante de todos.

Les pido que intenten pensar un poco menos en sí mismos y cada día dejen de hacer algo que sea una prioridad personal para servir al prójimo.

Intenten amar más a los Reinos de la Naturaleza, observarlos, aunque sea por un breve instante, todos los días, dejando que el alma se inspire en ellos.

Les pido que intenten orar de corazón, conversar con Dios, y delante de Su Altar Celestial, ofrecerle lo mejor que hay en su interior, para equilibrar las faltas de la humanidad.

Intenten encontrar en los más perdidos un corazón necesitado de paz.

Intenten disolver el odio de sus corazones, como también la ira y el rencor. Comprendan que todos se equivocan por igno­rancia, y que el amor, el perdón y la reconciliación son capaces de curar cosas que ustedes desconocen por completo.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos de Dios Altísimo, la agonía del mundo no terminó y el Corazón de Cristo sigue siendo flagelado todos los días, por las acciones injustas de la humanidad.

Abran los ojos y vean a su alrededor que el Apocalipsis se precipita en el mundo. Transformen sus vidas, vivan del bálsamo de la oración y den de beber de esta agua de vida, que es la unión con Dios, a las almas sedientas y desamparadas.

¡Que la humanidad escuche el llamado definitivo de los Mensajeros de Dios! Que todos aquellos que se consideran despiertos y conscientes caminen a grandes pasos en su transformación.

¡Ya no pierdan tiempo con las mezquindades de la vida! Reconcíliense con aquellos que no les permiten vivir en el espíritu de la paz. Amen a sus enemigos y que estos ya no existan entre hermanos de una misma raza, unidos en un único Propósito Divino.

Perciban que ya están transitando por los últimos tiempos del planeta y que ya no es hora de pensar más en sí mismos, de materializar planes y aspiraciones personales.

¿De qué les valdrá construir un proyecto de una vida material, si aquellos que no se sustenten en la fortaleza del espíritu desaparecerán en medio de la tormenta del caos y del mal?

Queridos compañeros, les hablo con palabras claras, porque naciones enteras están perdiéndose por el avance de la oscuridad. ¿En dónde están los soldados de Dios? ¿En qué andan los que se comprometieron con Cristo?

Ya no es más hora de emociones y entregas a medias. Oren con el corazón, con el espíritu y vivan como verdaderos discípulos de Cristo. Demuéstrenle al mundo que hay una única salida para la tribulación que vive el planeta, y esa salida es el Infinito Corazón de Dios.

Ustedes fueron traídos hasta aquí, hasta este mundo, para vivir el amor y el perdón; entonces, vívanlo.

Mi Corazón de Padre les advierte, porque, en el Cielo, el Creador aguarda la respuesta de los seres humanos, para dar nuevas indicaciones sobre la trayectoria de Sus Planes.

No permitan que el tesoro más precioso del universo se pierda. Aún están a tiempo de corregir los errores de sus vidas, mas sean rápidos y dispuestos para responder al llamado de los Mensajeros de Dios.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Ingresa en la plenitud de Dios, que existe en tu corazón, y jamás pierdas la esperanza de alcanzar Su Propósito.

Cuando estuve sobre la Tierra como José de Nazaret, el caos de Mi época y la ignorancia de los que Me rodeaban, Me llevaron a buscar con mayor asiduidad el Espíritu Divino. En Mi bús­queda, comprendí que Yo debería ser el motor para la elevación y la transformación de todos los que convivían Conmigo.

Era la propia fe que habitaba en Mi interior la que, por sí sola, tocaba los corazones de los hombres y los llevaba a preguntarse internamente cuál era el misterio que se vivía en aquella Familia y si no era el mismo Dios en persona que estaba entre Ellos.

Sepan que Dios mismo está entre ustedes, y que deben anunciar esa gracia en el silencio de su transformación y en la vivencia de los sagrados atributos que el Señor infundió en sus consciencias.

Que todas las almas que se aproximen a sus seres sean impul­sadas a buscar lo Divino y, aunque aún no conozcan muy bien el foco de su búsqueda, sientan que ella los conduce hacia lo Alto, hacia el Universo, hacia el Infinito.

Ustedes viven hoy, como grupo, una de las mayores gracias entregadas a la humanidad.

El espíritu del Amor debe hacerse carne en cada uno de los que acompañan a los Mensajeros Divinos y, de esa forma, ese Amor se expandirá a toda la humanidad.

Cada paso que den, a lo largo del día, ustedes deben ofrecerlo a Dios, conscientes de que muchas esencias dependen de ese despertar y del camino evolutivo que están recorriendo.

Beban de la Fuente de las Palabras Divinas de Cristo y col­men sus seres con la certeza de que Él es quien las pronun­cia. Déjense moldear y madurar por los impulsos espirituales de María y consagren, poco a poco, toda la consciencia a lo Divino. Sumérganse en la simplicidad de Mis palabras y hagan de ellas un manual para la vida sobre la Tierra.

Sean simples de corazón y nunca se cansen de buscar el espí­ritu de la simplicidad. Solo de esa forma cruzarán los Portales Celestiales con la humildad de un niño.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

La esencia del silencio es, en verdad, el acto de silenciar las pro­pias aspiraciones. Aquí se encuentra la clave para la ascensión tanto del espíritu como de la materia.

Mientras cada uno de los diferentes aspectos del ser busque la propia satisfacción y conquista, ustedes jamás conseguirán cumplir con perfección la meta espiritual de sus almas y de sus espíritus.

En estos tiempos de purificación, dispónganse interna y cons­cientemente a purificar las intenciones más profundas de todos los aspectos que componen su ser.

Construyan con la oración una fortaleza que soporte, con amor, serenidad y paciencia, el encontrar las mil resistencias que surgirán del inconsciente. Dispónganse a conocer la raíz de todos los movimientos que no consiguen transformar y, con mucha calma, iluminen, con el poder del verbo que se eleva a Dios, esos espacios de la consciencia.

La oración es la llave de muchas puertas, no solamente para la salvación de las almas, sino también para prepararlos para todo lo que deberán vivir dentro y fuera de sí, en un futuro próximo.

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Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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