MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN MEDJUGORJE, BOSNIA Y HERZEGOVINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Que sus corazones estén en paz para que reciban los Designios de Dios.

Trasciendan lo que es aparente y cotidiano para que su consciencia ingrese en lo sagrado y en lo que es verdadero.

Los Planes de Dios ya fueron diseñados para cada ser, ahora las criaturas necesitan colocar sus pies en la senda trazada por el Creador y no en la senda trazada por las destrezas, las tentaciones o las dificultades.

Vivir la realidad superior es una decisión mayor que cada ser debe tomar, dentro y fuera de sí, para que ella resuene en su alma y también en sus cuerpos planetarios.

¿Cuántas veces hablamos de que no hay tiempo? ¿Cuántas veces advertimos de que es hora de ingresar en el Tiempo Real? Es allí en donde habita la Verdad y la ilusión se hace visible para que ustedes sepan distinguir la diferencia de estar en el mundo en Dios y estar en el mundo sin Él.

Escojan, hijos, todos los días, el camino de lo Sagrado y de la elevación de la consciencia. En el futuro, ustedes agradecerán cada renuncia realizada en nombre de la evolución de la humanidad.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Corrientes supremas descienden de los cielos en este nuevo ciclo, Rayos que provienen directamente del Corazón de Dios y que son desconocidos por los hombres, vibraciones creadas para disolver el viejo tiempo y unir la Tierra al Tiempo de Dios, llamado Tiempo Real del Universo.

Los Espejos del Cosmos convergen su energía hacia puntos específicos del planeta que son receptáculos de lo sagrado, llamados Recintos de Amor. Esas vibraciones acentuarán la purificación, tanto de los seres como de la Tierra, y todo se moverá dentro y fuera de los hombres para que, así, todos se tornen dignos de ser llamados Hijos de Dios.

Las corrientes supremas que provienen del Cielo construyen el camino de retorno hacia el Corazón de Dios. Sepan ver este momento como una Gracia y déjense transformar y corregir. 

La paz reinará en los corazones de los que confían en Dios, más allá de las pruebas y de las apariencias. Y si bien, en su lado humano ustedes sufrirán por todo lo que sucederá en el mundo, en su interior pulsará la certeza de la Vida Eterna, de la vida en Dios, más allá de la Tierra.

Oren y fortalezcan la propia fe. 

Únanse unos con otros, más allá de las dificultades y de las miserias que verán emerger de sí mismos y de sus hermanos. El poder de la unidad es el que podrá transmutar y transformar todas estas cosas. 

La unidad verdadera erguida en las bases del amor y de la vida fraterna, la unidad que proviene de Dios y que se espeja en ustedes, es la que los sustentará.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Ora como si fuera la última oportunidad de clamar por este mundo. Olvídate de ti y coloca tu corazón en los que realmente sufren y padecen, sin recibir el amor que necesitan para salir de los abismos en que se encuentran.

Confía humildemente en el poder de la oración y no dejes que tu boca pronuncie palabras vacías en los momentos en que te dispones a orar. Recuerda siempre que ese es tu mayor servicio, que sin oración no hay planeta, no hay amor, no hay Plan Evolutivo que se manifieste, porque para que el ser humano sea digno de ingresar en el Tiempo de Dios, primero debe rendirse y dar los primeros pasos en su transformación.

Hoy te digo, hijo, que no hay mejor camino para la humildad que la oración, que te coloca rendido y transparente delante de Dios y que, traspasando los límites de tus propias necesidades, alcanza a los corazones que sufren y que no conocen el amor.

Recuerda, hoy y siempre, que, si quieres llegar al Padre, si quieres cumplir la Voluntad de Dios para ti y para el mundo, debes orar sinceramente y profundizar cada día más en tu oración, de manera que ella sea cada vez más verdadera.

No servirá de nada, hijo Mío, que hagas muchas cosas, que pienses tanto en ti, si al final de todo tu corazón no se rinde a un Plan Mayor.

El camino a la redención es más simple de lo que imaginas. La propia oración te enseñará a orar, siempre y cuando seas sincero y persistente en eso que es más que un ejercicio espiritual, es una necesidad planetaria.

Ora y Yo te escucharé, y uniré Mi Corazón al tuyo para que recorras este camino con fe y, poco a poco, llegues a Dios, elevando tu corazón y el corazón humano, en su totalidad, al Creador.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

La vida pasa, efímera y simple en lo que les es palpable, para revelar una eternidad y una Verdad sublime. Toda expresión de vida que no es material no perece y perdura, para demostrarle a los hombres en donde debe estar su corazón.

Las memorias, los aprendizajes, los ejemplos, las enseñanzas, los verdaderos sentimientos de amor, todo eso permanece vivo, dentro y fuera de los hombres y también en el Corazón de Dios y en los Libros Sagrados, como parte de la historia de la humanidad, como parte de la historia de la renovación del Corazón del Padre.

La vida pasa de forma tan ligera para revelar una Verdad y un misterio que trasciende el cuerpo y el entendimiento humano: hay una realidad que excede a toda la sabiduría que la humanidad ya conoció; hay una Vida que trasciende todo lo que hoy ustedes comprenden como vida.

Vean, hijos, como el Eterno toca a sus puertas para que entren en el Tiempo del no tiempo, en el Tiempo Real.

Dejen que este momento no sea para ustedes una pérdida, sino un hilo con la Verdad, porque su Instructor en la Tierra deja el mundo para alzarlos hacia el Universo. Todo lo que él aprendió en vida los elevará hacia una Vida Mayor, y los aprendizajes sublimes que vivirá en el Universo él se los revelará al corazón, como una enseñanza superior.

Por eso, abracen este momento como un paso hacia el Infinito. Dejen que este nuevo ciclo de su Instructor y Maestro, de esta y de muchas vidas más, los eleve hacia nuevos ciclos, como Obra y como seres en evolución.

Aquel que acompañe este momento con gratitud dará un paso hacia el Infinito y colocará no solo su corazón, sino a una parte de la consciencia humana, más cerca de Dios, en Su Eternidad.

La Eternidad, hijos, no es la muerte. La Eternidad es la Vida revelada.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Coloca tu corazón en el Corazón de Dios para comenzar un nuevo ciclo. Ábrete para que la vida se manifieste para ti de una forma diferente.

En estos tiempos, hijo, en que la Tierra comienza a ingresar en el Tiempo Real del Universo, vivirás y sentirás cosas a veces incomprensibles e inexplicables. Los sentimientos del pasado emergerán en tu consciencia al mismo tiempo que se manifiestan las sensaciones del presente.

De la misma forma, la aspiración por lo que vivirás en el futuro estará presente en tu interior con intensidad y, suspendido en esa transición entre lo que fuiste y lo que serás, la única cosa que podrás hacer será calmar tu corazón en oración y colocarlo en el Corazón de Dios.

No hay cómo no participar de las pruebas del planeta. No hay cómo no vivir las consecuencias de esta transición. Pero, sí, hay una forma de vivir todo eso y no perder la paz: colocando tu corazón en el Corazón de Dios y permaneciendo allí en oración.

Deja que tu ser se purifique y viva lo que necesites vivir internamente para cruzar este umbral. No será tan simple trascender una condición humana retrógrada milenaria, pero siempre acuérdate de colocar tu corazón en el Corazón del Padre, porque en Él tendrás alivio, tendrás respiro, tendrás paz.

Yo te bendigo, hoy y siempre, para que, inmerso en estos ciclos tan acelerados de continua transformación, tu ser se sumerja profundamente en estas aguas y se abra a lo nuevo, pero que siempre encuentre en el Corazón de Dios el espacio en donde poder respirar, para permanecer en paz en las pruebas propias de estos tiempos.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

A donde ni los ojos ni la mente consiguen llegar, allí habita el Corazón de Dios.

A donde solo las almas, los espíritus y los corazones, elevados en adoración, consiguen entrar, allí habita el Corazón de Dios.

Mirada que abarca la Vida y que a todo contempla. Amor que se renueva a sí mismo, segundo a segundo y fuera del tiempo. Espíritu que anima, sustenta y ampara todo lo que fue creado.

En las esferas más sublimes de la Existencia, a donde parece que la multiplicación de la Vida nunca existió y la Unidad es una realidad eterna, allí habita la Consciencia Divina.

Permitan, en este ciclo, dejarse elevar y conducir hacia las esferas superiores de la Existencia, para que encuentren la verdad sobre sí mismos y no se dejen envolver o engañar por las superficialidades del mundo.

Ustedes existen como criaturas divinas, manifestadas en este mundo por un Propósito superior y, a pesar de que en este tiempo todo parece estar más denso y la condición humana parece estar profundamente inmersa en las ilusiones del mundo, la única forma de vencer las dificultades propias de los ciclos finales sin perderse, hijos, es elevándose hacia Dios y, sin ignorar su condición material, elevarse hacia la Verdad Divina.

Por eso, en este tiempo, los Mensajeros Divinos traen en Sus Palabras revelaciones y un estado interior que se oculta en todo lo que les decimos, para que ustedes alcancen las esferas sublimes, se aferren a la Verdad universal y que la propia Verdad los torne libres de sí mismos y de las cosas del mundo.

Yo los bendigo y los guardo en Mi Corazón.

San José Castísimo

MENSAJE SEMANAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuanto más las agujas del reloj se pierden del tiempo y las horas que antes medían los días ya no pasan con el mismo ritmo, se aproximan a este mundo la Verdad y el Tiempo de Dios.

Las horas de la Tierra se revelan como una ilusión. Las estaciones y los días ya no son los mismos de tiempos atrás, porque la Tierra no está en el mismo punto, está en constante movimiento de aproximación a las dimensiones del Universo.

Los corazones de los hombres temen el caos y la perdición, porque sus almas pueden vislumbrar los abismos que se abren ante las vidas vacías de sentido.

Y aquellos que pueden sentir la angustia de sus interiores y escuchar la voz de sus almas, están buscando un camino por el cual caminar seguros.

¡Oh, corazones del mundo! Ha llegado el momento del Tiempo Eterno, de la disolución de la ilusión, de la absolución de los pecados, de la reparación del Corazón de Dios, tantas veces herido por los hombres.

Las últimas puertas para el despertar se están abriendo. Envíen su "sí" al Universo y dejen que el preconcepto, el temor o la incapacidad de buscar a Dios, den lugar a un nuevo ciclo en sus vidas.

Anímense con el ejemplo de los que dicen "sí" y déjense quebrar por dentro, para que sean reconstruidos por las Manos de Dios.

A los que están con los pies en el camino de una Vida Superior, les digo: no se permitan titubear.

Sean rectos, firmes consigo mismos y verdaderos. Sean mansos y simples, y den a conocer la alegría que nace en sus corazones al encontrar a Dios, más allá de las miserias humanas, porque esta alegría y este ejemplo animarán a las almas que están indecisas entre la Luz y el caos en este tiempo.

Sean instrumentos de auxilio para la definición humana; y eso no se hace de otra forma sino sirviendo, amando y dejándose corregir, transformar, purificar, redimir y elevar a Dios.

Colóquense, hijos del Nuevo Hombre, en los Brazos de Dios, en Su nueva y última Barca. Y aún en aguas agitadas y llenas de la furia propia de esta batalla espiritual, asegúrense firmes en la fe, no se dejen arrojar en el mar de las ilusiones del mundo.

Recojan de Mis Palabras la Fortaleza. ¡Escuchen el eco de la Voz de Dios en Sus Mensajeros y sigan adelante!

¡Remen! ¡Y nunca dejen de remar! Alcen las velas blancas del triunfo de la Paz y salven a los que se perdieron en estas aguas de ilusión. Tienen Mi Bendición para eso.

MENSAJE SEMANAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE SANTA FE, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

En lo más profundo de la noche, el día se anuncia. Aún cuando todo está oscuro, el canto de los pájaros anuncia la llegada del sol, de la brisa matinal y los llama a despertar. La noche trae consigo soledad, nostalgia, a veces silencio, a veces ruidos...

Así será, hijos, en la noche oscura del planeta. Ella traerá consigo el sentimiento de soledad, muchas veces el desasosiego, fruto del corazón que no aprendió a silenciarse. Traerá consigo la nostalgia de una vida de ilusiones, que ya no encontrarán en el mundo, y los invitará a caminar en la oscuridad hacia un tiempo que les es completamente desconocido.

En el ápice de esa noche, cuando aquellos que estén despiertos sientan que ella no tendrá fin, cuando los que estén dormidos ingresen profundamente en su ilusión, escucharán los sonidos que vienen del Cielo. Como los pájaros, en los últimos instantes de la madrugada, los ángeles cantarán y sonarán sus trompetas. El Sol retornará al mundo.

Su Luz traerá aliento para los que esperaban en vigilia; sin embargo, cegará a los que dormían en la ilusión. Muchos no comprenderán inmediatamente lo que sucederá en el mundo, porque para ellos la noche será común y lo extraordinario jamás sucederá; ellos no percibirán que el tiempo se detendrá y ya no se contará con los relojes del mundo; sus corazones, vacíos de Dios, pulsarán en un viejo tiempo.

Los que esperen despiertos la llegada del Sol, con las cuentas pasando entre sus dedos, para recordarles la paz, al fin respirarán el aliento de un nuevo día y reconocerán el fin del viejo tiempo.

Muchos esperarán estruendos, catástrofes mundiales y un brusco fin para la humanidad, y estos se acostumbrarán a vivir en el caos y no percibirán que los tiempos se unen y que lo viejo deja su lugar para el nuevo tiempo.

La noche oscura ya está sobre el planeta. Ella es larga, lenta y su tiempo no se mide con el reloj que pasea en las muñecas de los hombres. Por eso, hijos, es hora de vigilar y orar incansablemente.

El Sol llegará y no será el mismo sol que ilumina los días de la Tierra, será un nuevo y resplandeciente Sol, renovado por Su Majestad Celestial.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, ya está terminando el ciclo de mensajes diarios que hace un año prometí entregarles. Durante este período les enseñé muchas cosas y abrí sus ojos para otras que en verdad ya conocían, pero que no conseguían vivir.

Por el hecho de haber sido hombre, con un corazón semejante a los de ustedes, pude llegar a lo profundo de sus consciencias y recordarles su compromiso con Dios.

A partir de ahora, en el ciclo que se inicia después del 20 de agosto, cuando terminen los mensajes diarios, corresponderá a cada uno volver a estudiar Mis Palabras y encender nuevamente cada código y cada impulso que les dejé en ellos, impulsos que serán eternos y que estarán vivos para todos los que se abran de corazón y en consciencia.

Espero, en Cristo, que puedan vivir cada impulso que les entregué o, por lo menos, que intenten hacerlo todos los días.

Saben que el tiempo del reloj ya no corre como solía hacerlo antes. Poco a poco, están ingresando en un nuevo tiempo y cada segundo es precioso, porque trae en sí, una oportunidad que nunca se repetirá.

Dependiendo de la respuesta interior de cada uno, podré recibir del Creador la Gracia de seguir hablando con la humanidad y, junto con María y Cristo, seguir sustentando el corazón humano mientras sea posible, para que, hasta en la última hora, cuenten con Nuestro apoyo. Para que eso sea posible, el esfuerzo de cada uno es imprescindible.

En este nuevo ciclo, la aspiración de ser otros debe estar viva en ustedes, impulsándolos a hacer cosas diferentes para concretar el Plan de Dios y demostrar al Creador que en verdad quieren responder a Su Llamando y a Sus Designios.

El Amor de los Mensajeros Divinos por la humanidad es infinito y cada segundo de Instrucción que les entregamos a todos, Nos resulta precioso. Pero no solo debemos anhelar este encuentro, cada uno de ustedes debe sentir dentro de sí esa necesidad de profundizar en la propia transformación y de recibir de los Cielos los nuevos impulsos que los conducirán a un mayor grado evolutivo.

Hijos amados, mediten en la esencia de este nuevo ciclo planetario y reciban todas las Gracias que les son entregadas. La hora de transformarse es ahora, y no después. Todo es posible, con la persistencia y la perseverancia de cada uno.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

La Liturgia de la Vida

En el Universo, hijos, la vida por sí misma es una liturgia permanente.

La hora de reposar los cuerpos es la hora de meditar en el Propósito Divino, de reconfirmar el propio espíritu en su adhesión a los Planes de Dios y al camino evolutivo que Él propone para Sus criaturas.

La hora de despertar, es la hora de ofrecer al Padre cada acción, cada movimiento, pensamiento, sentimiento, cada vibración emitida, para que todo sea por la manifestación de Su Voluntad.

Cada trabajo realizado, cada contacto que hacen los unos con los otros, todo es para que se establezca  la paz y por la evolución de todas las criaturas, nunca solo por su propia evolución.

En el Universo, no existe el individualismo: la consciencia de la unidad y de la fraternidad es viva. Los seres saben –desde el principio de su evolución– que, para crecer y llegar al Origen de Todo, deben vivir la unidad con todos. Saben que, para llegar al Creador de todas las cosas, es necesario estar unido a todo lo que Él representa. Y, reconociendo que Su Esencia Divina se multiplicó en toda la Vida, los seres conscientes viven la unidad con todos.

En la vida universal, antes de actuar, los seres ofrecen al Padre sus acciones y preguntan a su propia esencia, que representa la unidad con Dios, cuál es el mejor paso para dar. La confianza en el Creador está por encima de todas las cosas. La certeza de que Él habita en el propio interior y ahí interactúa con Sus criaturas, es lo que fortalece constantemente a sus hijos, para que no salgan de Su Camino ni de Su Guía.

Les digo esto, hijos, porque la Tierra debe ingresar en el tiempo del Universo y esto comienza con la transformación de cada consciencia. Deben aproximar sus vidas a los patrones de vida universales, y para eso, es hora de reconocer y de recordar los principios de esa vida.

Hagan, de cada día, una liturgia viva: que todas las horas sean momentos de encontrar a Dios, que todas sus acciones sean motivo para buscarlo y que las liturgias e instancias de oración, que ya conocen, sean el alimento que nutre las almas y las fortalece; oportunidades de interceder por aquellos que están dormidos y por los que no conocen la paz; oportunidades de clamar por los Reinos de la Naturaleza y de aproximarse más conscientemente a la Verdad.

Es hora de despertar para la liturgia de la vida.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo:

No siempre Dios te hablará al oído y al corazón, porque llegará el momento en el que Su Voz se volverá silencio y vida dentro de ti.

Ya no escucharás del Señor Sus Palabras, como las escuchas ahora y esto señalará el momento de ser Uno con el Padre y de que Su Voz no se pronuncie desde afuera hacia dentro de ti, sino desde tu interior hacia el mundo entero.

Cuando el Creador silencie y solo observe el mundo, será la hora de que las voces de Sus criaturas resuenen. Será el momento de vivir la unidad con Dios y de que surja del mismo hombre la guía para la humanidad.

La última prueba del corazón humano será la soledad absoluta, en la que espiritualmente se encontrará como raza y como consciencia. Será la soledad de la humanidad consigo misma. Y en ese momento, hijo, solo le corresponderá al corazón humano encontrar la salida hacia la vivencia del amor y de la verdad.

Aquellos que construyeron la unidad con el Padre no titubearán ni temerán, porque su pensamiento, su sentimiento y su acción serán Uno con el Pensamiento, el Sentimiento y la Acción de Dios. Y los que no conocieron al Creador y jamás Lo buscaron, vivirán la prueba de confiar en sus hermanos para no perderse.

Los que se consideraban seguros de sí mismos, se verán frente a un abismo y querrán volver atrás, sin tener a dónde ir. Los valientes y confiados en Dios y no en sí mismos, se lanzarán sin temor e ingresarán en los portales que conducen al nuevo tiempo, al tiempo real.

Hijo, entre símbolos y literalidades, te permito conocer una parte de la verdad. La única certeza que puedes tener ante Mis palabras, es que aquel que ahora construye la unidad con el Padre en su espíritu, no se perderá, sino solo de sí mismo.

Por eso, antes de querer comprender exactamente lo que te digo, busca la esencia de Mi enseñanza y únete sin demora al Creador, para que cuando sea tu hora de experimentar la soledad, Dios esté contigo, porque Él estará en ti.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​​​​

Vencerás la indiferencia delante de todo lo que sucede en el mundo cuando, en tus oraciones, tu corazón sea uno con el corazón de tus hermanos, en donde quiera que estén.

Cuando en tu interior sientas el Corazón de Dios y en él, el amor por la humanidad y por el planeta, entonces para ti, los dolores del mundo serán mayores que los tuyos. Por lo tanto, siente el Amor de Dios por este Plan Suyo. Siente la esperanza del Padre de multiplicar, en Sus hijos, el Espíritu de Cristo.

Al comulgar, no solo coloques un pedazo de pan en tu boca. Vive, en la Comunión, el mayor milagro de Cristo que, en unión a la Voluntad de Su Padre, se entregó en la cruz y sigue entregándose todos los días, varias veces por día, en todos los altares consagrados por Dios, para repartir Misericordia, por medio del Cuerpo de Cristo.

El Señor asume a diario los pecados de los que tienen fe y hacen del pan, el Cuerpo Sagrado de Cristo y del jugo de uva, Su Sangre Preciosa.

¿En dónde tú estás a la hora de la Comunión? ¿Qué comprendes del mayor misterio universal de la transubstanciación y de la misericordia? ¿Sabes que todas las criaturas de este vasto infinito te observan, y de rodillas, ruegan que este pan se haga carne y te conviertas en una unidad con Cristo?

Ve pequeña alma, profundiza más allá de tu ignorancia. No permitas que los ciclos pasen y tu mente permanezca enferma en las superficialidades de la vida, cuando tienes delante de ti, la mayor oportunidad de transformación de este Universo.

No ores sólo para calmar tu corazón y para encontrar un poco más de paz en el manicomio que es este mundo para ti. Profundiza en el universo de la oración; fúndete con Dios; descubre Su Amor y Sus Dolores; alivia Su Sacratísimo Corazón. Abre la puerta para el bálsamo que hasta hoy brota del Corazón de Cristo y permite que Su Misericordia se derrame sobre las almas y sobre los Reinos de la Naturaleza.

Haz de tu vida, la razón del Sacrificio de Cristo. Haz de tu permanente esfuerzo por fundirte en Él y ser uno con Cristo Vivo, el motivo por el cual aún Él coloca Sus Ojos en los seres de la Tierra y no deja de ofrecer Su Corazón en reparación de los pecados del mundo.

Transfórmate, vuela lejos.

Mantén los pies firmes en esta Tierra, para que en tu elevación, ella trascienda las dimensiones e ingrese contigo en el tiempo real, en el tiempo de Dios.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL ÓMNIBUS ÁGUILA DE LUZ, DURANTE EL VIAJE DESDE FLORIANÓPOLIS, HASTA PORTO ALEGRE, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Si ustedes fueran pacíficos en sus vidas y en todo buscaran la armonía y la unidad, podrían percibir la unión de los tiempos y lo que esto causa en la consciencia de la humanidad.

Si entraran en oración todos los días, buscando sentir verdaderamente lo que sucede en la vida espiritual del planeta, podrían percibir que los conflictos y las guerras que hoy suceden en el mundo no son como las que sucedieron en tiempos anteriores.

Así como el bien que permea los corazones en este tiempo los santifica y los torna plenos de modo que los lleva a la cristificación, el mal que vive hoy en algunos seres humanos es destructivo aun para las esencias y para los espíritus de los seres. Todo se está intensificando, todo está creciendo en proporciones desenfrenadas, tanto para el bien como para el mal. Y eso, el corazón que ora puede sentirlo y vivirlo. Les digo esto, queridos, porque deben aprender a lidiar con las situaciones que se presentan actualmente en el mundo.

El tiempo real del Universo está comenzando a unirse al tiempo de la Tierra, y la consciencia humana también comenzará a sentir su verdadero potencial creador, tanto positivo como negativo. El pensamiento y el verbo tendrán más poder que nunca; por eso, les pedimos que oren, oren sin cesar para equilibrar y contraponer las ideas malignas que de planos infernales intentan plasmarse en las mentes de los seres humanos y manifestarse en la vida de la Tierra.

Ustedes no deben temer jamás, porque la mayor herramienta del ser humano es el corazón y no la mente. No habrá pensamiento maligno que no sea destruido y borrado por la oración sincera y plena de un corazón que responde al llamado de Dios. Solo es necesario que oren, oren de verdad con amor, con consciencia, llenando el verbo con la intención de que la Voluntad de Dios se plasme en la consciencia planetaria.

Cuando el tiempo de Dios se aproxima a la Tierra, sus espíritus también se aproximan y sus almas son colmadas por los impulsos del verdadero ser. Por eso, al entrar en oración, busquen lo que ustedes son de verdad. Entren en contacto con sus propias esencias por intermedio del silencio y de la paz y reciban de ahí todo lo que necesitan para vivir los días actuales en unión con Dios y con Su Plan.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​

Mediten este día en el retorno al Origen, y no busquen los conceptos mentales que, dentro de su consciencia se confunden, por la distancia que existe entre lo que el hombre sabe sobre la verdad, y la Verdad misma.

Están en un tiempo en el que recibirán muchas claves, para que de manera armoniosa, el ser encuentre la unidad con la Creación, y se reconozca incluido en ella, dentro de sus leyes y en obediencia al curso de su evolución.

Sé que muchos se sienten sin recursos internos ni externos para meditar en algo tan sublime y aparentemente tan distante. Pero el Origen, así como toda la historia de sus espíritus, se encuentra dentro del propio corazón. Lo que sucede es que se ocupan mucho más en pensar en la no existencia de todas estas cosas o aun en pensar en cómo ellas son inaccesibles para ustedes, que en buscarlas y seguir las instrucciones que les entrego.

Solo les pido que sean humildes, para no confundir e interpretar con la mente, lo que únicamente el corazón puede comprender. Porque de la misma forma como la mente toma muchas decisiones que el corazón no entiende y no acepta, también el corazón tiene dentro de sí, verdades que solo él puede comprender.

El tiempo de este mundo, marcado por las agujas del reloj, está dejando de existir, para dar lugar a un tiempo eterno, en donde solo el presente es la realidad y todo lo demás está guardado como experiencia en la consciencia.

Por eso, deben comenzar desde ya, a desestructurar los conceptos de la existencia humana, de la vida sobre la Tierra y también los conceptos que tienen formulados en la mente sobre Dios, Su Plan y toda la Creación, porque la Verdad saldrá a la luz y en nada se asemeja a lo que conocen.

La consciencia humana trató de mezclar principios de verdad con fantasías, en todas las formas de comunicación del mundo y así, dieron una señal para sí mismos, que la única verdad que existía era la gran ilusión que vivían en la materia.

Una vez más les pido que Me escuchen con el corazón. Contemplen su propio interior y busquen ahí la verdad sobre sí mismos y la unión que hay entre lo que está vivo en su propia esencia y todo lo que les digo.

Los amo y por eso les entrego pequeñas claves e impulsos para el despertar de la consciencia.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Si ustedes no comprenden algo de lo que les digo, entren en el recinto del propio corazón y busquen ahí trascender las imperfecciones, las ideas sobre sí mismos, los conceptos ya construidos sobre su propia personalidad o incluso lo que creen ser, en alma y en espíritu, porque el corazón desconoce completamente el Plan de Dios. Aun aquellos que son considerados sabios viven en el mismo tiempo y espacio de la ilusión, separados de la Verdad Suprema. Así, por más que ellos puedan vislumbrar algo sobre la Vida Superior, jamás podrán conocerla completamente, sino, solo cuando el tiempo de Dios comience a ser uno con el tiempo de este mundo y la ilusión de ustedes de estar solos, en un Cosmos infinito, desaparezca de la consciencia humana.

Por no conocer nada sobre el Plan de Dios, ustedes tampoco saben sobre sí mismos, porque son parte de una Creación Suprema que como un todo, es un gran misterio para la humanidad. Pero llegará el momento en que los misterios tendrán que ser revelados, porque el Plan de Dios deberá vivirse por Sus criaturas.

Al contrario de lo que muchos piensan, los Mensajeros Divinos son enviados al mundo para que ustedes puedan vivir el Plan de Dios, y no tanto para que puedan conocerlo. Es por esto que, a lo largo de los siglos, solo entregamos para la humanidad palabras que la condujesen al encuentro de un nuevo principio de vida por medio del amor, de la fe y de la caridad. Y estos principios, por sí solos, llevarían a la humanidad a vivir según lo que Dios pensó para los hombres. Y después de haber vivido y experimentado el Plan de Dios, entonces ustedes comenzarían a poder conocerlo y comprender mejor el motivo de vivir todas esas cosas y porqué no podrían continuar viviendo la vida humana común de superficie.

Como los tiempos se aceleran y el Reino de Dios se aproxima al mundo para volverlo sagrado y retirarlo de la ilusión, los Mensajeros Divinos dan Su último gran impulso a la consciencia humana, intentando hacerla vivir los Principios Divinos, y al mismo tiempo, comprender lo que le sea posible dentro de su limitación sobre la Vida Universal, el Plan del Creador y para dónde los conduce a partir de este nuevo ciclo.

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Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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