MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CASA DE COSTURA OFICINA SAN JOSÉ, COMUNIDAD-LUZ FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

El servicio dignifica al alma y trae al mundo el espíritu de la caridad tan escaso entre todos. Cuando un corazón descubre el amor al servicio, se colma y encuentra un camino seguro para su propia consagración.

El segundo paso después del servicio abnegado, bajo el espíritu de la caridad, es el sacrificio consciente en nombre de los padecimientos de Cristo. Por más sencillo que les parezca lo que realizan, siempre y cuando ofrezcan sus acciones en reparación del Corazón de Cristo, sus ofrendas son aceptadas y el Sagrado Corazón es aliviado.

Consagré esta casa a Mi Casto Corazón, para que vivan aquí la simplicidad, la caridad y el amor entre todos. Quiero hacer de cada corazón servidor una fuente de paz para este planeta.

Muchos piensan que es necesario realizar grandes obras e ir muy lejos para que el servicio sea válido y verdadero, pero Yo les digo que fue dentro de una simple carpintería que presté el mayor servicio de Mi pequeño Espíritu y ahí encontré la santidad y la puerta para la Divinidad, que alcancé al lado de Mi Hijo.

La santidad en la vida de cada ser no depende de las circunstancias externas que ustedes viven, sino que depende solo de cada corazón, de la disposición de cada uno en tornar sagrada su propia existencia.

Si, en ese servicio que prestan, ofrecen a Dios sus actos, descubrirán muchos misterios que les serán revelados como comprensiones, a veces inexplicables, que provienen del corazón y solo para él serán claras.

Me comprometo, como Padre de todos los servidores, a estar presente entre ustedes siempre que invoquen Mi Presencia por la oración, por la caridad y por los actos de compasión y de fraternidad.

Me comprometo a interceder por las almas y por los Reinos de la Naturaleza en este oratorio de caridad.

Solo les pediré que se acuerden de Mí y que hagan de este espacio un lugar de alegría, de caridad y de unidad entre los hombres y Dios.

Quisiera que en la entrada estuviera la imagen de Mi Casto Corazón, consagrando y bendiciendo este lugar, que irradiará la inspiración al servicio para las almas que deben aproximarse en estos tiempos.

Los bendigo y los guardo.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DEL ESPÍRITU SANTO, CÓRDOBA, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo,

Descubre en el servicio el ennoblecimiento del alma y del espíritu, el nacimiento del amor universal, porque solo cuando la necesidad del prójimo trasciende las tuyas, es que puedes comprender un poco la esencia del verdadero amor, que viniste a aprender en este mundo.

Comprende que cuando sirves, no es solo el acto del servicio lo que libera a las almas de los infiernos de este mundo. Son el amor y la caridad fraterna que imprimes en tus actos, y la sinceridad con la que trasciendes tus miedos y tus limitaciones, para hacer algo que jamás pensaste hacer, lo que realmente une tus manos con las Manos del Creador y torna sagrado tu servicio.

Ve, sí, al encuentro de los más pobres, ve lejos, buscando en los abismos a los que necesitan de tu unión con Dios. Ve en donde los desamparados no conocen la esperanza, en donde los enfermos desconocen la fe, en donde los hambrientos no conocen la misericordia, en donde los pobres desconocen la riqueza que es vivir pleno en el Espíritu de Dios. Imprime todos esos atributos con el silencio de tu boca y en los actos sinceros de tus manos, en el pulsar profundo de tu corazón.

Coloca en el servicio la esperanza de que este mundo alcance la redención, de que las almas reconozcan la unidad y el amor.

No necesitas predicar, porque las palabras, en este tiempo, a veces son muy imperfectas. Opta por dar un ejemplo de pacificación, de fraternidad, de entrega abnegada.

Jamás esperes que sean agradecidos por el servicio que prestas. No esperes retornos, no busques resultados. Coloca en el suelo la semilla de un árbol que tal vez no verás crecer, pero confía en que dará sus frutos para los hambrientos en un tiempo futuro y hará sombra para que los cansados de tanto andar, encuentren en él un lugar de reposo.

Así como enciendes tu corazón en el servicio a los más pobres, también enciéndelo en el servicio a los que tienes al lado. Muchas veces te preocupas con las almas que se pierden a lo lejos, pero no ves a los que se están perdiendo por no encontrar en ti un poco de sustento, de apoyo, de compasión y de fraternidad.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE LOS COCOS, CÓRDOBA, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Los Cielos se abren para recibir las ofrendas de la humanidad.

Siendo sinceros de corazón, la Misericordia vuelve a descender en tierras que ya viven en la Justicia Divina. Los actos misericordiosos son los que los unen a la Consciencia de Cristo, Aquel que es la propia Misericordia.

Hijos, una misión humanitaria es más que un acto social, porque les hablo de un pedido de Dios, una renovación y un despertar del compromiso que Sus criaturas tienen con Él. Por más que estén delante de dos misiones en las cuales se encuentran con culturas extremadamente diferentes de las suyas, las almas reconocen la unidad y los espíritus son tocados por el amor que permea sus actos.

Cuando sirven de corazón, equilibran muchos males, no solo de aquellos a los que están sirviendo. El amor que irradian toca a los que están a su alrededor y permea la vida del espíritu; sustituye los errores y las deudas de las naciones, por méritos divinos de redención, de salvación y de misericordia. Si en verdad, todos se abrieran al espíritu misionero, comprenderían lo que les digo.

Hoy, quiero que sepan que los misioneros en Turquía ya se tornaron un instrumento en las Manos de Dios, porque sus espíritus reconocen que el servicio que prestan no es para sí mismos. La experiencia y los años los encaminaron hacia la consagración de la vida a los actos de Misericordia, y así se tornaron, como grupo, en un puente para que la Misericordia del Creador descienda a la Tierra. Pero ellos son solo catorce y no pueden multiplicarse en todas las naciones que deben consagrarse a Dios por el servicio y por la oración. Por eso, cuando los llamo al servicio, escuchen Mi voz.

Ninguno de los misioneros en Turquía es perfecto; ninguno de ellos sabía servir desde el principio; pero las resistencias se fueron quebrando por el amor, y hoy, cuando están delante de una misión pedida por Dios, pueden trascender las individualidades y miserias para que sean portadores de la Divina Misericordia.

No esperamos que las diferentes misiones que pedimos tengan el mismo éxito, pero sí que se abran al espíritu misionero que la consciencia-grupo de esta Obra de Amor ya alcanzó a lo largo de los últimos años.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE LOS COCOS, CÓRDOBA, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Mientras el mundo comienza a tomar consciencia de la necesidad del servicio y Argentina da los primeros pasos en el equilibrio activo de sus deudas con Dios, los llamo para que no detengan sus pasos. Que cada misión sea una puerta que se abre hacia una mayor posibilidad de redención en el mundo.

Mis misioneros en el Chaco están comenzando a tener consciencia de la tarea espiritual que realizan y sus corazones ya pueden sentir un poco más el Propósito de Dios.

El sufrimiento de la consciencia indígena está siendo aliviado, pero como les dije, esta es una puerta que se abrió para que continúen en un largo trayecto de reparación y de redención.

Para que la Argentina se convierta en una nación apta para ser la cuna de la Nueva Humanidad, así como el Brasil, el Uruguay y otros países de América del Sur, debe existir un mayor espíritu de amor y de fraternidad.

Con pequeños actos de servicio, la consciencia se amplía para conocer la verdad, que es la Presencia de Dios dentro de todas las criaturas vivientes. El servicio, hijos, dignifica el espíritu y activa el amor latente en el corazón humano. Es por eso que, ahora que dieron los primeros pasos con una consciencia mayor, Yo les pediré que no se detengan.

Los misioneros sentirán en sus corazones, la necesidad que este servicio tenga una continuidad, y Yo les digo que ese sentir es verdadero. Quisiera que otros miembros de esta Obra tuvieran la oportunidad de aportar su amor en actos de caridad fraterna, pero para eso necesito la disposición interna y material de todos.

A medida que el desajuste espiritual se vaya equilibrando y transmutando en el Chaco, por las simples y sinceras acciones de los servidores en la materia, los caminos se abrirán y encontrarán aquellos intercesores enviados por Dios, que los ayudarán a proporcionar una vida materialmente más digna para los pueblos del Chaco. Pero, antes de eso, aún deberán esforzarse mucho para que el amor pueda disolver el dolor que impregna la consciencia indígena hace tantos siglos.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE LOS COCOS, CÓRDOBA, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

La madurez en la hora de servir surge de la comprensión de que un servicio que se presta respondiendo a un pedido de Dios trasciende la materia y tiene su verdadero propósito en el espíritu. Cuando el Creador los envía a servir, deben tener consciencia que son meros instrumentos en Sus manos, ya que para equilibrar el gran karma humano, es necesario que sean los propios miembros de la humanidad los ejecutantes e intercesores de este acto de equilibrio.

¿Qué es lo que temen cuando los enviamos a servir? ¿Acaso están pensando que serán sus manos las que van a actuar?

Ya no pierdan tiempo con expectativas, ansiedades o incluso con orgullos y vanidades. Concéntrense en ser verdaderos, simples, obedientes, mansos, vigilantes y pacíficos. Concéntrense en estar unidos a Dios y en pensar en Él todo el tiempo y no en sí mismos.

Cuando estén delante de un acto de servicio, no se confundan. La confusión proviene de la falta de claridad de propósito en sus acciones. Si concentran su atención en Dios, pronto verán cómo Él abrirá los caminos y les mostrará la necesidad mayor, que de repente no era aquella en la que pensaban.

Tanto en el caso del Medio Oriente como del Chaco, sus hermanos necesitan ser escuchados y encontrar, en ustedes, un puente para algo superior. Donen aliento, donen esperanza, donen paz de corazón. No se muestren inmaduros, inseguros o sin un propósito, porque están siendo guiados de cerca tanto por Nuestras palabras como por la intuición y por el corazón, vehículos que siempre usamos para conducirlos. Por eso, déjense guiar internamente.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL ÓMNIBUS ÁGUILA DE LUZ, DURANTE EL VIAJE DE LA CIUDAD DE CÓRDOBA, HASTA LA CIUDAD DE CAPILLA DEL MONTE, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Que cada servicio prestado por los servidores y consagrados al Plan de Dios Altísimo sea el motivo para generar el equilibrio necesario para curar los males del pasado de una humanidad tan transgresora.

Que sus manos comiencen, desde ya, a reconstruir el mundo con actos de servicio, a reparar el mal causado en el principio y a aplacar el caos que se precipita sobre la Tierra.

Existen muchos lugares del planeta que no están destruidos por la guerra o tomados por los conflictos armados, pero que están espiritualmente tan heridos como los que están en guerra. La humanidad, como consciencia, transgredió tanto la vida planetaria, que una gran parte del espíritu del planeta está deteriorado y padeciendo como un moribundo que da sus últimos suspiros de vida.

La forma de curar este mundo enfermo es solo el amor, amor en todas sus expresiones: amor con actos de caridad fraterna, amor irradiado en la oración, amor irradiado en el silencio, amor que se manifiesta en el corazón que se transforma por amor al Plan de Dios.

Un servidor que se encamina a una misión pedida por Dios debe ser como el obrero que lleva, en sus manos, el ladrillo y el cemento para reconstruir la consciencia planetaria. En cada pequeña acción debe estar el amor pleno y absoluto que trasciende las condiciones, las diferencias, los errores, el miedo y el dolor. Así, poco a poco, podrán convertirse en verdaderos instrumentos de Dios. Que esté en la intención de cada misionero esta reconstrucción activa y luminosa de la vida espiritual de la humanidad.

La consciencia humana fue creada con base en Principios Divinos y puros, que le daban la particularidad de poder unirse directamente al Creador, sin intermediarios. Esos Principios fueron atacados desde el inicio de este Proyecto y las fuerzas del adversario trataron de convertirlos en lo que conocen como energías capitales, que hoy son mucho más que siete.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​

De la misma manera con que el enemigo intenta debilitar las diferentes religiones del Medio Oriente y mezcla intereses económicos y de poder con conflictos religiosos, para que la humanidad ya no quiera religarse con Dios, el enemigo también debilita el papel de la consciencia indígena en el mundo, colocando a los pueblos originarios frente a las llamadas “tecnologías”. El adversario de Dios intenta imprimir en la consciencia humana, como un todo, la idea que los pueblos indígenas son primitivos y atrasan la evolución del planeta en general. ¡Estén atentos, porque este es un pensamiento destructivo y que los desvía de los Planes de Dios!

Como les dije anteriormente, los pueblos originarios que se mantuvieron fieles al principio puro de su existencia son guardianes de atributos espirituales primordiales para el desarrollo de la humanidad.

Los indígenas se mueven y actúan basándose en la intuición, en la sabiduría, en el sentir del corazón, en la unión con la naturaleza y en la reverencia a lo sagrado. Imaginen al ser humano sin estos atributos espirituales; perdería su vida, su esencia, su vínculo con Dios.

Que la misión en el Chaco no sea solo para prestar un servicio, sino que también ustedes se permitan vivir un intercambio mutuo: proteger, amparar y auxiliar a aquellos que los mantienen espiritualmente unidos a la Sabiduría de Dios.

Estas dos misiones, tanto para el Medio Oriente como para el Chaco, deben renovar los principios de la fe, de la fraternidad y de la unidad en el corazón humano. Todo servicio, toda oración y toda liberación deben tener ese propósito porque con fe, fraternidad y unidad, el corazón podrá, un día, conocer el amor.

Estén en una postura de mucha humildad, porque tanto en una misión como en la otra, aunque tengan muchos recursos para ayudar, cuando se colocan en una postura de aprender, más allá de auxiliar en grandes procesos de liberación espiritual, traerán en sus consciencias muchos códigos de madurez y sabiduría.

La humildad es la llave del servicio. Aquel que sirve con la intención de ser un puente con Dios para la humanidad, trascendiendo sus propias expectativas y aspiraciones, cumplirá con el propósito del Señor, no solo para su meta de servicio, sino también para su propia transformación y la transformación de la consciencia humana como un todo.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​​​​​​​​​​​

Ama a tu prójimo sin límites, como si Dios mismo se multiplicase en cada uno de tus hermanos y te llamase a servirlo y a acompañarlo en Su desarrollo dentro de los seres.

Ama a tu prójimo sin límites, para que tu amor fecunde en los corazones de tus hermanos la semilla de la esperanza de un día vivir plenamente la fraternidad y la unidad entre todos.

Ama a tu prójimo sin límites, y aunque a veces tus obras no puedan llegar a todas las criaturas de la Tierra tan directamente, igual ama, y en tu espíritu deja que el amor permee todos los seres como lo hace el Señor tu Dios y Padre, que te llama a seguir Sus pasos.

Ama a tu prójimo sin límites, con un amor verdadero, espiritual, maduro, sencillo, servicial y fraterno, porque de esa forma Dios podrá amar por intermedio tuyo.

Ama a tu prójimo sin límites y dona todo de ti para la materialización del Propósito Divino en los demás y en el planeta en su totalidad.

Ama a tu prójimo sin límites. Ora por el mundo. Clama de rodillas por los que pierden la fe. Siente en tu pecho el dolor de los que viven sin esperanza y lleva a los pies del Creador tu súplica de forma tan verdadera, como si fuese tuya la desesperanza de tus hermanos.

Ama a tu prójimo sin límites y aprende a ayudarlos como Dios espera y no como tú quieres. Ama con el Corazón del Padre dentro de tu corazón y tú por entero dentro de Él. Así, sabrás amar más allá de las emociones y servir más allá de los impulsos del ego humano.

Tan solo amarás porque el amor vive en ti y no te gratificarás por vivir el amor, porque el amor es en ti, y de forma natural, te lleva a la donación de ti mismo.

¿De qué vale el amor si no es para ser donado?

Ama a tu prójimo sin límites, con oraciones, con silencio, con servicio, con comprensión, con acogimiento, con una sonrisa, con una corrección, con una advertencia, con un abrazo, con un cuidado o con un distanciamiento si él fuera necesario. Ama como cada uno necesita ser amado y no como tú necesitas amar.

Ama y entrega al otro tu amor, aunque para ti la forma de hacerlo cause dolor.

Aprende a donar, a ser y a vivir la Ley del Amor, que es la Ley de esta Tierra, es el principio y el fin de la existencia humana.

Te acompañaré y siempre te amaré, para que te sirvas de Mi ejemplo para amar aún más al prójimo, sin límites.

Tu Padre y Compañero, San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​

Para que la paz sea una realidad en el mundo, debe comenzar a existir en el corazón y en la vida de algunos hombres, aunque sean pocos.

Para ser pacíficos, ustedes deben aprender a disolver los obstáculos que sus propias consciencias colocan en el camino de los que intentan vivir en paz. Y esto se alcanza de dos formas: en el silencio y en el servicio.

El silencio debe tener como base la humildad y como meta la paz. El servicio debe tener como base la fraternidad, para llegar a la meta de la paz.

El corazón que se dispone a silenciarse alcanza la paz para sí y para el prójimo, evitando conflictos, desavenencias y discusiones incentivadas por el enemigo. El corazón que se dispone a servir, que toma para sí aquello que nadie quiere hacer, y con buena voluntad trae la paz a la vida diaria de su entorno, sin percibir, está siendo un canal de Dios en el mundo, para disolver conflictos distantes y aplacar la ira de muchos corazones que él desconoce.

Cuando consagran sus vidas a Dios, todo lo que hacen con consciencia y en ofrenda se convierte en un servicio para toda la humanidad.

Ahora, les hago una advertencia: no les pido que sean indiferentes en su silencio o que sus mentes critiquen y juzguen mientras hacen algo que nadie quiso hacer. Si no hay amor y gratitud en sus acciones, será mejor que sean como la mayoría de la humanidad común, porque peor que no hacer es hacer sin ser verdadero.

Les traigo estas instrucciones no para que cambien sus propias vidas, sino para que cambien la vida planetaria, porque ustedes son células vivas del cuerpo de este planeta. Por eso, todo lo que hagan repercutirá en toda la consciencia planetaria.

Los amo y les agradezco, desde ya, la respuesta de todos y la consciencia que tendrán orientada hacia el cumplimiento de los Planes de Dios.

Su Amado Padre, San José Castísimo, guiando a la humanidad en las cosas sencillas, para que un día alcancen el Reino de Dios

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​

No hay mayor servicio que el de una oración verdadera, en la cual el corazón no encuentra fronteras y no necesita de ir tan lejos, ni demorar tanto, para estar ante los más necesitados.

Si piden a Dios que los lleve al encuentro de los más necesitados entonces, cuando el Señor los coloque ante  cada oración a lo largo del día, encuentren ahí la respuesta a sus pedidos, de acuerdo con Su Santa Voluntad de servir y de ayudar a los más necesitados tanto en la materia como en el espíritu.

Sin embargo, si en los momentos de oración estuviesen tibios, dormidos y sin mucho entusiasmo de encontrarse con Dios, es porque en verdad no descubrieron que la esencia del servicio se encuentra en el corazón que ora.

El mayor servicio es aquel que lleva la Presencia Divina a los corazones; es aquel que coloca las esencias delante de la posibilidad de regresar a su origen, a la Sacratísima Consciencia Única, de donde provienen todas las cosas creadas con un fin evolutivo.

Si no fuese así, ustedes estarían realizando obras sociales de las cuales el mundo está lleno; no obstante, el Reino de Dios aún no se manifestó entre los hombres.

Todos aquellos que aceptan vivir el camino de la humildad, de la oración y de la entrega son en realidad, corazones y espíritus misioneros y deben renovar ese carisma espiritual todos los días y en todas las oportunidades que tienen de encontrar a Dios y llevarlo, en esencia divina, a todos los que más necesitan de Él.

Hagan de sus vidas la obra perfecta de servicio para la humanidad y para el planeta. Esto se alcanza con el despertar a la verdad que es saber que en todo está la posibilidad de servir y que en todas sus oraciones pueden cruzar fronteras y llegar hasta los que más necesitan de auxilio.

Hoy, por ejemplo, orando delante de Mi Corazón Castísimo, ustedes Me acompañaron hasta el Medio Oriente, y así aliviaron los pequeños corazones de muchos niños que perdieron ya la esperanza de ser alegres en este mundo.

Aprendan queridos, todos los días, a trascenderse a sí mismos para que la Luz de Dios llegue a los más perdidos y olvidados entre los hombres y entre los Reinos de la Naturaleza.

Aprendan con Mi Casto Corazón, a ser misioneros eternos y a realizar en la Tierra esta misión universal, en la cual su propia transformación resultará en la salvación y en la evolución de todo el Universo.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Camina con los pies descalzos, simbolizando el desapego de resultados y la entrega de todas las metas en tus caminos.

Únete al Propósito Divino y a Su Plan de Rescate, y permite que el Creador se encargue de todo lo demás.

Sé tú el vocero de la Misericordia de Cristo en todos tus actos, pensamientos, palabras, sentimientos y aspiraciones. Jamás pierdas de vista el manantial de misericordia y sé misericordioso, como buen y verdadero discípulo de Tu Señor.

No permitas que las demandas del día a día te impidan servir a los demás. No dejes que tu prisa te cierre los ojos para lo que tienes al lado, y que no te permita ver a los Reinos de la Naturaleza pidiendo tu ayuda.

Vive con atención y vigila tus pasos, buscando, en cada segundo, en dónde te espera el Señor y cuál es la necesidad de Él, que vas a atender.

Permítete ser siervo del Dios que habita en todos los seres y en todos los Reinos de la Naturaleza. No proclames Su Presencia solo con palabras,sino, principalmente, con el ejemplo puro de tus acciones.

Busca comprender al prójimo y vive bajo la Ley del Amor, o por lo menos, intenta vivirla todos los días.

El mundo está colapsando con una humanidad que no sabe amar, a pesar de tener una oportunidad única, en todo el Universo, de aprender sobre el amor. Sé el que impulse el paso de esta la raza. No esperes la transformación ajena, solo recuerda todos los días que la transformación de los que tienes a tu alrededor proviene de ti.

Sé aquello que buscas en los demás y antes de reclamarle al prójimo, exígete primero a ti mismo y entrega al otro un amoroso y silencioso ejemplo de vida.

Únete todos los días a los que son verdaderos de corazón. Ora por este mundo y transfórmate también por él, porque el Proyecto de Dios necesita cumplirse en ti y en todo el planeta. Hoy les pido que se unan a todos los cristianos que, sinceros de corazón, aspiran a encontrar la paz.

Oren y ayunen como puedan mañana, respondiendo al Llamado de Dios.

Sean verdaderos en sus oraciones y busquen orar, no con las emociones, sino con el espíritu y con el corazón. Sientan, en lo profundo de su ser, el dolor de Dios por todo lo que sucede en el mundo y déjense llevar hacia una transformación verdadera.

La paz se expande en el planeta a través de los corazones pacíficos que logran vivirla.

Que todos los corazones del mundo se unan para proclamar la paz.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Existen misterios que sólo son revelados para el alma sencilla. Aquella que en su simplicidad, deja de aspirar a las cosas del mundo y coloca el foco de su evolución en vivir lo que es real y que desconoce por completo.

Sepan que aún aquella alma que está aparentemente recorriendo un camino espiritual, cuando tiene alguna meta o aspiración material para sí, jamás comprenderá los Caminos de Dios y no será capaz de ingresar verdaderamente en Su Corazón.

El alma que se coloca en el camino correcto es aquella que no aspira absolutamente a mérito alguno en este mundo. Todo lo que construye en su vida material, inclusive la propia transformación, es solo con la intención de obedecer a Dios en lo que le pide, sabiendo que Él algo hará con todo eso. Su verdadera aspiración es disolverse en Dios, encontrarlo y no ser nada dentro de Su Grandeza.

Esa era la esencia de la Sagrada Familia, que fue ejemplo para toda la humanidad.

En la vida material, ofrezcan todo con empeño, esfuerzo y perfección, para que aquello que Dios pide, se materialice; no para que ustedes sean los realizadores de la Obra de Dios, solo para obedecerle, sin importar la finalidad que Él le dará a todo lo que viven.

Si hacen suyas las Metas de Dios, corren el riesgo de colocar su propia voluntad dentro de los designios celestiales. Intentarán descubrir cuál es la Meta de Dios, y al creer conocerla, cuando esta no se materializa, sentirán que fracasaron.

Mis queridos compañeros, ¿comprenden entonces la esencia de ser un obrero del Señor? El obrero de Dios no sabe cómo será el final de la obra, no sabe lo que está construyendo. Sólo coloca, cada día, el ladrillo en donde se le pide. Y lo hace con mucha libertad y con mucho amor, porque la obra no es suya, es de Dios.

La verdadera meta del obrero no está en materializar la obra, sino en obedecer, a cada día, al Gran Constructor Celestial.

Coloquen entonces sus aspiraciones en el lugar correcto y abandonen las metas propias, aunque les parezcan espirituales. Diariamente, déjense construir por Dios y no quieran saber en qué terminará Su Obra. Sólo amen ser siervos del Creador, confíen en Su Perfección y con simplicidad, encontrarán la unión absoluta con Él.

De esta forma, no importará si fracasan ante los ojos humanos, porque en su interior sabrán que sólo Dios, que es Perfecto, conoce el resultado de Sus Obras.

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Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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