MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo, multiplica los impulsos que recibes con la alegría del corazón y la disposición permanente a trascender lo viejo para vivir lo nuevo.

Rememora cada instrucción recibida en los últimos días, en los últimos tiempos. Vuelve a sentir en tu interior aquella alegría que emanó de tu alma cuando estuvo ante la posibilidad de vivir en plenitud los Planes del Altísimo.

Que no te consuma la rutina diaria y que no te consuman tus dificultades. La consciencia humana está más dispuesta para abrazar las limitaciones que a su verdadero potencial, porque así fue educada para que nunca descubra la realidad sobre sí misma y para restringir siempre la grandeza de la semejanza con Dios a la pequeñez de un cuerpo humano pasajero.

Transforma, entonces, esos viejos patrones de consciencia y aférrate a lo más perfecto y maravilloso que hay dentro de ti. Reconoce, sí, las dificultades, pero sabe que más allá de ellas está tu posibilidad de trascenderlas, no por ti mismo, sino porque escondido dentro de ti se encuentra Aquel que puede todas las cosas, las imposibles y las impensables. Él es tu posibilidad de trascendencia. Estar en Él es descubrirlo dentro de ti y reconocer que tú eres parte viva del Creador, así como lo es toda la vida manifestada.

Concéntrate, hijo, en no perder la alegría y la esperanza, para que esos dos dones divinos te impulsen siempre a lo nuevo y para que encuentres en ellos la fuente eterna de la vida en sacrificio, en entrega, en renuncia y en trascendencia; atributos tan temidos por aquellos que aún no descubrieron que la plenitud se encuentra en servir a Dios con alegría y perderse a sí mismos para encontrar en su lugar al Creador de los Universos.

Piensa en lo que te digo, hijo, y más que eso tómalo como una posibilidad para ti. Tus dificultades no desaparecerán ni tampoco las imperfecciones dejarán de herir a tu alma. Lo que ocurrirá es que ese peso te será más leve, porque lo más importante para ti no estará en los defectos, sino en la grandeza de Dios, en Su posibilidad de transformar todo lodo y toda impureza, y tornar sagrado y perfecto aquello que antes era un simple barro en Sus Manos.

Confíate al Señor y ten en Su perfección tu mayor esperanza. Esfuérzate por estar en Sus Manos todos los días y encuentra tu eterna alegría en los dones que alejan al mal y te aproximan a Dios: sacrificio, renuncia, entrega y trascendencia.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

¡Oh! alma, que aspiras a consagrarte, cada día más, a los Planes Celestiales, déjate llevar por los impulsos y no por la impulsividad.

Reconoce la diferencia entre las corrientes poderosas que provienen del Cosmos y que te invitan a dar un paso concreto y preciso, y las corrientes desenfrenadas de la mente y de las emociones, que te llevarán a buscar un camino que no es para tus pies. Medita con el corazón y no elucubres con la mente.

No pronuncio estas palabras para confundirte en tus decisiones, porque en verdad ya estás lo suficientemente madura para percibir la diferencia entre impulso e impulsividad. Solo te digo esto para que estés atenta y no pierdas jamás tu disposición de seguir adelante, sino que tu ímpetu por caminar te lleve a la meta correcta que Dios pensó para ti.

Ya no es el momento de lanzarte en caminos inciertos por no meditar y no sentir la dirección por dónde ir. Pregúntate antes de dar tus pasos y no respondas con la mente, lo que le corresponde al corazón decidir.

Persevera en la meta que Dios tiene para ti y no te resistas a seguir Su Voluntad. Si te alegras con la Voluntad de Dios, tu vida podrá ser de pleno regocijo interior. Y, aunque vivas alguna dificultad, nada retirará la alegría de tu alma de vivir lo que para ella estaba destinado.

Aquel que te alerta para que des pasos precisos en estos tiempos de definición,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, ya está terminando el ciclo de mensajes diarios que hace un año prometí entregarles. Durante este período les enseñé muchas cosas y abrí sus ojos para otras que en verdad ya conocían, pero que no conseguían vivir.

Por el hecho de haber sido hombre, con un corazón semejante a los de ustedes, pude llegar a lo profundo de sus consciencias y recordarles su compromiso con Dios.

A partir de ahora, en el ciclo que se inicia después del 20 de agosto, cuando terminen los mensajes diarios, corresponderá a cada uno volver a estudiar Mis Palabras y encender nuevamente cada código y cada impulso que les dejé en ellos, impulsos que serán eternos y que estarán vivos para todos los que se abran de corazón y en consciencia.

Espero, en Cristo, que puedan vivir cada impulso que les entregué o, por lo menos, que intenten hacerlo todos los días.

Saben que el tiempo del reloj ya no corre como solía hacerlo antes. Poco a poco, están ingresando en un nuevo tiempo y cada segundo es precioso, porque trae en sí, una oportunidad que nunca se repetirá.

Dependiendo de la respuesta interior de cada uno, podré recibir del Creador la Gracia de seguir hablando con la humanidad y, junto con María y Cristo, seguir sustentando el corazón humano mientras sea posible, para que, hasta en la última hora, cuenten con Nuestro apoyo. Para que eso sea posible, el esfuerzo de cada uno es imprescindible.

En este nuevo ciclo, la aspiración de ser otros debe estar viva en ustedes, impulsándolos a hacer cosas diferentes para concretar el Plan de Dios y demostrar al Creador que en verdad quieren responder a Su Llamando y a Sus Designios.

El Amor de los Mensajeros Divinos por la humanidad es infinito y cada segundo de Instrucción que les entregamos a todos, Nos resulta precioso. Pero no solo debemos anhelar este encuentro, cada uno de ustedes debe sentir dentro de sí esa necesidad de profundizar en la propia transformación y de recibir de los Cielos los nuevos impulsos que los conducirán a un mayor grado evolutivo.

Hijos amados, mediten en la esencia de este nuevo ciclo planetario y reciban todas las Gracias que les son entregadas. La hora de transformarse es ahora, y no después. Todo es posible, con la persistencia y la perseverancia de cada uno.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, que este nuevo ciclo sea de nacimiento de nuevos frutos en las consciencias de todos, para después ver crecer y madurar esos frutos, y que de ellos surjan nuevas semillas.

Los frutos que nacieron en las consciencias son la representación del resultado de la acción de la Gracia en sus vidas. Hasta hoy, ustedes recibieron mucho, como impulsos, instrucciones, gracias y bendiciones, para que estén preparados para cruzar con perseverancia y paz interior los tiempos que ya llegaron.

Este nuevo ciclo estará marcado por el nacimiento y maduración de esos frutos, por los que cada uno deberá hacerse responsable. Esto significa, hijos, que deberán cuidar del jardín de la consciencia con sus propias manos y preparar, para el nuevo tiempo, las semillas que plantarán en el suelo de la Tierra.

Este ciclo requerirá de más esfuerzo y dedicación de cada uno de ustedes para su madurez. Será el momento en que la consciencia deberá confirmarse en este camino y hacer sus propios esfuerzos para mantenerse en él.

Hasta ahora, venimos sustentando e impulsando a muchos de los que se comprometieron con Cristo, pero que aún no habían madurado, dentro de sí, su propio potencial de dar pasos en su evolución y sustentarse sobre sus propios pies, en su propia fortaleza interior.

Por lo tanto, llegó la hora de que los discípulos reconozcan la verdad sobre sí mismos en todos los sentidos: que enfrenten lo que debe ser transformado y que se sustenten en su propio potencial de maduración interior. Será la transición entre la adolescencia espiritual y la vida adulta, cuando la consciencia se hace responsable de sí misma.

Los que despertarán en la última hora serán llevados,por la gracia, a dar sus propios pasos e ingresar en los mismos ciclos de aquellos que hace tanto tiempo recorren el camino evolutivo. Les hablo de una madurez interior, en la consciencia, y no en los cuerpos materiales, porque la materia siempre necesitará ser educada para expresar su mundo interno.

Hijos, cuiden este ciclo como si fuera el último, aprovechando cada día y cada instante para encontrar la Verdad y expresarla. Que el esfuerzo consciente de todos para estar cada día más en el Propósito Divino sea permanente.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, no toda la humanidad comprende la ciencia universal de los ciclos evolutivos.

No todos creen que esos ciclos verdaderamente existen, y, menos aún, que impulsan la consciencia hacia un determinado aprendizaje.

Toda la Creación responde a Leyes universales, que son principios que organizan la vida con base en Energías y Rayos divinos. Esas Leyes son captadas e irradiadas por los Espejos del Cosmos y son recibidas por el espejo del propio interior, para que sean vividas y practicadas en todos los niveles de consciencia.

Un ciclo evolutivo es el momento en que el Creador envía, para Su Creación, determinados Rayos divinos, que organizan nuevas leyes e impulsos y que, irradiados por los Espejos, deben llegar a cada criatura para que los exprese.

Esos impulsos del Divino, en cada nuevo ciclo evolutivo, intentan llevar a Sus criaturas a una nueva aproximación más profunda de Su Consciencia, mediante el amor y la transformación. No vivir los ciclos y no abrirse a sus impulsos, es como cerrar las puertas de la consciencia a la evolución, a la aproximación con Dios y al retorno al Origen.

El 8 de agosto de cada año representa la síntesis de todos los impulsos dados por Dios hasta entonces, cuando el Creador reúne los principios que aspira a que la humanidad alcance y los envía al mundo como Rayos de Luz, para que lleguen a Sus criaturas.

Aunque esos impulsos se renueven en cada nuevo ciclo menor que vivirán en el transcurso del año, la respuesta que ustedes entregan al Padre el 8 de agosto es primordial para la evolución y la asimilación de los ciclos siguientes.

Para enviar esa respuesta a Dios, hijos, no necesitan hacer nada extraordinario: solo abrirse de corazón y disponerse en consciencia para que el Creador pueda actuar en sus seres.

Deben estar disponibles espiritualmente para que esta unión con Dios sea la prioridad de sus vidas y el amor a Su Plan los guíe en el develar de la verdad sobre la creación humana.

Fue un 8 de agosto que el Señor envió a Su Santa Sierva al mundo, porque Ella representa a todos los Rayos divinos, todos los Espejos, todas las Gracias. María representa para la humanidad el camino para la manifestación del Plan Divino.

Para que se geste en su interior el Cristo Vivo, como María lo gestó en Su vientre, deben seguirla y aprender con Ella sobre Su Pureza y Su Amor, sobre Su capacidad de amar y de obedecer a Dios por sobre todas las cosas.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Renueva tu consagración a Dios todos los días y entra en el eterno movimiento de los ciclos universales.

Renuévate delante del Creador para que Él te conduzca por nuevos caminos internos y jamás te acomodes a los pasos que ya conseguiste dar.

Reconoce lo infinito delante de ti y cuánto te falta crecer, mucho más allá de esta vida. Reconoce en el vasto Universo las infinitas dimensiones creadas y que cada una de ellas exigirá de ti un determinado aprendizaje, que te hará crecer y unirte cada día más a Dios.

Hijo, lo que la humanidad llama de contemplación y de unión con Dios, en esta dimensión material, no es nada más que una aproximación a la grandeza del Creador, una experiencia con Su Divina Luz. La contemplación es el acto de reconocer la existencia de Dios y de aproximarse a Él; pero mucho les falta aún, al corazón y a la consciencia humana, para que ella sea Una con Dios en su origen.

Ese camino se construye y recorre poco a poco. A medida que el ser se vacía de sí mismo y de toda necesidad de explicar y comprender lo que experimenta, a medida que se vacía de los conceptos conocidos por su mente, comienza a ser impregnado por otras leyes y vibraciones que no pertenecen a este mundo y que son palpables para el corazón humano, pero incomprensibles para la mente.

La aproximación y la aceptación de esas leyes sublimes va logrando que las puertas para otros grados de evolución se abran delante de la consciencia, y solo después de cruzar esas puertas y experimentar esas leyes podrán sentirlas y comprenderlas, pero no explicarlas.

Ustedes no pueden explicar lo que viven en los niveles superiores, porque la materia que compone la mente humana no es afín con esa vibración sutil; pero hijo, el corazón, que es semejante al Creador de todas las cosas, sí puede comprender y vivir todas las leyes.

Así como el Señor es ilimitado en Su Existencia, así también lo es el corazón de los hombres. Pero ese corazón necesita expandirse, cruzar umbrales y romper barreras, trascender límites y tendencias humanas, dejar de ser tan cerrado y abrirse al Cosmos que para él es inexplicable y comprensible al mismo tiempo.

Para llegar a ese estado de unión con la vida superior, que es algo más que una experiencia contemplativa, hijo, es necesario que te renueves todos los días y, al percibir que estás estancándote o retrocediendo, siempre busques una forma de despertar y de avanzar.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

La esencia del despertar se encuentra en el desarrollo de la fe, porque la fe es la que los mueve a responder a los impulsos del corazón.

La fe es la que los hace trascender los atavismos de la limitada comprensión material, para que ingresen en los misterios de la vida superior.

La fe es la que los lleva a cruzar los umbrales de la vida en este mundo para que, a pesar de estar sobre él, no pertenezcan solo a él y sí se perciban parte de una Creación infinita e indescriptible.

La fe no nace de la mente: proviene del espíritu y se expresa por medio del corazón. Por eso, si quieren que los impulsos recibidos no se pierdan, dejen que la fe se desarrolle libremente en su propio interior, aunque no comprendan bien el objeto de la propia fe.

Muchos se preguntarán: “¿Tener fe en qué?” Tengan fe en el propósito, fe en la instrucción, fe en la presencia de los Mensajeros Divinos, fe en lo que los mueve a la transformación, fe en la comunión con Cristo, fe en Su retorno, fe en la posibilidad que cada uno tiene de vivir los Planes de Dios, fe en la Fe.

Déjense transformar por los impulsos de la propia fe, para la cual las leyes de la materia no son las que prevalecen. La fe que proviene del espíritu se mueve con base en las Leyes espirituales. Es por eso que los corazones que tienen fe pueden vivenciar lo que llaman milagros, que no son nada más que la acción de Leyes superiores en las vidas de aquellos que se abren para vivirlas.

Descubran, hijos, el potencial de su propia fe, y por medio de ella, sus prodigios.

Su Padre y Amigo, en la fe y en la oración,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​

Queridos compañeros en Cristo:

Se aproxima el fin de un ciclo y el inicio de otro, marcado por la necesidad de definiciones aún más profundas y verdaderas.

En este año que terminará ahora, pudieron percibir que, en muchas partes del mundo, la oscuridad tomó cuenta del corazón humano. Sin embargo, aquellos que permanecieron unidos al Propósito de Dios vieron crecer, en su propio interior, la certeza de su adhesión al Plan y la imperiosa necesidad de seguir profundizando en su entrega y en la comprensión verdadera de todo cuanto Dios les enseña por Sus Mensajeros.

Este nuevo ciclo dictará el momento de las materializaciones de todo aquello que permaneció solo en la intención y en la mente de los servidores. Todo aquello que, a lo largo de los últimos ciclos vividos, creció como aspiración espiritual sincera y verdadera dentro de cada servidor del Plan y que los fue llevando a consolidar su definición interior, además de haber construido las bases de su fortaleza interna, deberá ahora convertirse en conducta humana, en expresiones de vida y en comunión con la vida existente en todos los Reinos de la Naturaleza.

Lo que fue creciendo como aspiración, deberá tomar tal fuerza dentro de los corazones de los servidores, al punto de llevarlos a que lleguen a la vivencia de sus aspiraciones. También conducirlos a que no destruyan más todo aquello que creen que es verdadero ni con sus actitudes, ni con las formas de vida que no tuvieron la fuerza interior suficiente para no vivir.

Con los impulsos que descenderán sobre la consciencia humana a partir del 8 de diciembre de este año, todo aquello que existe dentro de la consciencia de cada ser como aspiración, intención y voluntad y que estaba necesitando de un estímulo para manifestarse, crecerá de tal forma que los seres ya no soportarán vivir las cosas que van en contra de lo que ellos creen.

Deberán, en este momento, aferrarse a la luz interior que habita en sus propias esencias, para soportar los cambios bruscos que manifestarán por propia necesidad.

Lo mismo sucederá con aquellas consciencias que están hoy tomadas por fuertes aspectos oscuros y contrarios a la Voluntad Superior. Ellas se entregarán sin límites a los deseos y aspiraciones mundanas y perderán todo tipo de conducta y ética que mantenían en cierto equilibrio delante de la sociedad humana.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​

Sé simple de corazón, para que descubras en la simplicidad la grandeza de todas las cosas.

Sé simple de corazón, para que los misterios celestiales no te sean inaccesibles, pues en tu simplicidad, la Sabiduría Divina estará a tu alcance.

Sé simple de corazón, para aprender a ser humilde. Por medio de la simplicidad, acepta las Gracias y las adversidades como un Don único de Dios, dirigiendo a tu vida para ayudarte y para moldear tu consciencia según una Voluntad Superior.

Sé simple de corazón, para que tu mente conozca también la simplicidad y pueda fluir en los rayos de la Voluntad de Dios y vivir siguiendo lo que las leyes universales indican.

Sé simple de corazón, para que la transición pase en tu interior no como un castigo, pero sí como una gran oportunidad de ser finalmente lo que Dios espera de la humanidad.

Sé simple de corazón, para que la vida sea una dádiva para ti y la muerte sea el comienzo de una dádiva aún mayor. Así, no existirá el miedo dentro de tu consciencia.

Sé simple de corazón, para que la comodidad y el sufrimiento sean para ti, vehículos de la providencia de Dios, para que cumplas con tu parte en Su Plan.

Sé simple de corazón, para que la oración sea servicio, para que el servicio sea oración y para que el servicio y la oración sean vida, así como la vida, en todos sus instantes y circunstancias, sea servicio y oración.

Sé simple de corazón, para encontrar en lo rebuscado la simplicidad, y en la simplicidad todas las riquezas y los enredos que tu mente busca por su naturaleza.

Sé simple de corazón, para que Dios disponga de ti como necesite, y que así cuente contigo como un servidor completo del cual podrá disponer a cualquier hora, en cualquier lugar y para cualquier misión. Así te convertirás en un instrumento de Dios.

Sé simple de corazón, porque en la simplicidad encontrarás la respuesta para todas tus interrogaciones. Descubrirás así, que dentro de ti habita Aquel que es en todas las cosas y verás que en ti está todo de una forma tan sencilla, como lo son estas palabras.

Busca en ti lo que lejos procuras.

Busca en estas palabras la sabiduría, pues aquí deposité Mi Divina Simplicidad.

Felices y bienaventurados los simples de corazón, porque heredarán la Sabiduría de Dios para el surgimiento de la Nueva Raza.

Su simple y humilde amado Compañero, San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Queridos compañeros y siervos de Cristo:

Hoy los invito a que comprendan la importancia de unirse inmediatamente al Propósito de Dios, y como soldados de Su ejército de luz, que estén dispuestos a entregar sus propios planes y aspiraciones para que se cumpla el Único Plan, el Plan de Dios, que es por el bien y por la salvación de toda la humanidad y de todo el planeta.

En este tiempo, queridos, el Universo entero se congrega a cada instante, por medio de Sus Representantes, para guiar de la mejor forma a la amada humanidad.

Es de esta forma que descienden al mundo los impulsos de luz, de redención y de reconciliación, que muchas veces los corazones no serían merecedores de recibir; pero la intercesión de los Mensajeros Divinos, junto con los verdaderos soldados orantes de la Tierra, está trayendo nuevas posibilidades para los seres de este mundo.

Hace un tiempo atrás, la probabilidad que Dios tenía para la humanidad era que despierten unos pocos, que serían las semillas para un nuevo futuro. Y ahora, gracias al poder de la oración, esa probabilidad aumenta. Por esto, otros hermanos suyos, que no despertarían a tiempo, están recibiendo la posibilidad de reconocer su origen, y así cumplir al menos en parte, su propia misión.

A cada vuelta de la espiral de la evolución, los seres humanos sorprenden al Universo y ahora, la tarea de los Mensajeros Divinos encuentra espacio para ampliarse y revelar a los corazones lo que vinieron a hacer en este mundo, despertando así su potencial de amar y perdonar el pasado que los ataba a una cadena de involución.

Sé que muchos no comprenderán Mis palabras inmediatamente; sin embargo, guárdenlas en el corazón, porque aquellos que hoy no las comprenden verán llegar la hora de su propio despertar y ahí sí, finalmente las comprenderán.

Les digo todo esto en este momento para que puedan adherirse a los cambios en los Planes de Dios, los que son permanentes, porque la humanidad es imprevisible a los ojos del Creador. En este tiempo, cuando ningún alma podrá perderse del verdadero camino, el Señor está entregando todo para la manifestación de Su amado proyecto de cura y de redención universal, por medio de los seres humanos.

Los amo y nuevamente les pido que guarden Mis palabras solamente en el corazón; él, por más que no las comprenda, recibirá los impulsos que de ellas provienen, para poder comprenderlas algún día.

Paz y redención para todos.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​

Queridos compañeros:

Es muy importante, para la manifestación de la Misión en Turquía y en Hungría, y para que dicha Misión tenga la correcta repercusión en la consciencia planetaria, que todos ustedes, siervos de Dios, se adhieran a la Campaña1 de Mi Casto Corazón. No olviden que esta es una obra que está siendo guiada para que se cumpla un Plan Mayor, y para eso, necesitamos de la acción verdadera de todos.

En los últimos días, la consciencia planetaria recibió un gran impulso, gracias a la respuesta de todos al Llamado de Dios. Pero ese impulso necesita seguir creciendo y profundizándose dentro de cada uno de ustedes, expresando así la transformación de sus vidas y en consecuencia, de toda la humanidad.

Deben confiar en esto: que cada uno de sus actos son valiosos delante del Universo y que, con uno de sus pasos en dirección a la luz, podemos cambiar el destino de la humanidad.

La Victoria de Dios en un grupo de consciencias, dictará el rumbo de la evolución de toda la Creación Divina. Es por eso que, entre tantos mundos y tan vasto Universo manifestado, la Consciencia de Dios está tan próxima de sus vidas con todos Sus Aspectos.

El Creador espera enviar crecientes impulsos para la consciencia planetaria y entregar todo lo más precioso que existe en el Cosmos, como manera de llevarlos a expresar su potencial como Creación Divina.

En estos tiempos definitivos, el Creador entregará todo para la humanidad, para que ustedes también entreguen todo a Dios y sean como lo que Él pensó para cada uno.

Mis amados, hablo todos los días a los que, despiertos en el corazón y en el espíritu, seguirán Mis pasos, y en la simplicidad de Mis instrucciones, encontrarán la grandeza y la perfección de Dios.

Para saber y comprender lo que les digo, es necesario que experimenten por sí mismos. Es por eso que les pido esa Campaña, que es tan sencilla y sin embargo, tan grandiosa a los ojos de Dios. Si verdaderamente la siguen y ofrecen sus acciones a Dios, ellas tendrán repercusiones planetarias incalculables.

Los amo y los guío hacia una transformación mayor.

San José Castísimo
 

MENSAJE MENSUAL DE SAN JOSÉ CASTÍSIMO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Como grandísima Gracia traída del Reino de los Cielos, Mi Casto Corazón viene a anunciar al mundo el último año de Mensajes que entregaré a la humanidad. Y como bendición principal para todos los corazones, durante el período comprendido entre el 20 de agosto de 2015 y el 20 de agosto de 2016, haré llegar el primer ciclo de Mensajes Diarios de San José, para el género humano.

Es de esta forma que, en la urgencia de los días, Mi Casto Corazón comenzará a entregarles a todos el paso a paso del surgimiento de la Nueva Humanidad.

Cuando este ciclo de mensajes finalice, ya no vendré al mundo como antes, y esa señal marcará el inicio del tiempo de pruebas definitivas.

Debido a sus oraciones y pedidos, los Mensajeros Divinos alcanzaron la Gracia de entregar este último impulso para la humanidad, con el fin de que todo lo que necesiten para transitar en los tiempos que vendrán, esté disponible para sus almas y consciencias.

Jamás olviden que este impulso llegará como una última oportunidad para seguir los pasos de Dios y de esta forma, impulsados por Mi Sencillo y Humilde Corazón, puedan seguir los pasos que los conduzcan a la materialización de este Plano Superior de Existencia.

Por medio de Mis palabras, llevaré a la humanidad al descubrimiento de lo Sagrado y con ejemplos y revelaciones de Mi vida santa, intentaré conducirlos por última vez a la santidad del espíritu y del corazón.

Sepan que son espíritus agraciados, en medio de una humanidad que padece y que se degenera día a día, como consecuencia de sus acciones. Deben reflexionar y meditar sobre lo que es el espíritu de la eterna gratitud -porque están siendo merecedores de esta Gracia- y lo que Dios espera de las almas que Lo Escuchan por medio de Sus Mensajeros.

A medida que el sufrimiento y la ilusión se expanden por el mundo, Dios les concede la Gracia de despertar, y con Sus Mensajeros, aprender la verdadera esencia de la existencia de la humanidad que aún no se manifestó plenamente en este mundo, con excepción de Su Hijo y de la Sagrada Familia que lo acompañó y que con Él aprendió.

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Asociación María
Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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