MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Para que un corazón aprenda a ser instrumento de la Humildad de Dios, el Señor permite que un alma viva la experiencia que necesite, aunque coloque en riesgo un Proyecto Suyo.

Cuando Pedro negó a Jesús por tres veces, el Señor permitió que cometiese este error y no le advirtió del momento en que lo cometería, porque Pedro necesitaba aprender a ser humilde.

Sobre Pedro, el Señor aspiraba a construir una gran fortaleza. De las palabras que procederían de su boca, surgiría el don del Espíritu de Dios, la conversión y el despertar de muchas almas. Pedro debería proclamar el Reino de Dios, no solo con palabras, sino con su propia existencia, con el ejemplo de su vida, de su conversión y transformación.

Si Pedro no hubiese negado a Jesús, jamás habría atraído para sí el don de la humildad y jamás habría descubierto la esencia del Perdón de Cristo.

Cada aprendizaje que Dios les envía, tiene una finalidad espiritual, superior.

Sepan que Dios aspira a hacer de muchos de ustedes los “Pedros” de este tiempo, construyendo Su Fortaleza en aquellos que tendrán que llevar adelante una transformación verdadera y una unión perfecta con el espíritu crístico.

Acepten con humildad las lecciones de la vida, y al percibir un error, observen lo que Dios les enseña por medio de él, aprendan y crezcan de corazón.

Los amo y los guío por la manifestación de la fortaleza interior de todos los seres.

San José Castísimo, Siervo Humilde de Dios

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Fui creado en el espíritu de la humildad en el Reino de los Cielos, teniendo ese atributo como primordial para la historia que escribiría en el mundo. Así como traigo este atributo divino, cada alma y cada esencia traen en su interior, un atributo para manifestar.

Mi creación no fue diferente de las suyas. Sólo tuve la misión de ser un ejemplo para la humanidad, y a lo largo de Mi existencia en el mundo, fui ayudado para ello.

Desde niño, sabía que algo dentro de Mí no podría vivir la misma vida que vislumbraban Mis hermanos. Muchas veces, esa búsqueda del propósito que el Creador tenía para Mí, Me hizo apartar del mundo, incluso de aquellos a quienes amaba.

Viví muchos momentos de soledad, intentando encontrarle un sentido a la vida, y cuando encontré la unión con Dios, descubrí que en Mi soledad se encontraban todos aquellos a quienes amaba.

A pesar de no haber sido comprendido por muchos, Me sustenté en la fe y en la confianza en que aquella vida era vivida por el bien y por la evolución de todos los que estaban a Mi alrededor y que aún sin saber bien cómo, lo que Yo vivía los estaba ayudando.

Cuando tenía doce años, en el silencio fui a buscar lo que Dios tenía para Mí, y que no encontraba en la vida cotidiana que llevaba junto a Mis hermanos. En silencio y en oración, comencé a crecer en espíritu y a descubrir que la madurez no estaba en la edad que tenía, y que a pesar de ser tan pequeño, encontraba en el espíritu todas las explicaciones que necesitaba para crecer.

Fue así como consagré Mi existencia a Dios. Él escuchó y aceptó Mi oferta, y Me mostró Su Plan, en esta y en otras vidas. En aquel momento aún no sabía de la absoluta grandeza de la misión que Me esperaba, y sólo delante de Jesús, cuando niño, pude comprender y superar pruebas mayores.

Les cuento todo esto porque Dios también vino a su encuentro. Los colocó delante de todo lo absurdo de este mundo y los impulsó a buscar el verdadero sentido de la vida. Los llevó al camino de la consagración del alma; a algunos, del espíritu; y a otros, de todos los aspectos de su ser.

Por medio de Su Espíritu Trino, les reveló una misión: preparar el retorno de Cristo y volverse un ejemplo para las almas que no tendrán un guía, en tiempos de tanta confusión.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

¿En dónde buscar la esencia de la humildad? En medio de la degeneración humana, ¿cómo encontrar la pureza y la simplicidad que Dios espera de Sus Criaturas?

Cuando decimos: “Sean humildes”, los corazones se preguntan: ¿Cómo?

La humildad nace del amor al prójimo y del amor a Dios; de la reverencia que surge a partir de este amor, porque el corazón que ama, reconoce lo sagrado y la esencia divina presente en cada cosa.

Los seres humanos perdieron la referencia de lo sagrado y vulgarizan la grandeza de la Creación, por la arrogancia y por la ignorancia que impregnó el corazón de los hombres.

Volver a lo sagrado es como incursionar en un universo que desconocen casi completamente y al intentar buscarlo y vivirlo, muchos sienten que están fantaseando o viviendo algo que no corresponde a su realidad en este mundo.

Sin embargo, hoy les digo, queridos compañeros, que sienten todo eso porque sus células están tan impregnadas de la oscuridad del mundo y esta humanidad está tan separada de Dios, que como ya les dije, este camino de transformación es para los valientes de espíritu.

Será necesario vencer al mundo y sobre todo, vencerse a sí mismos. Pidan a sus almas y a sus espíritus que les enseñen a vivir en lo sagrado y que los ayuden a encontrar el camino para vivir el atributo de la reverencia.

La humildad sólo se encuentra cuando la consciencia es capaz de reconocer la Presencia de Dios en cada ser y al sentir así, actuarán ofreciendo al prójimo siempre lo mejor. ¿Qué no merecerá Dios presente en el prójimo?

Como ejercicio de humildad, intenten encontrar al Creador en todas las cosas y en todo, descubran lo mejor: el mejor atributo que expresa un hermano, un reino de la naturaleza o cualquier expresión de la Creación.

No intenten buscar en el prójimo las miserias, para regocijarse de este modo de ser mejores que los demás. Busquen en el prójimo aquel atributo que aún no alcanzaron. Encuentren al Creador en Sus criaturas y ámenlas, como si tuviesen al mismo Dios delante de sus ojos. Sirvan a ese Dios, entréguenle lo mejor y haciendo esto, en la esencia de la simplicidad, encontrarán puertas abiertas para la humildad, para la reverencia y para el amor. Así, poco a poco, desterrarán del interior el viejo hombre, que sólo pretende que se establezca el propio reinado, la conquista de las ventajas y la seguridad de ser mejor que los demás.

MENSAJE EXTRAORDINARIO DEL CASTÍSIMO SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A MADRE MARÍA SHIMANI DE MONTSERRAT

Mis amados compañeros de camino:

Hoy llego a este sagrado lugar, Reino de la Madre Universal y del Hijo Primogénito, a traer para todos la humildad y simplicidad que aprendí durante el tiempo que estuve aquí, en esta Tierra como San José y que Me ha acompañado desde entonces.

Es esa humildad y esa simplicidad las que Me permitieron vivir la santidad pero, sobre todas las cosas, permitieron dejarme guiar por Dios, por Mi Hijo Jesús y por Mi amada esposa María. Ella con Su amoroso silencio guiaba Mis pasos internos, silencio que yo amé y veneré en ese tiempo, como ejemplo de servicio a Dios.

Hoy vengo a decirles que para superar esta purificación que ustedes, Mis amados discípulos, están comenzando a vivir, solo el camino de la humildad y de la simplicidad y el amor al silencio los llevará a superar todas las pruebas; pruebas que enfrentarán para dejar atrás al viejo hombre y a la vieja mujer, aquellos que ya no deberán existir para que el odre que Mi Hijo debe llenar con Sus códigos nuevos de luz pueda estar vacío y listo para Él.

Les hablo a todos por igual, pero hoy quiero hacer un especial llamado a aquellos que están confusos. A estos hijos les pido que el silencio interior sea el que les permita escuchar la voz del corazón y que la humildad les permita aceptar la guía de la instrucción dejada por nosotros, los Mensajeros Divinos.

También hoy hablo especialmente para aquellos que siempre han estado seguros de sí mismos porque son fuertes y sienten claridad en su interior. Quiero que sepan que todos vivirán el derrumbe de aquellas estructuras que no los dejan dar pasos en dirección a la plena fraternidad y humildad que el Padre Altísimo diseñó para los destinos de ustedes.

Abran sus corazones y así, dispuestos, estudien Mis instrucciones, aquellas que he dado desde que los visito; en ellas se guardan muchas claves que deben ser las que los ayuden en estos tiempos tan sublimes y esperados por sus almas.

Sean fuertes y perseverantes y no se dejen amedrentar por el adversario de este Plan de Dios, que siempre querrá utilizar las destrezas de ustedes en su favor sin que lo puedan percibir.

Colóquense siempre por debajo de los demás, vivan para servir a sus hermanos sin protagonismos y así la virtud que está guardada en sus esencias, aquello que el Creador colocó en sus seres, se derramará dentro y fuera de ustedes para conducir este camino de esfuerzo que deben recorrer hacia la santidad.

Páginas

Quiénes somos

Asociación María
Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

Contacto

Mensajeros Divinos