MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE SAN PABLO, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Segunda Serie de Poemas

Octavo poema de un alma al Sagrado y Bendito Corazón de Jesús

¡Oh, Señor mío!,
hazme paciente y perseverante,
así como Tú lo fuiste
en cada momento de Tu Pasión.

Que en todo pueda ver reflejada
la Divina Voluntad de Dios
y aunque a veces me parezca injusto, Señor,
permíteme todo el tiempo
ver el propósito de la Verdad
que emana en cada hecho.

Pequeño e invisible quiero ser, Señor Jesús,
así como Tú te hiciste pequeño
y simple en la humanidad.

Que mis pasos reflejen
la confianza absoluta
de poder seguirte.

Eleva mi consciencia
de estado y de vibración
para que a partir de ahora,
Amado Jesús,
pueda encontrar el sentido
a todo lo que podría llegar a suceder.

Que mis oídos internos
no se cierren, que ellos se abran,
así como se abre mi corazón
para reconocer Tu Presencia
en mis hermanos.

Ayúdame, Señor,
a comprender la vida
más allá de lo que ella es.

Ayúdame a vivenciar
cada prueba u obstáculo
con la importancia que tiene
para alcanzar la trascendencia de mi ser.

Líbrame de mí mismo,
en todos los sentidos y formas.

Que seas Tú, Jesús mío,
el que actúes, procedas
y manifiestes la Suprema Voluntad,
a fin de que algún día
aprenda a morir para mí mismo
para que Tú, Sagrado Rey,
vivas en mí
para siempre.

Amén.

¡Les agradezco por guardar las palabras de esta alma en sus corazones!

Los bendice,

Vuestro Maestro, Cristo Jesús