MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO DURANTE EL VIAJE DESDE FRANKFURT, ALEMANIA, HACIA MÁLAGA, ESPAÑA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Octavo poema de un alma al Sagrado y Bendito Corazón de Jesús

Líbrame, Señor,
de cualquier miedo
o dolor que deba enfrentar.

Que esa liberación,
que solo Tú me concederás por Tu Gracia,
me ayude a aprender del sufrimiento
y a no temerle.

Porque sé, Señor,
que en todo existe un porqué,
y Tú, Amado mío, nos das la sabiduría
para poder comprenderlo y aceptarlo,
así, tal cual Tú lo aceptaste silenciosamente
y humildemente en el Huerto Getsemaní.

Concédeme, Señor,
la oportunidad de ver
la santa redención en todo lugar
y cómo el poderoso Amor de Tu Corazón
todo lo transforma y todo lo sana.

Quédate conmigo, Señor,
en todo momento,
al menos hasta que yo aprenda
a reconocer Tu Voluntad
y a cumplirla, paso a paso.

Déjame, en las horas difíciles y amargas,
estar cerca de Ti, solo para contemplarte
en el poder luminoso de Tu Santa Eucaristía.

Que por medio de esa ofrenda, Señor,
encuentre fortaleza y mucho coraje,
todos los días, para pasar por encima
de mis ideas, gustos y satisfacciones.

Ríndeme Señor, a Tus Pies,
para que mi orgullo,
vanidad y soberbia los besen
y toda adversidad o egoísmo interior
sea disuelto por el bálsamo de Tu Luz.

Confío en Ti, querido Jesús,
Tú conoces mis flaquezas,
transfórmalas a todas,
aunque mi sacrificio solo sea
un pequeño grano de arena
en este vasto Universo.

Amén.

¡Les agradezco por guardar las palabras de esta alma en sus corazones!

Los bendice,

Vuestro Maestro, Cristo Jesús