Viernes, 22 de mayo de 2020

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Un alma que aspiraba a conocer la eternidad y el Paraíso y cada día buscaba méritos para llegar a merecer un lugar en el Cielo, le cuestionó al Señor sobre cuál sería el camino para merecer estar a Su lado, diciéndole: "Señor, la vida en la Tierra, a pesar de ser sagrada, me es escasa. Mi alma aspira ardientemente estar Contigo en el Paraíso de Tu eternidad. Dime entonces, Dios amado, ¿cómo hago para permanecer a Tu lado en el Infinito?".

Y con profundo amor y sabiduría, el Señor le respondió: "Alma pequeña, ¿qué es el Paraíso para ti? ¿Cómo piensas, en tu corazón, que hay vida en Mi Reino? Yo te creé para habitar en ti; de esta forma, quiero hacerte comprender que no necesitas desear estar en el Cielo para estar a Mi lado, sino descubrirme en tu interior. Feliz y bienaventurada es el alma que sabe encontrar en la propia esencia la unidad Conmigo, aquella que no busca fuera de sí, sino adentro, en lo profundo del propio interior.

Tantas son las almas que dicen querer estar Conmigo, pero cuántas son las almas que, en silencio, se detienen para encontrarme en su propia esencia.

Muchas son las almas que dicen preferir Mi Reino al mundo, pero cuántas son las que dejan de lado las cosas del mundoaun por un instante, para buscar Mi Reino en el propio corazón y saberse Reino.

Muchas son las almas instruidas en Mi Conocimiento, que saben Mis Palabras y dicen amarlas, pero cuántas son las que, después de ser instruidas sobre algo, no se detienen para conocerlo ni buscan una experiencia sobre lo que aprendieron.

Alma pequeña, Mi Reino está en ti, así como Yo también estoy en ti, y el camino para encontrarme es simplemente buscándome de verdad, con sinceridad y con amor. Cuando simplemente te detuvieras para encontrarme en ti, verás que Mis misterios no estaban ocultos en las estrellas. Mi Paraíso no está solo en el Cielo, también está en tu interior".

Que este diálogo, hijos, los inspire a buscar a Dios en el propio interior y no solo conocer Sus misterios, sino también experimentarlos cada día.

Tienen Mi bendición para esto.

San José Castísimo