Jueves, 4 de agosto de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Ser nada es descubrir  la verdad sobre sí mismo. Perder la propia identidad o individualidad es llegar al Origen de todo, donde no existe otra cosa sino la unidad con el Todo.

Llegar a ser nada es un gran desafío, porque la identidad individual de cada consciencia fue construida más allá de este mundo y de esta vida, en otras experiencias del alma y del espíritu que trascienden lo que hoy conocen sobre sí mismos.

Hijos, grande es el misterio de la Voluntad Divina, pues el Creador que era Único, se dividió en Tres y de esta forma, en muchas otras partículas de vida, cuya verdadera misión es descubrirse nuevamente en unidad con Él.

El Creador se multiplicó en los universos, en las galaxias, en las constelaciones, en las estrellas, en los planetas, en los seres, en los Reinos de la Naturaleza y creó en escala evolutiva lo que es nada menos que el camino de retorno al Origen. El Creador abrió las dimensiones desde la materia hasta los suprauniversos y cerró, de arriba abajo, las puertas que llevaban a Él. Y la única llave que abre esas puertas es el amor.

Pierdan el miedo a perderse, pues perdiéndose de sí mismos se encontrarán. Ser nada es descubrir la verdad sobre sí mismos.

Ilusión de ilusiones es creerse alguna cosa, festejar méritos y llorar derrotas. Dios es quien vive en cada criatura, de Él es la victoria de Sus vidas, a Él pertenece su evolución, hacia Él es el camino de retorno y en Él se guardan todas las ciencias, todos los rayos, todos los mundos y toda la vida.

El Creador emana la vida, que a Él debe retornar, es el eterno ciclo de construirse y creerse algo, para luego desarmarse, saberse nada y en la nada descubrir al Todo, a Dios, Único e Inmutable en Su Infinitud, estático en Su movimiento permanente.

La búsqueda de la nada no es triste. Perderse no es morir, es encontrarse. Morir no es terminar, es comenzar de nuevo.

Saber no es ser. Por eso les digo estas cosas.

Hijos, más que saber la ciencia de la nada, deben vivirla. Por eso les digo cosas que muchas veces ya saben, porque ayer fue la era del saber y hoy es la hora de ser.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo