Jueves, 28 de enero de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ Y MADRE DE LOS REFUGIADOS, TRANSMITIDO EN LA LOCALIDAD DE SAN ESTEBAN AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN​​​

Queridos hijos:

El principio crístico de la Sagrada Familia de la humanidad intenta ser diezmado a través de las guerras en Medio Oriente. Es por eso, que Vuestro Señor Jesús decidió enviar en misión a algunos de ustedes para que en representación de todos, dijeran sí al Universo a la recuperación de la dignidad y de la fe de las familias de Medio Oriente.

Mientras la misión humanitaria transcurre según los principios celestiales, Vuestra Madre Celeste ya se encuentra trabajando en la recuperación de las esencias de los más pequeños, así se vuelve a establecer en cada hijo Mío, el sentido de vivir y de pertenecer al proyecto redentor de esta humanidad.

Queridos hijos, todas sus oraciones diarias, las que apoyen esta misión humanitaria como también a la misión de Chaco, permitirán que las puertas celestiales estén correctamente abiertas, para que los misioneros, bajo el círculo divino de Mi protección puedan cruzar cada una de ellas y así derramar la Gracia que hace falta en el mundo.

Queridos hijos, el Padre observa la dedicación de cada uno de los misioneros, por eso Vuestra Santa Madre se encuentra guiando los pasos de Sus hijos misioneros, para que ellos no pierdan de vista el lugar en donde siempre existirá la mayor necesidad. Es así, queridos hijos, que todo el universo celestial acompaña este momento de ambas misiones porque los servidores deben aprender con toda esta experiencia, cuánto las almas se alejaron de Dios a través del sufrimiento, de la indignación o de la pobreza profunda de los pueblos originarios.

Argentina puede destinarse como una futura nación reconsagrada a Mi Inmaculado Corazón por medio de las misiones humanitarias, eso cambiaría el destino de millones de almas.
Es como el caso de Turquía, que abriendo las puertas a los refugiados se volvió una nación rescatable en estos tiempos.

La paz es la premisa para estos tiempos, por eso a todos los misioneros les llegó la hora de irradiar ese principio eterno de paz al mundo.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los une en el Amor de Dios,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz y Madre de los refugiados