Domingo, 19 de abril de 2015

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridos hijos:

Como la Madre de África y del mundo entero, rezo por ustedes y, especialmente, por aquellos que no viven en Mi Hijo y deciden envolverse con la vida del mundo olvidándose de buscar la vida del espíritu.

Por eso, hijos misioneros, vuestra presencia en Uganda marcará un antes y un después para la vida de las almas a las cuales con amor crístico ustedes servirán y amarán como nunca han amado. Porque detrás de toda miseria se encuentra el brillo más sagrado que vuestro Padre Celestial depositó en cada corazón, el que Mi adversario se ha encargado de apagar y de borrar.

Pero Mi Corazón Inmaculado tendrá nuevamente Su victoria sobre el mundo y hoy, especialmente en el corazón de África, la Madre y Señora del Verbo Divino, desde Kibeho, realizará Su bendición espiritual e interna para todas las almas africanas.

Hace unos días, hijos Míos, ustedes estuvieron en Mi casa de Kibeho, no solo para rezar, adorar, celebrar, compartir y amar el dolor, ofreciéndolo a Dios en el nombre de Su Hijo, sino que también conocieron lo que un simple error y mal entendido puede ocasionar en una nación entera, llevándola a la desaparición total de la vida terrestre.

Espero, hijos, que vuestros corazones estén prontos para penetrar en la realidad interna de Uganda, la que está sometida por el deterioro causado por la enfermedad y por la hambruna que muchos hijos Míos, los más pequeños e inocentes, enfrentan.

En Uganda, misioneros Míos, necesitaré de vuestra paternidad y maternidad en nombre de todos los ugandeses huérfanos que están solitarios de corazón sin recibir la más mínima gota de amor.

Por eso, hijos, en Ruanda los llevé al servicio inmediato, a la cura profunda de todos los errores; ahora, en Uganda, los llevaré a reconocer la faz oculta de una humanidad aniquilada por la enfermedad, el deterioro y la pobreza extrema.

De esa forma, Mi Corazón Materno trabajará a vuestro lado para guiarlos correctamente y para llevarlos cada vez más a la oración restauradora por todos Mis hijos que sufren. Pero vuestros propios ojos verán lo increíble, lo que nadie quiere ver para no sentir vergüenza o desprecio.

Vuestra Madre Celeste con Sus huestes angelicales los hará conocer el infierno terrestre manifestado en la materia y traducido en la enfermedad y en el error cometido con los más pequeños.

Por eso llevé a cada uno de ustedes hasta Kibeho, para que a través de Mi Verbo Divino vuestras almas fueran preparadas por la luz de Mis dones maternales y, fortalecidos a Mi lado, puedan continuar sirviendo por la paz.

En vuestra misión en tan solo tres naciones africanas, verán manifestados el pecado, la enfermedad y el error de la humanidad durante centenas de años. Para eso la oración los unirá a Mi Corazón, para que algún día las almas estén libres de tanto dolor.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los reúne a todos en la fuerza imperiosa de Mi Corazón Maternal,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz