Lunes, 13 de julio de 2015

Apariciones
APARICIÓN DE LA VIRGEN MARÍA, EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LOS VIDENTES FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús transmite las Palabras de la Virgen María:

Mientras Mis oídos escuchan la melodía de sus corazones, Yo vengo a hablarles a lo profundo de sus esencias, que son lo que más vale para Dios.

Hoy, vengo a encontrarlos en la quietud del espíritu, en la perseverancia de seguir adelante para poder reencontrarse con Mi Hijo en estos tiempos finales.

Hoy, vengo desde el Cielo con mucha alegría y maternidad. Estamos a las puertas de un gran encuentro en agosto, en el que la humanidad entera realizará su síntesis para comenzar a vivir un nuevo ciclo en el Señor.

Hijos amados, todo lo que viven, en estos tiempos, es parte de una gran purificación interior; no se desesperen, hijos Míos. Yo Soy su mano, la mano que los guía por el camino de la redención y de la rehabilitación. Por eso, rezo por ustedes todos los días de sus días, para que alcancen finalmente la redención del corazón y del espíritu.

Su trayectoria en esta Tierra tiene un motivo. Esa gran experiencia de amor que deben vivir, le debe servir a Dios en el futuro y a todo el universo, quién se servirá de esta experiencia de redención en los tiempos que llegarán dentro de esta galaxia.

Queridos hijos, como una gran Estrella del universo, hoy Me aproximo a ustedes y aspiro todos los días a encender sus estrellas internas. Porque el verdadero camino de la redención se encuentra a través de la iluminación de sus corazones, que es el fruto que la oración les da a través de la vida de servicio y de caridad.

Pero hoy, no estoy aquí sola con ustedes. Vengo con todo el universo, para que todos los días vivan ese gran reencuentro con su verdadero espíritu superior, en el que se haya la verdadera respuesta, dentro de toda su existencia.

Dios los creó para que pudieran aprender y crecer en el amor. Yo vengo a enseñarles ese camino tan simple pero verdadero; por eso, como su Madre Santísima, soy perseverante y paciente. Ya hace ocho años que vengo caminando a su lado, queridos hijos, levantándolos del suelo, liberándolos de las persecuciones y perturbaciones, para que su verdadero espíritu en Cristo cumpla la misión que ha venido a realizar en este mundo.

Mas si ustedes viven esa misión personal que Dios les concedió, los 144 000 apóstoles de Cristo, los santos de los últimos días, aquellos que están escritos en la Biblia, aparecerán en este ciclo para cumplir su verdadera misión ante el Plan, el Propósito de Dios que debe cumplirse por encima de todas las cosas.

A través de sus vidas, hijos amados, se puede escribir el nuevo Proyecto de Dios y en Su Corazón bendito se escriben las primeras señales de su redención. Mas, deben ser pacientes, mansos y humildes para que el Espíritu Santo habite en ustedes y Sus poderosos Dones universales puedan transformar sus vidas completamente, hasta que se puedan disipar las mínimas partículas del mal.

Ustedes saben, hijos Míos, que el mundo está en su decadencia espiritual. Pero aún, Yo encuentro almas fervorosas, en los cuatro puntos del planeta, que son Mis verdaderos espejos planetarios que pueden irradiar Mi Propósito maternal a través de los atributos que le Yo concedí a sus vidas.

Mi aspiración maternal, hijos Míos, es que, en el fin de sus días, cuando hayan cruzado el umbral de los aprendizajes, ustedes hayan podido vivir los atributos que Yo les entregué en el año 2007. Atributos tan simples, pero verdaderos, que los harán semejantes a Dios y a sus hermanos de todo el universo.

Por eso, este Proyecto aún no ha terminado. Y a pesar de la gran deuda que tiene la humanidad, de los ultrajes que son realizados a los Reinos de la Naturaleza; la Madre del Universo, la Pachamama, es paciente con sus hijos, con todos los discípulos de Cristo que deben despertar en este último tiempo para reencontrar el camino que han perdido entre las ilusiones de esta humanidad.

Yo Soy su Madre Tierra; también, Yo Soy su Madre del Cielo, Soy el gran Espíritu de la Naturaleza que circula por esta humanidad trayendo la brisa del Espíritu Santo, los frutos para todas las almas que se deciden a ser semillas de Mi gran Árbol de la Sabiduría y de la Creación.

Por eso, a través de estos años, he venido trabajando con cada uno de ustedes. He venido realizando en sus vidas pequeños milagros de amor, aquellos que Me ha permitido realizar Mi Hijo en la vida de todos los espíritus de la Tierra.

Hoy, Yo les pido, hijos Míos, que no miren más a sus errores. Vean los resultados de su conversión. Mediten, reflexionen y tomen consciencia de todo lo que se ha trasformado en sus vidas; y eso ha sido posible, hijos Míos, por la poderosa acción de Mi Gracia maternal.

Hoy, abro Mis brazos y extiendo Mis manos hacia el mundo. Espero tenerlos a todos cerca de Mi Corazón para que sientan Mi palpitar, el Corazón Inmaculado de María que sigue latiendo por esta humanidad, rogando por este Proyecto de Dios para que, al menos, se cumpla en un próximo Cristo. Así, Yo podré retirarme de esta humanidad. Podré seguir caminando entre las estrellas, instruyendo a otros seres en todo este universo. Porque habré visto, hijos Míos, que Mis Planes de Paz se cumplieron en sus vidas y los Nuevos Cristos nacieron del espíritu de la humildad.

 

Hermana Lucía de Jesús transmite las Palabras de la Virgen María:

Es por eso que, en esta noche, traigo en Mi Manto todas las estrellas del Cosmos, para que cada uno de ustedes recuerde lo que vino a hacer a este mundo, porque sus almas saben que la trayectoria evolutiva no tiene principio ni fin en esta Tierra.

La Creación de Dios, hijos Míos, es infinita. Y, en este final de los tiempos, vengo a demostrarle a la humanidad que estuvo ciega por mucho tiempo; pero que llegó la hora de abrir los ojos, los ojos del espíritu y del corazón, y contemplar en el infinito el Origen de sus esencias, de sus espíritus. Origen que los observa cada día, que aguarda con amor que puedan recordar esa existencia, para que ya no vivan solo de las cosas materiales.

Que toda su atención, Mis queridos, no esté solo dirigida hacia la vida sobre la Tierra, porque la Realidad pulsa en el centro de este Cosmos.

El Corazón de Mi Hijo, que estuvo sobre este mundo, hoy reina en el Infinito, invitándolos a seguir Sus pasos. Cristo, Mis amados, vino a este mundo para ser su ejemplo, para dejar marcadas las huellas en las que deberán colocar sus pies. 

Pero, para eso, necesitan creer en lo que les digo, porque Mis Palabras no son pronunciadas solo para tocar sus corazones. Ellas deben ingresar en sus consciencias y hacerlos reflexionar, buscar la Verdad que guardo en cada una de ellas que vengo a derramar sobre la humanidad para disipar la ilusión de los corazones humanos.

Así como Soy la Madre de Jesús, Soy la Madre de todas las criaturas de este mundo. Por eso, vengo a instruirlos, a conducir sus almas hacia la Voluntad de Dios; porque el Creador, Mis queridos, jamás desistió de Su Creación. Todos los días, envía a uno de Sus Mensajeros al mundo, en la eterna esperanza de que al menos algunos pocos puedan cumplir Su Santo Plan.

Vengo al mundo porque sé que es posible que, aquellos que escuchen Mi llamado se transformen definitivamente y sobre todo en estos tiempos, en los que grande es la oscuridad, pero también infinita es la Luz, suprema es la Presencia de Dios en el mundo, en Su Sierva, en Su Hijo, Estos que vienen a su encuentro para guiarlos al infinito.

A partir de este 8 de agosto, hijos Míos, los conduciré a un nuevo despertar. No habrá dudas que puedan nublar a los corazones de los que Me escuchan, porque Mi Voz será clara, revelará la Verdad que muchos no quisieron ver; porque está llegando el tiempo de que caigan los velos de la consciencia humana y de que cada ser de este mundo, preparado o no para descubrir los misterios divinos, deberá encontrar la Verdad.

Vengo a su encuentro para que por lo menos una parte de la humanidad tenga el corazón pronto para vivir esta gran transición del planeta, transición que no se aproxima solo para hacerlos sufrir. Aquel que sabe el verdadero motivo de esta transición glorifica a Dios todos los días; porque, en cada minuto que pasa en el tiempo de este mundo, sabe que es un minuto menos que le faltará para encontrar al Creador.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús transmite las Palabras de la Virgen María:

Hijos, Aurora se viste con sus mejores trajes para esperar a los autoconvocados en esta sagrada reunión que viviremos en los días de agosto, en los que recordarán que la Madre de Dios y todos Sus Mensajeros tocaron este suelo para hacerlo bendito y sagrado para que, cada uno de ustedes, como corazones en redención, ingresaran por las puertas de la cura interior.

Yo Soy la Gran Estrella, Yo Soy su Madre del mundo y vengo a encender nuevos luceros, a través de los Hijos de María que, con tanto Amor materno, vengo a bendecir. Así, Mis ejércitos se van formando en los diferentes puntos del planeta, para que sean antorchas vivas del fuego de Cristo, del fuego transformador y liberador, por medio del poder de la oración.

Que se acerquen aquí estos hijos que hoy consagraré y los invito a todos a estar aquí en agosto, en la Presencia de Cristo, su Señor, desde el día 4 de agosto, a partir del que vivirán, hijos Míos, la última chance de la redención planetaria, antes que se abran las puertas de la transición.

Vengo a traerles la consciencia de lo que verdaderamente es cada uno de ustedes. No son materia, ustedes son espíritus de la Fuente de Dios, de la Fuente del Amor y de la Unidad.

Cantemos, pues los Hijos de María se presentan ante los altares de la Virgen Santísima.

Yo les agradezco.

Queridos hijos, por la bendición que Me concede el universo y como Madre del Espíritu Santo de Dios, en la Presencia Trina del Hijo y del Padre Eterno, Yo los bendigo y los consagro, bajo la absolución universal de todas las faltas cometidas al Sagrado Corazón de Jesús.

Espero que se renueven y que respiren el aire del universo, pues la cura tocó la puerta de sus corazones.

Les agradezco en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 

Canción: “Himno de los Hijos de María”.

 

Madre María Shimani de Montserrat:

Bien, por lo que pudimos escuchar de Nuestra Señora, tanto en el Mensaje que Ella entregó hoy a la mañana como en lo que nos dijo ahora, durante la Aparición; Ella ha comenzado a cumplir una promesa que nos hizo hace algún tiempo, que Ella iba a revelar las verdades del universo y que teníamos que estar con nuestros corazones abiertos; porque era importante, en este tiempo, que nuestra humanidad supiera cómo es que realmente se manifiestan los Universos Celestiales y cuál es la relación que nuestro mundo y nuestra humanidad tiene en verdad con ese universo.

Ella nos dijo que nos iba a entregar ese Legado universal y ha comenzado hoy, con mucho amor, a intentar colocarnos dentro de ese universo.

Estará en nuestras manos y en nuestro corazón, escuchar esa instrucción de Nuestra Señora y, a través de esa sabiduría que viene de la Divinidad, comprender verdaderamente quiénes somos, de dónde venimos, qué es lo que tenemos que hacer, cuál es nuestra misión como seres y como humanidad y cómo es que lo tenemos que llevar adelante. 

Así, acompañaremos a Nuestra Señora en estas nuevas instrucciones y nuevas revelaciones que nos llevarán, como Ella nos dijo hoy, al infinito.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:

Queremos agradecer a todos por habernos acompañado.

 

Madre María Shimani de Montserrat:

Y como dijo Nuestra Señora hoy, todas nuestras consciencias se prepararán para agosto, cuando tendremos más revelaciones y como dijo Nuestra Señora, la humanidad hará su síntesis y comenzará, plenamente y con consciencia, la tan ansiada transición. Así que, a prepararse.

Muchas gracias a todos y ¡gracias, Madre, por cuánto nos das!

Sábado, 25 de julio de 2015

Apariciones
Aparición de la Virgen María, en el Centro Mariano del Niño Rey, Rio de Janeiro, Brasil, a la vidente Hermana Lucía de Jesús

Que la Misericordia aplaque la Justicia Divina.

Que la Piedad, sea vertida sobre el corazón de los hombres.

Que aquellos que confían en Mí, sigan Mis pasos y no miren para atrás.

Que el Poder de Mi Amor perdone a los injustos que se arrepienten de corazón.

Que el Poder de Mi Paz, libere el pasado y el mal de las consciencias.

Hoy Mi Rayo de Paz desciende al mundo para calmar sus pequeños corazones. Porque muchos no comprenden el Rayo de la Voluntad de Dios, que traspasa las almas y los espíritus, para manifestar en la materia la Voluntad Divina.

Con Mis huestes de Luz, abro hoy los cielos para unir el Infinito a este mundo y que la consciencia de la humanidad pueda reconocer la Morada celestial que le aguarda.

Que el tiempo de Dios, el tiempo del infinito, se torne uno con el tiempo de este mundo y los velos de la ilusión y de la ignorancia, puedan caer de los ojos de los seres humanos.

Hoy los observo, porque fue un pedido del Señor que derramase sobre las almas aquellas Gracias que más necesitan, pero también las que merecen por los méritos que generaron para su redención.

Mi Silencio busca llegar a sus esencias; ese espacio de la consciencia que comprende todo lo que digo.

Llegó el momento, hijos Míos, de superar las distracciones de este mundo, para encontrar la grandeza celestial, encontrar la Verdad de Dios que siempre estuvo guardada en el corazón humano. Pero los corazones están ciegos para los misterios del espíritu.

¿Quién se vencerá a sí mismo en el tiempo de caos, para descubrir que aquello que nunca creyeron, existe, para descubrir que la vida que siempre pensaron ser un cuento, era en verdad, la realidad del Universo?

Sé que hay mucha confusión en la mente y en el corazón de muchos de ustedes. Por eso hoy Mi Rayo de Paz desciende a este Tierra, para que bajo Mi Manto puedan calmar sus espíritus y comprender mejor todas las palabras que pronuncié en los últimos tiempos.

De todas las formas vengo a alertarlos, porque el final de los tiempos llegará. El final de los tiempos de oscuridad, el fin del tiempo del dolor, de la incomprensión, de la ignorancia. En vez de temer, preparen sus corazones, consagren sus vidas, sus almas, sus espíritus, sus familias, sus hogares a este sagrado Plan de Dios.

Corten, una a una, las ilusiones que los atan a este mundo; las viejas costumbres que no permiten que dejen de ser el viejo hombre, que no les permite descubrir quiénes son, cuál es la misión de Dios para sus vidas; qué importante propósito tiene el Señor para esta humanidad.

¡Cuántos tesoros se guardan en el interior de la Tierra!

Si quieren descubrir quiénes son, deben dejar de ser lo que no son. Deben ser verdaderos. Luchar contra el mundo y contra sí mismos, para poder cumplir con lo que dicta el corazón. Porque, mientras sigan dándose permisos para vivir las ilusiones de la Tierra y todos los placeres que les entrega este mundo, jamás encontrarán el camino que les muestra la verdad y que muchos creerán conocer porque tienen algunas informaciones, que a veces no son verdaderas, sobre la realidad superior.

Pero les digo hijos Míos, que la vida en el Universo, se descubre viviéndola, entregándose a ella; no solo con informaciones y conocimientos.

Por eso llegué a este mundo. Porque muchos sabían, pero pocos conseguían vivir.

Felices aquellos que, permaneciendo ignorantes, se lanzarán a vivir la Voluntad de Dios.

Felices de aquellos que nada saben, porque su mente no impedirá que vivan Mis Palabras, que acepten lo que les digo, que sigan los pasos que les dictaré en el final de los tiempos.

Felices aquellos que son puros de corazón, porque reconocen Mi Presencia, en la simplicidad de sus almas.

Felices aquellos que perpetuarán Mi Voz, que anunciarán Mi Presencia en cada corazón de este mundo, más allá de los tiempos de caos y llevarán la memoria de estos días para la Nueva Humanidad.

Hoy vengo a instituir Mi Paz en el mundo, en sus vidas, en este lugar. Vengo a instituir Mi Paz en aquella alma que Me diga ‘sí’; que tome en sus manos su rosario todos los días, para proclamar la oración del corazón.

Vengo a instituir Mi Paz en aquellos que batallarán con fervor, para que Mis Centros Marianos se manifiesten en la Tierra, porque saben que serán refugio de paz para las almas que desesperan, que no encuentran aliento, que no encuentran la redención.

Saben que Mi Presencia es verdadera y que en cada Centro Mariano, deposité llaves que los conducen a la salvación.

Hoy permito que estén aquí, debajo de este cielo y aplaco la lluvia, para que escuchen Mis Palabras. Pero Mi verdadero deseo, es que en este lugar se construya Mi casa de oración, porque en ella construiré un Templo interior, para las almas más pecadoras, para que se disuelvan los pecados del mundo.

Hoy quiero verlos felices por responder a Mi llamado, por estar delante de Mi Presencia, por reconocer Mi Voz, por más que ella se exprese por medio de los videntes. Pueden sentir en sus corazones, que ellos repiten el Verbo Divino.

Hoy quiero encontrarlos dispuestos a seguir junto Conmigo, transición adentro, rescatando almas y corazones, anunciando el Reino de Dios, así como hicieron en el pasado, entregando la vida y el corazón, para que el retorno de Cristo sea anunciado en los cuatro lados del mundo.

No teman vivir Mis Palabras. No teman ser fieles a Dios. No teman mostrar a todos que son seres que oran, que sirven, que donan de sí al prójimo sin buscar nada a cambio. Porque de esta forma mostrarán a los ignorantes el camino de la humildad. Mostrarán a la humanidad como se comienza a expresar la Voluntad de Dios. Podrán ser semillas de este arquetipo perfecto que el Señor pensó para esta humanidad.

Están delante de la Madre del mundo, la Madre Universal. La que gestó en Su Vientre a todas sus esencias. Que viene a guiarlos para que no se pierdan del camino del Señor, para que cumplan con aquel compromiso que hicieron en el Cosmos para manifestar en la Tierra.

Que se acerquen a Mí los Hijos de María, aquellos que se consagrarán hoy a Mi Corazón, aquellos que se reconsagrarán, porque en verdad, Hijos Míos, sus espíritus siempre fueron consagrados a Mí. Por eso hoy responden a Mi llamado.

Espero que ustedes sean la puerta para la salvación del mundo, la institución de la paz en todos los hogares de este mundo.

Espero de ustedes, pacificadores de Mi Hijo, que sus almas, consagradas a Mi Inmaculado Corazón, se tornen ejemplo de redención para el mundo. Para eso los consagro y coloco sobre cada uno Mi Manto de Luz.

Que sus corazones estén en paz, porque Dios comprende sus dificultades, pero espera que den más de lo que dieron hasta el día de hoy. Porque el potencial de sus corazones ya no puede permanecer oculto. Debe venir a la Luz.

Es haciendo lo imposible, hijos Míos, que descubrirán quiénes son en verdad.

Ahora, para bendecir a esta tierra, sus corazones y todos los corazones del mundo, hoy los consagraré con un canto de alegría, canto que toca las Puertas del Cielo y anuncia la alegría de vivir para Dios.

Cuando Me cantan esta canción, Mi Corazón está entre ustedes y Yo canto junto con aquellos que glorifican el Cuerpo y la Sangre de Mi Hijo y que aspiran a comulgar con Él, eternamente.

En cuanto Me elevo a los cielos, glorifiquen al Señor y Yo lo glorificaré junto con ustedes.

Los bendigo y les agradezco por responder a Mi llamado.

Que se coloquen de pie y agradezcan a Dios por estar reunidos en fraternidad y amor, para atraer Su Reino a la Tierra.

Quiénes somos

Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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