Miércoles, 13 de mayo de 2015

Apariciones
APARICIÓN DE LA VIRGEN MARÍA EN LA CIUDAD DE GOIÂNIA, GOIÁS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

En esta noche de Gracias, quiero darle Mi bendición al mundo, principalmente a los corazones que están vacíos, para que todos ellos reciban la Paz de Dios.

Desde el corazón de Fátima y con alegría, los reúno a todos en el Cenáculo Sagrado, bajo la Presencia de Mi amado Hijo Jesús y la Presencia fiel y castísima de San José, pues como Sagrada Familia del universo, irradiamos Nuestras Estrellas de Luz, aquellas que concibieron Nuestras Consciencias y les abrieron las puertas al mundo, directamente hacia el camino de la redención.

En esta noche, Mi Corazón Inmaculado celebra con alegría y regocijo las velas encendidas, las almas que despiertan al camino de la conversión y de la paz. Y aunque ustedes saben, hijos Míos, que el mundo entero sufre y padece; hoy, la Reina del Cielo trae una oportunidad única para todos, abriéndoles las puertas del corazón para que definitivamente sus vidas encuentren al alma, recinto sagrado de Dios, en donde su Rey desea reposar en el momento de Su gran Retorno al mundo.

Hoy, los ángeles de Lys se congregan y llevan la paz a los lugares más distantes del planeta, especialmente a todas aquellas almas que no siguen Mi religión y que no conocen Mi Faz divina. Pero la Madre del Mundo, la Señora de las Estrellas del universo, la Reina coronada por la Corona de Dios, en presencia de todos los Ángeles y Arcángeles, celebra, junto con Su Hijo, la misa de la redención, el reencuentro del espíritu de amor en todas las almas perdidas.

Por eso, en esta noche de Gracias, no solo el Santuario de Lys se enciende, sino todos los corazones que en devoción despiertan sus espejos internos para irradiar los códigos de amor y de paz al mundo.

Hoy, en verdad, queridos hijos, Me siento unida a cada uno de ustedes. Así, sus pecados son liberados y todas las manchas del sufrimiento son aliviadas.

Estoy presente aquí, entre ustedes, hijos Míos, como la Reina de la Paz, como la Reina del Amor y de la Misericordia. Aquella que estuvo entre ustedes en Nazaret, gestando en Su Vientre al Hijo de Dios y trayendo la oportunidad de conversión para el mundo entero.

Soy aquella Mujer Vestida de Sol, anunciada en el Apocalipsis de Juan, que trae la luna bajo Sus pies, anunciándole la esperanza a este mundo que sufre y abriéndole la puerta para el Retorno de Mi Hijo, el Hijo primogénito de Dios, su Jesús, Jesús Rey.

Por eso, abran sus corazones y que sus faltas sean perdonadas, a través de la Comunión que todos Mis hijos, a lo largo y ancho del mundo, al comulgar con Mi Hijo amado, recibieron Su Sacratísimo Cuerpo Redentor, en la unión perfecta y divina con Su Espíritu místico y divino. Las Gracias y las Misericordias de Dios descienden a este mundo a través de los corazones de los Ángeles de la Guarda.

Por eso, en esta noche, también los invito, hijos amados, a que disipen de sus mentes todos los problemas, la Gracia de su conversión está próxima.

El Arcángel Miguel, junto a San Gabriel Arcángel, se unen en este momento para irradiar el poder de Mi Inmaculado Corazón al mundo. Dichosos de aquellos que sientan Mi Presencia maternal, a pesar de que no Me vean; pues Dios desea todavía, hijos amados, que Yo utilice ciertos instrumentos a lo largo y ancho de esta humanidad para que anuncien Mi Palabra al mundo, que es el Mensaje de Cristo, su Salvador, que siempre les traerá la paz y la esperanza en estos momentos difíciles.

Pero hoy, en Mi reinado universal y maternal, Mis manos sagradas sustentan el cetro de la Paz para traer al mundo la verdadera Justicia de Dios y, así, todos los corazones se puedan armonizar con la Ley del Creador.

Sientan los Rayos de Mi Corazón Inmaculado, para que algún día, hijos amados, puedan entender las Leyes del Creador; aquellas que son altamente ultrajadas por los corazones ingratos que no quieren escuchar a Mi Hijo, ni en la Confesión ni en la Comunión.

Pero ustedes, hijos amados, más conscientes de la vida espiritual y superior, podrán elevar al Cielo, en un sagrado ofertorio, a todos los corazones del mundo que, antes de este tiempo final, deben despertar al llamado de la Madre de Dios.

Hoy, estoy entre ustedes, fortaleciendo el cenáculo del corazón; recordándoles que deben seguir orando todos los días, especialmente en este tiempo de tribulación, que comienza a suceder en el interno de las personas y que se expresa en el exterior de esta vida material.

Quiero que salgan de aquí atentos y preparados, y que todos los corazones que en este momento están unidos a Mí, en el Sagrado Santuario del Reino de Lys, puedan llevar una vida buena, de reconciliación y de paz, viviendo el arrepentimiento, fortaleciendo la fe en Cristo, renovando los Sacramentos y viviendo una vida de fraternidad para que al menos, hijos Míos, una parte de esta raza pueda concretar el advenimiento de una Nueva Humanidad.

Algunos corazones ya viven esta Nueva Humanidad en lo profundo de sus almas, aguardando por la gran promesa de la Tierra Prometida que vendrá en auxilio de todos desde el Universo Celestial, a través de la Nueva Jerusalén, que será formada por los discípulos de Mi Hijo, aquellos santos de los últimos días, que proclamarán la última palabra antes de que se abra la gran puerta en esta humanidad.

Por eso hoy, hijos Míos, no solo contemplo sus necesidades, la falta de amor en sus corazones y el fortalecimiento de la fe en sus vidas; Yo vengo a traerles un Mensaje de esperanza, pero también un Mensaje de advertencia: llegó la hora de orar con el corazón todos los días y de no perder tiempo en cosas superficiales. 

Alimenten sus espíritus y mentes con la sagrada Palabra de Mi Hijo amado. Estudien el Evangelio. Visiten la Biblia todos los días. Lean los Mensajes y practíquenlos para que sus vidas sean un ejemplo de caridad y servicio, a través de las tareas de amor y del espíritu de redención.

Hoy, ante ustedes se encuentra la Nueva Aurora, aquella que siempre brilla en el firmamento interior de los corazones que la invocan, en la Presencia Sagrada del Padre-Madre Creador Emmanuel, que los une a Mi Corazón Divino para que vivan la oportunidad de la redención.

Liberen sus faltas y deudas, y reencuentren el camino al Reino de Dios.

Por eso, hoy estoy aquí, en Goiânia, para que el estado de Goiás junto a Mato Grosso, funden nuevos grupos de oración para orar por los Reinos de la Naturaleza, principalmente por el Reino Animal que es muy castigado por todos. Esa deuda debe ser equilibrada.

Por eso, hoy les dejo a todos la responsabilidad de que respondan a este llamado de Mi Corazón Inmaculado y despierten a la consciencia del Génesis, en donde Dios desde el principio, desde Adán y Eva, proveía de todas las cosas necesarias para poder vivir sin necesidad de ultrajar al Reino Animal ni a ningún Reino creado por su Dios.

No solo vengo por ustedes, humanidad dormida, anunciándome desde el Reino Sagrado de Fátima, despertando sus esencias, aquellas que deben estar unidas a Dios todo el tiempo; también vengo por los Reinos Menores, aquellos que conviven con ustedes todo el tiempo, que son lastimados y ultrajados por las manos violentas de los hombres, sin un mínimo respeto por la Ley de la Creación.

Ustedes, que viven aquí y que saben sobre las masacres del Reino Animal, los invito, queridos hijos, a que busquen la vida natural, sírvanse de aquello que Dios les entregó desde el principio; alimenten sus barrigas de cosas sanas, divinas y sublimes; dejen a los Reinos en paz, déjenlos que ellos puedan evolucionar. Ellos necesitan de ustedes todo el tiempo y para que la Ley no caiga sobre toda esta humanidad, muy sorda y ciega.

Yo les vengo a advertir, queridos hijos, sobre una puerta, una oportunidad: abran sus ojos al llamado de su Madre del Cielo.

Ya no hay tiempo que perder. Ya no se involucren con las modernidades, no sean instrumentos de Mi adversario. Usen su inteligencia superior, despierten sus células dormidas para que Dios pueda trabajar a través de sus corazones y vidas.

La humanidad le debe mucho al universo; pero como Yo provengo de ustedes y ustedes provienen de Mi Corazón, Yo soy parte de esta humanidad desde el principio. Les traigo la Verdad y la Justicia para que las puedan reconocer y vivir con simplicidad.

Hijos amados, hoy todo el universo se congrega para que, desde el Reino de Lys, las almas salgan renovadas en la esperanza y en la fe. Y, cuando ustedes, hijos amados, dejen de hacer algunas cosas en sus vidas, actitudes que los llevan a la perdición, podrán comprender Mi Mensaje y creerán verdaderamente que todo lo que hoy les dije es parte de la Voluntad de Dios. Así, cambiarán sus vidas, unidos todos los días al Santo Rosario, elevando sus espíritus en la Comunión perfecta con Mi Hijo resucitado.

Por eso, abran sus ojos y ya dejen de dormir. Salgan de este sueño, de este torpor. Despiértense, de la misma forma que se despertaron los apóstoles en el Getsemaní, cuando tuvieron que acompañar la agonía de Mi Hijo.

Pero hoy, les traigo un poco de la Misericordia de Dios, porque Yo intercedí por todos ustedes para que poder decirles todas estas cosas.

Cuando la humanidad cambie y al menos una pequeña parte de esta humanidad viva el último Mensaje del Cielo, podré decir, hijos Míos, que ya estarán preparados para recibir a Cristo. Y, aunque eso esté por suceder, Mi Corazón Inmaculado, su Águila Solar, seguirá sobrevolando esta humanidad a través de las peregrinaciones sagradas, para que los corazones despierten al Llamado de Dios y dejen de ofenderlo todo el tiempo.

Queridos hijos, lo que sucedió en Fátima fue muy importante; pero lo que hoy sucede aquí, en este lugar, es irradiado al mundo entero, al mundo álmico, al mundo esencial de todos los corazones.

Este es Mi testimonio para todos. Este es Mi Mensaje de advertencia para el mundo entero: cambien, cambien pronto. No vivan una vida superflua. Arrepiéntanse a tiempo, confiésense, comulguen con Mi Hijo y serán salvados por Mi Corazón Sacratísimo. Así, Yo contaré con muchos guerreros de la paz que lucharán, con el rosario entre sus manos, en el tiempo culminante de la tribulación, en el que estarán unidos en oración y en espíritu, en unión a Mi Corazón Inmaculado, esperando el Retorno del Cristo al mundo, cuando la humanidad entera, de Oriente a Occidente, despertará y reconocerá al Rey Universal.

En este día, hijos Míos, en el que sus corazones se recogen en Mi Espíritu maternal, estoy presente aquí, colmándolos con Mi Paz y con Mi Amor, estoy presente en Fátima con todos Mis hijos, en todos los hogares que están unidos a Mí en este momento, en todas las órdenes consagradas a Dios y también estoy en Kibeho, trabajando en el corazón de Ruanda para toda África.

Por eso, hijos amados, como conocen Mis diferentes Faces de Luz, con las que he aparecido a diferentes corazones para traer un Mensaje de paz y de esperanza a lo largo de los siglos; hoy deseo, hijos amados, como su Señora del Santísimo Rosario, que guarden en sus memorias Mi Mensaje de Paz, Mi Mensaje de instrucción que proviene de la Voluntad de Dios y de Su Poder Supremo. Mi Mensaje es fuerte e intenso, con la esperanza que sus células despierten al llamado a la redención y a la conversión de los corazones y de las familias.

En esta noche, hijos amados, depositen sobre Mis manos sus aspiraciones. En el silencio del corazón y de la palabra, díganme internamente qué es lo que necesitan, Yo los escucho a través del silencio.

Y ahora, que he recibido sus súplicas, coloquen su mano izquierda sobre el corazón y proclamen, internamente, la consagración a Mi Corazón Inmaculado.

Yo soy la Señora del Verbo Divino y estoy con todos aquellos que son consecuentes con Dios, en humildad y simplicidad, en reverencia y amor.

Hoy, consagro todas estas imágenes sagradas para que sean el ícono de su esperanza, de la Misericordia de Dios, a través de su Señora, la Señora Celestial.

En esta noche, nuevos hijos se consagrarán y espero que caminen a Mi lado sustentando la bandera de la paz. A pesar de los temblores del suelo, Mi Corazón sustentará a aquel que sea fiel a Mi Espíritu maternal. No los dejaré solos, no caminarán solos, Mi Espíritu omnipresente y universal siempre los colmará.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:

Que vengan aquí los hijos que se consagrarán. En presencia de Nuestra Santísima Virgen María, vamos a escuchar "Nuestra Señora de Kibeho".

 

Como su Señora del Verbo Divino, del Santísimo Rosario de Fátima, como la Reina de la Paz y Madre de toda la humanidad, unidos de corazón, Yo los consagro, queridos hijos, bajo la omnipotencia de Mi Hijo Jesús, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Queridos hijos de Estados Unidos, Mi esperanza de llegar a su nación está latente en Mi Corazón. A través de sus pasos, Mi tarea se concretará y una vez más Mi Inmaculado Corazón triunfará.

¡Les agradezco!

 

Canción: “Nuestra Señora de Kibeho”.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:

A pedido de Nuestra Señora del  Santísimo Rosario, nos vamos a poner todos de pie para cantar el Himno del Santuario de Fátima, hoy, 13 de mayo.

Nos mantenemos de pie, quietos y en silencio y, después de este cántico, vamos a prepararnos para un intervalo, aún permaneciendo en la Presencia de María, para poder celebrar juntos la Comunión. Podemos comenzar.

Canción: "Himno del Santuario de Fátima".

Hermanos presentes y los que están unidos en los Centros Marianos, vamos a dar inicio a esta ceremonia de Comunión después de este encuentro con Nuestra Señora, respondiendo a Su pedido de comulgar con el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

 

Enseguida se celebra el Sacramento de la Comunión con varios sacerdotes de la Orden.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:

¡Gracias, Madre, por cuánto nos das!

Lunes, 25 de mayo de 2015

Apariciones
Aparición de la Virgen María, en el Centro Mariano de Figueira, Minas Gerais, Brasil, al vidente Fray Elías del Sagrado Corazón

El mundo es muy ruidoso como para escuchar a Dios.

Yo soy la Señora del Silencio, reconocerán a Dios a través de Mi Corazón. En Mi Silencio se encuentran las respuestas a las profundas aspiraciones de vuestras vidas, las que nunca pueden concretarse por el gran ruido de esta humanidad.

Yo soy la Señora de la Armonía, Aquella que cultiva las semillas de Cristo, para que Mi Hijo pueda brotar en vuestros corazones, encontrar Su morada y Su espacio, para que al fin pueda obrar y trabajar en vuestras vidas.

Queridos hijos, Yo soy la Señora de la Cura y del Silencio, aquello que aún la humanidad no ha descubierto, ya que no conoce en profundidad todas Mis faces.

Yo les traigo los atributos de Dios aunque no los conozcan en profundidad. Mi Corazón hoy se los revela.

Es necesario Silencio, Armonía y Cura para la humanidad, así el mundo se equilibrará. Pero sé que muy pocos responderán a este llamado.

No pueden estar en silencio en estos tiempos, pero si ustedes siguen buscando el camino de la oración, de la oración del corazón y del espíritu, les aseguro que encontrarán el silencio que no pueden vivir.

Dios desea derramar Sus Gracias sobre la humanidad todo el tiempo, pero es necesario que la humanidad encuentre el silencio para poder escuchar a Dios y percibir lo que no está haciendo bien.

Como en otros tiempos, queridos hijos, por medio de Mi Silencio Yo vengo a evitar muchas cosas. Ustedes pueden vivir esta Escuela, la Escuela del silencio interior, para que perciban hijos Míos, cuán importante es manifestar el silencio en esta humanidad. Así, muchas cosas se resolverán a tiempo y menos almas se perderán dentro de estos grandes barullos humanos.

Si ustedes no buscan el silencio, hijos amados, ¿quién lo buscará? ¿Quién se animará a vivir el silencio para encontrar a Dios?

Nuestra Sagrada Familia vivía en el Silencio de Dios. Conocía las Leyes y aplicaba los Rayos para poder manifestar la Voluntad de Adonai.

Es momento de que despierten al silencio interior. El ruido del mundo es muy sofocante y las almas no pueden escuchar el Reino de Dios, no pueden escuchar a los ángeles cantando y menos aún a todos los coros celestiales.

Para que estas cosas desciendan al mundo material desde el Reino espiritual, debe existir el silencio en el plano material. De esta forma, disiparán vuestras dudas y las grandes preocupaciones de vuestras vidas se disolverán por la acción del silencio interior. Cuando entren en profunda contemplación, podrán percibir fácilmente, hijos Míos, aquello que está bien dentro de ustedes y todo lo que se debe corregir a tiempo.

El mundo es muy ruidoso y se pierde en las cosas superficiales. Prefiere escuchar las modernidades a sentir su propio corazón interior.

En este mundo tan ruidoso, que no vive el silencio interior, muchos corazones se afligen todo el tiempo porque no oran ni mucho menos viven el silencio que Dios necesita en este tiempo.

Aquellos que tendrán la gracia de recibir a Cristo, deberán estar en un estado de silencio profundo, pues Mi Hijo llegará por medio del silencio, lo que no significa mutismo.

El Silencio profundo de Jesús se expresará desde el plano espiritual. Será una Ley que descenderá al planeta, la Ley sagrada del Silencio Espiritual. Para eso vuestros corazones deben estar preparados y la Escuela de la oración es vuestro primer paso para poder vivirla.

A pesar de que deben orar con vuestros labios, deben también buscar el silencio interior. La oración rezada los llevará al silencio interior y así comprenderán muchas cosas hijos Míos. Especialmente, aquellas cosas que aún no consiguen resolver recibirán Luz y Sabiduría, y pronto se resolverán.

Si ustedes tienen la meta del silencio, les aseguro que ayudarán a la humanidad entera. El ruido es tan grande y tan sofocante, que las almas ni siquiera pueden pensar en buscar el silencio. El silencio es una experiencia de vida, es una actitud y un estado interior, que necesitan construir en estos tiempos difíciles. Así Vuestra Madre del Silencio estará cerca de ustedes para que, a través del silencio interior, Yo les pueda decir muchas cosas, vuestras almas comprendan los misterios de Dios y reciban la sabiduría tan necesaria para estos tiempos.

Usen el verbo solo lo necesario. Que vuestros labios se dediquen solamente a la oración y a resolver los Planes de Dios, como así Dios lo manda. Así no perderán energía y estarán dentro del estado de Mi Silencio.

Yo los ayudaré hijos Míos, a que puedan ver claramente cómo el mundo no encuentra el silencio interior y entonces pierde la oportunidad de vivir la Cura y, principalmente, de la Armonía.

Son muy pocos los que viven ese silencio interior y que pueden reflejar al mundo el verdadero Espíritu de Dios, para que colme a todos los corazones de la Tierra, especialmente a aquellos que están lejos de Dios.

Encontrarán la llave del silencio en la adoración al Santísimo Cuerpo Eucarístico de Mi Hijo. En Él se refleja el silencio total para que ustedes lo puedan recibir y así encontrar clareza en todas las cosas.

El mundo no encuentra el silencio porque no lo quiere buscar. ¿Cómo las Leyes actuarán sobre el mundo si el mundo no está en silencio?

Pidan ayuda a vuestros ángeles de la guarda para que ese silencio se pueda manifestar. Cuanto más vivan en silencio y en sintonía, más catástrofes se evitarán y el sufrimiento se aliviará, y no será necesario que los corazones padezcan producto de un gran ruido humano que nunca termina y que nunca cesa.

Por eso los corazones deben orar mucho, para que al menos alcancen el primer estado del silencio y se eleven de la superficie de la Tierra, entonces entrarán en otra vibración y armonía. Así sus espíritus serán colmados por Mi Paz y será esa Paz que Yo les entregaré, la que actuará en el fin de los tiempos sobre todas las cosas tan ruidosas que no encontrarán quietud ni armonía.

Vengo a anunciarles Mi Silencio Universal. Sé que les gustaría saber otras cosas de Mí, pero Yo les vengo a revelar la verdadera necesidad.

Están cruzando los tiempos de oscuridad y muchos se refugian en las modernidades para poder aislarse de sus perturbaciones y miedos, sin embargo el pánico aumenta por la falta de oración y de silencio.

Como en Kibeho, Yo vengo a anunciar la sagrada palabra de Dios, dándoles la oportunidad de recapacitar a tiempo, entregándoles Mi advertencia para que puedan cambiar pronto. Cuantos más buscadores del Silencio Universal sean, menos el planeta padecerá, o al menos una pequeña parte de los continentes de la Tierra serán resguardados.

Vean la falta de silencio en los océanos. Dios los creó para expresar el silencio a este mundo. La humanidad se ha encargado de atormentarlos.

Vean la falta del silencio en la Naturaleza. Dios creó los árboles para que expresaran el Silencio espiritual y la búsqueda constante de elevación hacia lo Alto. La humanidad los sigue atormentando.

¿Quién pagará esas deudas si los corazones no oran de verdad y menos aún buscan el silencio interior? ¿Cómo la balanza estará equilibrada? ¿Cómo la humanidad tiene la capacidad de pedir las Gracias al Cielo, si ni siquiera cambia en lo más mínimo? Si siguen matando a los animales, ¿cómo la humanidad podrá ser salva?

Deben cambiar en vuestra memoria todos los códigos humanos y transformar vuestras vidas a través de la oración.

Mi Hijo no vino al mundo por acaso. Él les vino a entregar los Sacramentos para que pudieran redimir vuestras vidas y espíritus, y salir de esta normalidad que fue creada por el adversario.

¿Cómo las aves podrán cantar la palabra de Dios? ¿Cómo podrán expresar la armonía del Universo? ¿Cómo las ballenas podrán cantar en los océanos, si son cazadas por los hombres, degenerando los Reinos de la evolución? ¿Cómo el mundo podrá recibir la Misericordia, si son muy pocos los que la piden? ¿Cómo el sufrimiento de los corazones cesará y cómo serán evitadas las enfermedades del cuerpo y del alma si siguen caminando hacia atrás, trasgrediendo todas las leyes, olvidándose de Dios y buscando el dios moderno a través de las tecnologías?

No sean presas para Mi adversario. Sean buenas ovejas de Cristo. Yo soy la Pastora de vuestras almas, que viene a preparar los rebaños para la Redención, para que busquen el camino de la rehabilitación y se aparten de la perdición.

¿Quién cerrará los abismos? ¿Quién Me ayudará a construir la nueva humanidad?

No Me canso de orar por ustedes y postrada a los Tronos de Dios, pido por Misericordia para el mundo.

Salgan de aquí realmente cambiados y así serán merecedores de la Gracia de Dios. La Gracia de Dios ha permitido que Yo les diga todas estas cosas, para que crezcan desde la consciencia y vuestras almas dejen de ser inmaduras y se definan por el camino del Plan de Dios.

Yo soy la Señora del Verbo Divino, que aproxima las almas al Reino de Dios.

Yo soy la Gestora de los nuevos ejércitos, La que enciende los Espejos de la oración. Si no estuvieran los Espejos encendidos a través de las oraciones de todas las almas, ¿cómo el mundo sobreviviría? ¿Dónde estarían vuestros pies ahora? ¿En qué parte del Cosmos o en qué espacios perdidos?

¿Comprenden ahora la Misericordia de Dios? Sean misericordiosos y pacientes. Purifíquense así como Dios lo desea y consagren vuestras vidas a Mi Corazón. Yo les doy la Gracia de consagrarlos para que sigan Mis pasos.

Mi mensaje ya ha sido entregado y espero que lo puedan repasar, para que él quede en vuestros corazones como una puerta de salida hacia la esperanza de Dios.

Ahora, que vengan aquí todos los hijos que hoy consagraré. Los tengo a todos en Mi regazo como Madre de la humanidad.

Por la autoridad que Dios Me ha concedido, en nombre de la Gracia y de la Misericordia de Jesús, Yo los consagro a Mi Corazón Inmaculado y espero verlos en el futuro, firmes en el camino de la consagración y de la oración. Porque así, los Espejos de oración colmarán la Tierra Prometida.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Vayan en paz queridos hijos. Yo les agradezco.

Quiénes somos

Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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