Sábado, 28 de septiembre de 2013

Aparición Extraordinaria
Aparición extraordinaria de la Virgen María, el 28 de septiembre de 2013, en la Comunidad Nueva Tierra, Teresópolis, Brasil, a los videntes Fray Elías del Sagrado Corazón y Hermana Lucía de Jesús

Entre los niños más simples está el nuevo mundo, el surgimiento de la nueva prometida humanidad.

Queridos hijos, después de este gran presente a Mi Inmaculado Corazón, Yo los bendigo en el nombre de Jesús y en el nombre del Castísimo Corazón de San José, formando de esta forma la nueva familia, aquella familia de la humanidad que en estos tiempos finales deberá animarse a vivir la fraternidad y la unidad, porque de esta forma, queridos hijos, por Mi misericordiosa intercesión, el mal se extirpará de la Tierra, y en consecuencia cualquier sufrimiento y dolor.

Por eso, Mi Inmaculado Corazón bendice a todos los niños de la Tierra, especialmente a estos hijos Míos, que hoy están dentro de Mi Gracia Celestial, dando esperanza y fuerza a Mi Corazón Inmaculado para que Mi proyecto mariano se cumpla en la Tierra antes del regreso de Mi Hijo.

Queridos Hijos, oro perpetuamente por ustedes, para que las nuevas enseñanzas del Cielo, aquellas que son transmitidos actualmente por Mi Hijo, por la Gracia de Mi Corazón Inmaculado y del Sagrado Corazón de San José, todas estas enseñanzas, enseñanzas de la Nueva Humanidad, puedan encarnar en sus corazones y de esta forma puedan recibir al Espíritu Santo, en este tiempo que está en caos y con falta de mucha paz.

En esta noche agradezco la consagración de este lugar a Mi Inmaculado Corazón, antes que la consagración del mundo a Mi Inmaculado Corazón, porque es necesario, queridos hijos, que alguien de esta humanidad dé el primer paso hacia Dios, confiando en Su Misericordia y en Su Reconciliación Infinita.

Quiero extraer de los corazones el sufrimiento, las heridas, todo lo que aún no está curado. Quiero desvanecer de todos Mis hijos el temor que le tienen a Dios, porque Dios es Amor, es Misericordia. Tan grande es Su Misericordia, que ha enviado a Su Sierva fiel hasta aquí para transmitirles Su Amor y Su Piedad.

Queridos hijos, aquellos que se animan a caminar por esta senda, esta senda hacia Cristo, Nuestro Señor, contarán con la ayuda del Universo Celestial.

Hoy, Mi Corazón se alegra, bendice y cura a todos los presentes y principalmente a aquellos que escuchan Mi Voz porque me han abierto las puertas de sus hogares, para vivir en el universo de Mi oración.

Como han construido esta gruta con base en el amor y en la oración diaria, Yo invito a todos Mis hijos, especialmente a todas las familias, a construir la propia gruta en el corazón, para que Dios pueda volver a tener su morada en ustedes. Para eso, queridos hijos, contarán con Mi Misericordia, con Mi Intercesión infinita, para que se animen a dar los pasos hacia Dios.

Queridos hijos, me alegro por poder estar tan cerca de ustedes, por contar con Mis queridos hijos para obras inalcanzables, para propósitos infinitos, para misiones bien profundas en las almas; porque a pesar de todo, queridos hijos, Mi Obra en ustedes se construye a través del corazón. Por eso en esta noche los invito a vivir en el corazón. Este también ha sido el motivo de construir este gran corazón que representa la emanación de Mi Amor Misericordioso por todos Mis hijos del mundo.

Hoy Mi Corazón se vale del amor de la Nueva Tierra, así como se vale del amor de cada uno de Mis hijos del mundo, para derramar este Amor sobre las almas que más lo necesitan.

Por eso hoy, hijos Míos, entrego este símbolo de Mi Corazón a todos ustedes, Corazón que se construye a través del amor y de la confianza de todas las almas.

Este, Mi Corazón, que hoy está delante de sus ojos, late por el amor de todos Mis hijos en la Tierra. Por eso hoy les digo que jamás se pierdan de este Corazón, sino que día a día busquen este Inmaculado Corazón, consagren un poco más sus almas a Dios, descubriendo el amor puro que vive en el interior de cada uno de ustedes.

Hoy les pido, Mis queridos, que jamás olviden la vida de oración, así como la comunión con Mi Hijo, porque si oran diariamente y comulgan con el Cuerpo de Cristo, irán purificando sus seres y construyendo, poco a poco, una morada segura para el Redentor de las almas, para que Él ingrese hoy en Espíritu, en cada uno de sus corazones.

Hoy quiero recordarles que la Voz de Mi Hijo resuena en el mundo; que Él viene para despertar a Sus soldados, aquellos que lo acompañarán en Su retorno.

Por eso, acompañen los mensajes de Cristo, esta Voz gloriosa que los guía diariamente; que ha asumido a cada alma de esta Tierra con la esperanza que Dios le infundió, de finalmente, despertar al mundo.

Tan grande es el Amor de Cristo por todos ustedes, que Él viene por una segunda vez a la Tierra, en Cuerpo, Alma y Divinidad, para buscar a aquellos que aún no despertaron y para caminar al lado de aquellos que también retornan para anunciar Su Gloria.

Hoy les digo, Mis pequeños, que grandes almas están guardadas en sus pequeños corazones; almas que tiene que crecer y madurar, resguardadas por Mi Gracia, bañadas en la Misericordia de Cristo, para que puedan fortalecerse y madurar como verdaderos soldados de Mi Hijo.

Hoy anuncio Mi Voz al mundo, para que el eco de Mi Corazón pueda tocar lo profundo de todos los seres. Si en esta noche tienen la gracia de oír Mi Voz, glorifiquen a Dios por la oportunidad que les dio, porque el Señor, a través de Mi Verbo, ingresa en cada una de sus esencias y reaviva el brillo original que muchos ya perdieron.

Hijos Míos, jamás se olviden de glorificar al Señor. No se sumerjan en las modernidades del mundo, olvidando el Universo Celestial que los observa, porque en cuanto se someten a las modernidades, Dios observa cada uno de sus corazones y aguarda con profundo amor el momento en que sus almas se volverán al Cielo.

Si necesitan hoy de auxilio, coloquen sus intenciones hacia lo Alto, porque Mi Corazón llega desde los cielos portando entre Mis Manos Gracias infinitas que el Señor Me concedió derramar sobre la Tierra.

Hoy traigo la cura para sus espíritus, para sus almas y para sus corazones; para que aquellos que Me dicen ‘sí’, se puedan consagrar definitivamente. Solo les pido en esta noche, que ofrezcan a Dios un verdadero ‘sí’, para que con el permiso de cada uno de ustedes, el Señor pueda obrar en sus vidas.

Con Mi Gracia profunda por ustedes quiero consagrar este lugar a partir de hoy, como cuarto pilar de Mis Centro Marianos, el Centro Mariano del Niño Rey, para que aquí todas las esencias se puedan congregar bajo el espíritu de la oración.

Necesito de almas heridas para que Yo las pueda curar. Necesito de corazones solitarios para que puedan ingresar en Mi maternidad. Necesito de corazones sedientos para que Mi Agua y Mi Gracia los puedan nutrir y así, Yo pueda bendecirlos a todos.

Después de dos mil trece años y de haber recorrido con Mi Presencia grandes partes del mundo, estoy verdaderamente muy agradecida. El Cielo les agradece, porque un Centro Mariano ha nacido hoy, un punto de Luz y de oración sincera para el mundo.

Gracias Pama por cuanto Me has confiado.

Que suenen las campanas y que canten los niños de la Nueva Tierra, la Gloria de Dios está en sus corazones.

Hasta mañana queridos hijos, les agradezco.

En nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.