Miércoles, 13 de junio de 2012

Aparición
Aparición de la Virgen María, en Luján, Argentina, al vidente Fray Elías del Sagrado Corazón

 

En el último día del Encuentro de Oración en Lujan el grupo se reunió, a las 15.30, para comenzar la sintonía de oración.

En el lugar del escenario se organizó, con mucha simplicidad, un hermoso altar donde se encontraba el cuadro de la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad, muchas velas y flores.

 

Madre Shimani: Vamos a ir sintonizándonos a través de la oración operativa que hemos aprendido en estos días, que nos mantiene atentos, vigilantes y conscientes. Trabajaremos especialmente con la oración “Madre Universal”, para atraer hacia esta región todos Sus atributos.

Cada vez que pronunciemos alguno de los atributos, intentemos traer esa energía hasta aquí, con todo nuestro amor.

 

Comienza la oración. Luego de algunas cuentas se hace una pausa para leer el mensaje diario en español, portugués e inglés.

Luego continuaron los cánticos y las oraciones, hasta que en el último cántico “Inmaculado Corazón de María”, la Madre Divina se aproximó con mucha rapidez. Entonces se escucharon las campanas anunciando Su llegada.

Fray Elías se colocó de pie y junto con Madre Shimani se dirigieron hacia el lado derecho del altar, donde apareció la Madre Celestial. Mientras todo el grupo cantaba con mucho fervor, Fray Elías y Madre Shimani dialogaron entre sí las indicaciones que la Madre Divina estaba dando.

Todo lo que se habla es traducido del español al portugués y al inglés.

 

Madre Shimani: Nuestra Madre quiere hacer una tarea especial con todos nosotros, y para eso vamos a trasladarnos hasta otro punto en esta sala. Vamos a orar el “Ave María”.

 

Luego de algunas cuentas, se entonó el cántico de los pastorcitos de Fátima “Ave, Ave María” y después el cántico del “Ave María”. En ese momento Fray Elías, Madre Shimani y los demás hermanos que colaboran con las apariciones, se trasladaron a un punto de la sala en medio de las personas.

Se hizo silencio, Fray Elías se colocó de rodillas y comenzó a transmitir las palabras de la Madre Divina.

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Hoy les quiero recordar algo importante: que siempre Mi Corazón los invitará a la oración.

Como Inmaculada Concepción, hoy les traigo la Luz de Mi Reino, para que sepan que Mi Divinidad siempre está presente aquí en este mundo y estará en la próxima humanidad.

Les traigo la luz de Mi rostro de la Paz para que puedan aferrarse y unirse a Mi Fe Inmaculada.

También quiero decirles, queridos hijos, que estoy muy agradecida, pues el Padre me ha permitido estar aquí, sobre ustedes y acompañarlos. (Ella apareció sobre los presentes)

Vislumbren la magnitud de Mi cinturón azul, símbolo de la prosperidad y de la reconciliación entre los corazones de todo el mundo, lo que para ustedes representa la Gracia Celestial.

Quiero decirles que Mi Gracia Maternal está entre ustedes por un motivo especial, pues estoy contemplando las necesidades de cada uno de Mi hijos y a ellas corresponderé al debido tiempo, al de Dios. Pero para que la Gracia exista, en sus corazones deberá existir la reconciliación; por eso Yo estoy aquí, para concederles esa Gracia.

Ahora, como corazones de la humanidad, coloquen sus miserias sobre Mi manto, para que Yo las pueda convertir en estrellas de luz y devolvérselas a ustedes.

También estoy aquí por un motivo especial que les contaré. La apertura de sus corazones me ha permitido retornar a la Argentina. Esto es, queridos hijos, para que sepan cómo se vive la fidelidad, fidelidad que los llevará a encontrar la Misericordia, a encontrar la Paz.

Hoy vengo como la Inmaculada Concepción a traerles Mi mensaje de Bienaventuranza, y a decirles que siempre los contemplo en Mi Corazón Maternal.

Hoy abro Mis brazos de nuevo para recibirlos, porque es allí donde deberán estar, junto Conmigo, como estuvo Jesús. Yo los quiero llevar a encontrar el nuevo misterio de la Paz que está guardado en cada uno de sus corazones, pero pocos lo conocen.

Yo Soy el estandarte de la Paz que los quiere llevar a ese encuentro con la Paz, así se podrán liberar sufrimientos profundos que Yo conozco muy bien. Pero para eso, primero deben dar el paso hacia Mí, para después encontrar a Mi Hijo. Sepan que Yo Soy la primera discípula fiel de Jesús.

Es necesario, queridos hijos, que en la oración encuentren al Espíritu Santo. Ese Espíritu será la nueva Corriente Divina que auxiliará al mundo. Para eso, la Divina Concepción les muestra la faz de la Divina Trinidad, y aunque ahora no comprendan este misterio, lo comprenderán cuando estén Conmigo en oración.

Queridos hijos, ¿saben qué es ser inmaculado para estos tiempos?

Esa respuesta la podrán encontrar en la oración del corazón. Y, ¿cómo es que se encuentra esa respuesta en el interior?

Cuando la oración es pura, verdadera y sincera.

Hoy, queridos hijos, con inmensa alegría, los invito a la oración por todas las almas. De esta forma se desdoblará Mi Corazón hacia la Tierra y será morada en el corazón de todos Mis hijos, para que en ellos resida Cristo.

Cuando Yo les anuncio que volveré, me refiero a volver en los próximos días, por eso aguarden con inmenso amor Mi llegada. En poco tiempo lo comprenderán.

Es necesario también que vean la corona de Mis estrellas sobre sus corazones, son los doce nuevos dones que guiarán a las almas. Algunos ya los están recitando en las oraciones, pero otros aún no los conocen y todo este descubrimiento también comienza con la oración.

Para finalizar les quiero dejar Mi Gratitud y Mi Paz, y decirle que aquello que han vivido aquí lo podrán vivir nuevamente en el Paraíso.

Oremos.

 

Fray Elías: La Señora nos pide orar “Señora de las Gracias” para poder traer la Paz a este momento, principalmente -dice Ella- a todos aquellos que en esta Nación están perdidos.

La Madre Divina nos dice:

 

Eternamente Mi Corazón busca a aquellos que están perdidos y nadie puede amparar. Esta oración los ayudará a todos. Alcen ahora sus corazones hacia Mi Corazón. Sientan el palpitar de Mi Amor Maternal. Les estoy enseñando a orar con el corazón. Concentren sus miradas en el centro-ser de cada uno y háblenle a Dios, que allí está.

Como Madre de la Misericordia, también en este ejercicio los ayudaré y como Inmaculada Concepción, quiero lavarlos con el agua de la Fuente de Mi Hijo. Aseguren ahora sus manos sobre Mi manto. Comencemos desde el corazón.


Señora de las Gracias,
Espíritu de la Paz,
brota como llama,
en nuestros corazones.


Amén.
 

Se ora algunas veces esta oración.

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

Gracias pequeños niños de Dios por responder a Mi llamado.

Mi Misión es que Mi Amor Maternal brote en sus corazones para alcanzar la Paz en el mundo. Ese es el verdadero misterio de fe para todos en este tiempo.

Esa es la Luz que Yo les quiero traer para perdonar y así redimir en luz el corazón.

Agradecida Infinitamente.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

 

Fray Elías: Gracias Madre de Dios por cuánto nos das.

 

Todos repiten.

 

- Fin de la Aparición -

 

El grupo regresa a sentarse en sus lugares de origen.

 

Madre Shimani: Ahora vamos a permanecer algunos minutos en silencio y después haremos un breve relato de algunos acontecimientos que sucedieron en otros planos durante la aparición.

Vamos a ir repasando las palabras de la Madre y colocándolas en el corazón. Y vamos a permitir que todo lo que vivimos ingrese en nuestra consciencia para que no se vaya más.

 

Por algunos minutos todos se mantienen en silencio, intentando guardar en el corazón todo lo que se dijo y se sintió.

 

Fray Elías: Hoy, como Nuestra Señora anunció, vino como la Inmaculada Concepción, como la aparición de Lourdes en Francia. Como muchos habrán sentido, fue una aparición muy intensa por lo cerca que estaba de todos nosotros, lo cerca que estaba Su luz y Su consciencia, que era una consciencia humana y viva.

Ella apareció detrás del cuadro y mientras cantábamos iba dibujándose Su rostro, poco a poco. Cuando la pudimos ver nítidamente, vimos que estaba llorando y le preguntamos por qué lloraba. Ella nos respondió que lloraba de alegría pues volvería a la Argentina. Al comienzo no comprendimos, pero después nos explicó.

Dijo que el día Sábado (16 de junio) aparecerá en la ciudad de Buenos Aires, en un lugar que Dios manifestaría. Que debemos confiar en la Providencia Divina y que será en el lugar que Dios provea. Donde sea, Ella estará con nosotros a la hora 19 para transmitir el mensaje diario. Le preguntamos el motivo de esa aparición extraordinaria, Ella dijo que el llanto era la expresión de la alegría que sentía por la Gracia recibida de Dios para poder aparecer en la ciudad de Buenos Aires.

Algo importante Ella quiere hacer, que no sabemos qué es pero que tenemos que acompañarla y animarnos a seguirla como misioneros y peregrinos.

Durante la primera parte de la aparición hizo una revelación y una promesa muy importantes, nos dijo que si los grupos de oración se intensifican durante los tres próximos años, orando tanto las oraciones conocidas y agregando el Santo Rosario, la Argentina será muy ayudada. Y Ella prometió que de esa manera podrá colaborar con los grandes cambios que vendrán para esta nación. Dijo también que, si Argentina se consagrara a Su Inmaculado Corazón sería una alegría inmensa en los Cielos.

Ustedes vieron que al comienzo de la Aparición, y ahora al final, se cortó la energía eléctrica. La Madre dijo que no debíamos asustarnos y que eso era consecuencia del movimiento de Su Consciencia, que hoy estaba muy manifestada, más aún que en el día de ayer. Ese movimiento que realizó, de trasladarse sobre las personas, significó un desplazamiento mayor de energía y del Cielo que se abre sobre todo en cada aparición.

Durante la aparición, mientras Ella transmitía sus palabras, fue ayudando mucho a la nación Argentina, especialmente a todas aquellas almas que necesitaban de auxilio, las que aún estaban en los planos intermedios y que no se pudieron elevar al Cielo.

Verdaderamente Ella estaba muy agradecida por la respuesta de todos y especialmente porque abrimos nuestro corazón.

Cuando hicimos la oración “Señora de las Gracias”, Ella hizo un ejercicio muy amoroso con nosotros, un ejercicio de contemplación, de sentir la oración con el corazón, de poder entrar en lo profundo, en el alma de cada uno. Eso permitió, según lo que nos dijo, estar más cerca de Ella.

Gracias a todos.

 

Se finaliza entonando el cántico “La Mujer que nos guía”.

 

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