Jun

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Domingo, 16 de junio de 2019

Aparición Extraordinaria
APARICIÓN EXTRAORDINARIA DE CRISTO JESÚS EN LA CIUDAD DE BERLÍN, ALEMANIA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Al fin llegó el día de la liberación de este lugar, de las raíces del mal y de sus persecuciones.

Al fin la voz de los peregrinos se alza a los Cielos y el Padre del Universo escucha la voz de Sus hijos que claman por Su Misericordia y por Su Piedad.

Al fin las puertas inciertas son cerradas y una puerta de Luz se abre en el corazón de los hombres para que ingrese la Energía Divina, aquella energía que todo lo transformará cuando los corazones se abran para recibirla y hacerla parte de sus vidas para siempre.

Al fin la Divina Misericordia volvió a triunfar y los corazones perdidos encuentran el camino que, por diferentes circunstancias, nunca lo habían encontrado.

Este es el tiempo de las revelaciones, este es el tiempo en el que la Consciencia Divina se aproximará a la humanidad para hacerle recordar su compromiso con la Fuente, así como fue en el Génesis, en el principio.

La humanidad, después de haberse desviado y pervertido, puede por medio del sacrificio del Hijo de Dios, alcanzar la Misericordia del Padre y justificar su existencia a pesar de los errores.

Es por esa razón que hoy estoy aquí, entre ustedes, y con muchos más que hoy no están aquí, también lo estoy, para transmitirles el júbilo de Mi Corazón, la Gracia de Mi Espíritu y la Soberanía de Mi Alma, la que ante el Padre Celestial los redimirá y los justificará para que puedan atravesar la puerta de la redención.

Hoy no solo el pasado es purificado y sublimado, sino también el presente es redimido y contemplado por la Misericordia del Padre a fin de que Sus hijos alcancen la verdadera Paz, la que pierden en estos tiempos por las modernidades de este ciclo que ciega la consciencia de las almas y que de a poco la separa de Dios.

Pero Yo vengo a ofrecerme como ese puente de Luz por donde todos pueden cruzar hacia la Casa del Padre Celestial, que a pesar de los gravísimos errores de Sus hijos a lo largo de los tiempos, Él envía a Su Salvador para que lo vuelvan a encontrar y a sentir, para que se vuelvan a aproximar a la Fuente de Su Amor y de Su Sabiduría que desciende desde el Universo Celestial para colmarlos y bendecirlos.

Este es el tiempo, compañeros, de vivir el cambio de la consciencia, de vivir con júbilo el Plan de Dios y de adherirse a ese Plan Divino, completamente, para que sus vidas reciban nuevos atributos y esos atributos de Dios se irradien al mundo así como ahora Yo les irradio la Luz de Mi Corazón.

Por eso aquí, hoy, se abren las puertas del Cielo y del Universo para que no solo los caídos se puedan liberar y redimir, sino también sus almas puedan vivir la comunión con el Padre, con el Hijo y con el Espíritu Santo a fin de que se vuelva a establecer la alianza que una vez se perdió por la acción de los propios hombres que creyeron tener más poder que Dios y más autoridad que la Justicia Divina.

Pero hoy no vengo a remover el pasado, ni tampoco su historia. Vengo a despertar dentro de ustedes el compromiso de vivir con júbilo la unión con Dios y la existencia de todo el Universo, porque todo lo que fue creado, compañeros, no es solamente material y concreto. Todo lo creado es profundamente espiritual, amorosamente pensado por la Fuente Divina para que todas las criaturas que existen más allá de este Universo, y que tienen la filiación con Dios, aprendan del Amor y de la Sabiduría. Porque los errores en la Creación no solamente fueron aquí. Los errores de la humanidad son remotos y desconocidos, tienen sus orígenes en otras estrellas, en otras formas de pensamiento, en otras formas de sentir, en otras formas de actuar.

Yo vengo a interrumpir con Mi Misericordia esa línea de tiempo, cronológica y concreta, que ha llevado al mundo a su autodestrucción muchas veces.

Por eso vengo a corregir en su origen estos defectos que no solo son humanos o materiales, sino también espirituales y que están lejos de Dios porque no tienen amor ni unidad y mucho menos tienen sabiduría.

Por eso vengo a corregir en este tiempo lo que nadie ha conseguido corregir por sí mismo, sabiendo que millones de almas no solo en Europa, sino también en el mundo se vieron interferidas por ese desvío espiritual de la humanidad.

Una fuente corrupta hoy es sustituida por una Fuente de Luz y Sabiduría para que en el origen de la esencia humana que va más allá de todo lo intelectual o mental, que va más allá del alcance del ser humano, pueda regenerar a esta raza actual que vino con un propósito a la Tierra y que aún no lo cumplió, desde los orígenes de Adán y Eva.

Por eso Me sacrifiqué y morí por ustedes en la Cruz, porque si Yo no hubiera estado aquí como su Maestro y Señor, la humanidad no existiría en este momento, aun después de todo lo que ha hecho a lo largo de los tiempos y lo que ha transgredido las Leyes Universales una y otra vez.

Vengo a hablarles con la claridad de la Sabiduría de Dios, con el ímpetu del Espíritu de Mi Padre Eterno porque este es el tiempo de una Gracia extraordinaria que hoy no solamente recibe Berlín, sino también el mundo entero que fue partícipe de estos acontecimientos pasados que dejaron huellas imborrables en las almas y en los corazones.

Pero Yo vengo a convocar a los nuevos redimidos, a aquellos que abrieron su corazón para escuchar a Dios y para sentir en lo profundo de su espíritu la voz amorosa y poderosa del Hijo de Dios; Consciencia que los conoce profundamente, desde antes que ustedes existieran, desde antes que fueran esencias de luz en la Fuentes Creadoras de Mi Padre.

Hoy vuelvo, compañeros, a colocar a Europa y especialmente a Alemania ante la oportunidad de volver a la Fuente de la Creación de Dios para que los atributos del amor, de la compasión, del perdón, de la unidad, de la cura y especialmente de la luz estén dentro de la consciencia de este pueblo que debe reencenderse en el Amor de Dios, teniendo una gratitud profunda e infinita por todos los que han clamado en este momento a través de esta oración de hoy, por su pueblo, por su cultura y por su nación para que, por medio de la intercesión divina del Hijo, todo sea transfigurado con la ayuda amorosa y piadosa del Arcángel Miguel, quien ha extirpado nuevamente la esencia del mal a pedido del Padre Eterno.

Siéntanse entonces renovados y liberados. Siéntanse nuevamente bautizados por Mi Espíritu, por el Espíritu que descendió en Pentecostés y que trajo para los apóstoles, en el pasado, el fortalecimiento de su fe y del apostolado.

Por eso los invito como nación y como pueblo, como cultura en redención, a ser apóstoles Míos en este tiempo, no solamente a través de la oración de corazón y de la súplica, sino también expresando el amor interior a sus hermanos, a los que más sufren, a los Reinos de la Naturaleza que silenciosamente transmutan la condición del ser humano todo el tiempo.

Ustedes fueron bendecidos por una naturaleza exuberante y preciosa, porque los Reinos se donaron antes de ustedes para acompañarlos en su transición hacia la redención.

Y ahora que ese momento se aproxima y que no solo sus almas, sino también las almas de Alemania tendrán esa oportunidad de vivir la redención verdaderamente, por todo lo cometido y sucedido, alegren sus corazones y reconfirmen, una y otra vez, su filiación con Dios para que el Ángel de Alemania, profundamente ofendido por la acción de los hombres durante el pasado, reciba la ayuda que necesita del Ángel de Portugal para que reine en este pueblo los mil años de paz y sean partícipes de la venida gloriosa de su Redentor.

Que así sea.

Dios, por medio de Su Hijo, abre las puertas de Su Iglesia Celestial para que las almas comulguen con Su Fuente Divina, con los atributos del amor y de la unidad, atributos que expresaron la Creación de los Universos espiritual, mental y material.

Es así que ante la Fuente de la Creación del Padre y ante el Don divino de Su Misericordia, al igual que los ángeles del Cielo, los invito a postrarse en el suelo para recibir de Dios el Don de Su reconciliación y perdón, más allá de que sean de Alemania o no, porque la humanidad es única e inseparable.

Cuando la humanidad entienda eso, ya no existirán las guerras, el hambre, la desigualdad, los conflictos humanitarios y las persecuciones religiosas.

Cuando la humanidad acepte que es única e inseparable, todo cambiará para siempre.

Nos ponemos de pie.

"Señor del Universo, que todo liberas y transmutas, concede a Tus hijos la Gracia infinita de Tu Perdón para que todo sea reconstruido restaurado y reconciliado con Tu Espíritu. Amén".

"Por el Agua que brotó de Mi Costado, las almas reciban cura y Misericordia. Amén".

Celebro con los que más sufren y necesitan el ministerio de Mi Eucaristía para que las almas comulguen con Mi Espíritu que los renueva y que les trae la fe en estos tiempos.

Los que puedan se arrodillan para realizar esta consagración, consagración que renovará a Alemania y a todas las almas que aquí viven a través de la insondable Misericordia del Corazón de Jesús.

En aquel tiempo, cuando estaba con los apóstoles celebrando el misterio del Amor de Dios, manifestado a través de la presencia del Hijo, Yo traje todos los Atributos Divinos para el mundo, ofreciendo el pan a Dios para que fuera bendecido y consagrado en la presencia silenciosa de los ángeles del Cielo.

Después de ese momento les dije a los apóstoles, como hoy les digo a ustedes: “Tomen y coman todos de él, porque este es Mi Cuerpo que fue entregado por los hombres para el perdón de los pecados”.

Te alabamos Señor y te bendecimos (se repite tres veces).

En la expansión de ese misterio de Amor, que provenía de la Fuente Divina del Padre, del mismo modo Él bendijo el Santo Cáliz. Y en ese momento lo entregué a Mis apóstoles diciéndoles: “Tomen y beban todos de él, porque este es el Cáliz de Mi Sangre, Sangre de la Nueva Alianza, que será derramada por su Redentor para la remisión de los pecados. Hagan esto en Mi memoria".

Te alabamos Señor y te bendecimos (se repite tres veces).

Oración: Padre Nuestro.

Este es el Cuerpo y la Sangre Divina de Cristo, dichosos los invitados a servirse de este Sacramento, porque alcanzarán la vida eterna.

Yo les enseñé hace mucho tiempo que se amaran los unos a los otros, que se soportaran y se acompañaran en los momentos de júbilo como en los momentos de tristeza, en los momentos de vida como en los momentos de muerte. Ahora Yo les pido que hagan lo mismo con quien tienen al lado, día a día, porque así lo harán Conmigo.

Renueven este pedido de su Señor todos los días que vendrán, así el Amor de Dios no faltará en el mundo, y las naciones de la Tierra aprenderán a corregir sus caminos y se colocarán en el camino de Dios; un Dios que no tiene religión ni gobernante porque es el Dios del Amor, infinito, amplio, profundo, curador, restaurador e interdimensional porque es un Dios omnipresente y omnipotente, es la Fuente que los ama todo el tiempo y que nunca los olvidará porque Su Amor es verdadero e invencible.

Que este Amor hoy llegue a las almas de Alemania para que, renovadas por el Sacramento de la Fe, se sientan dignas hijas de Dios.

Que la Paz profunda de Mi Corazón esté con ustedes, porque así la Paz que proviene de Mi Corazón estará con su pueblo y con todas las naciones.

En unidad y en amor por Mí se darán el saludo de la Paz.

Agradezco a Alemania, a Europa y a todos Mis seguidores por haber respondido a Mi llamado, este importante llamado espiritual por Berlín.

Les agradezco.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Nos podemos dar el saludo de la Paz.

Jun

04

Martes, 4 de junio de 2019

Aparición Extraordinaria
APARICIÓN EXTRAORDINARIA DE CRISTO JESÚS, EN LA CIUDAD DE BUDAPEST, HUNGRÍA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Vengo a entregarles la caricia de Dios, vengo a enseñarles sobre la Creación y el Universo para que recuperen, en su despertar, el sentido del origen y de la existencia.

Vengo a ampliar su consciencia, vengo a expandir su corazón.

Vengo a entregarles Mi Paz, para que por medio de ella se animen a dar un paso en el despertar espiritual, que hoy su Maestro y Señor les trae desde el Cielo hacia vuestra casa, Hungría.

Una tierra que puede dar muchos frutos, una tierra que puede acoger a muchos semejantes, una tierra que puede escuchar al que sufre, un pueblo que puede extender una mano para aliviar un corazón herido y así traer el Amor de Dios por medio de un servicio incondicional, verdadero y simple.

Vengo a despertar en ustedes lo que existe dentro de ustedes, que dio origen a toda su vida, a toda su consciencia y existencia.

Vengo a mostrarles, en el plano espiritual su esencia interior que una vez surgió de la Fuente para vivir una experiencia en este Universo, para que como almas aprendieran en la Escuela del Amor que este mundo les ofrece en este tiempo definitivo, en donde el Amor será la liberación de los corazones y la calma de los que sufren.

Esa esencia que se guarda dentro de ustedes, compañeros, es la que llevará consigo y para siempre, la experiencia del amor vivido en la Tierra. Esa esencia interior que el Padre les entregó como una gran célula de luz es la que ha venido a la Tierra para aprender lo que el Universo les ofrece.

Por eso, compañeros, Yo vengo a alegrar sus corazones, vengo a dar vida a sus espíritus, vengo a traer consciencia a lo más profundo que existe dentro de sus seres porque Dios necesita que honren Su Nombre, no solo por su existencia, que es infinita e inmaterial, sino también por todo lo que Él ha creado desde los orígenes de los tiempos, y todo lo que Él ha entregado hasta el presente de esta humanidad.

Sé que les parecerá extraño lo que hoy les digo, pero guarden Mi Mensaje en sus corazones y almas, porque la semilla que hoy les dejo algún día brotará y será un gran árbol que en la experiencia de amor de la Tierra podrá dar frutos y más frutos a fin de agradar a Dios, cumpliendo majestuosamente Su Voluntad.

Yo les hablo a ustedes como esencias, como parte de una única humanidad y de una única raza que debe recuperar el Proyecto Genético de Dios, así como lo vivieron los pueblos del pasado, lo que Dios nombró como Israel, la tierra que una vez fue prometida, desde Moisés hasta el pasaje de su Maestro y Señor por Medio Oriente.

Por medio de este despertar de su esencia divina, vengo a hacerles recordar, compañeros, los Atributos de Dios que deben aplicar en sus vidas para que el Cielo descienda en ustedes y en todos los espacios que los rodean. Eso permitirá restaurar a la humanidad, que vive una gran enfermedad en estos tiempos, una enfermedad espiritual y endémica llamada indiferencia.

Pero en ustedes no está la indiferencia, en su pueblo está el impulso del despertar, el impulso de poder escuchar a Dios para llevar adelante, en este tiempo final, Su Voluntad.

Por eso los coloco, compañeros, en otro nivel de la consciencia, en donde no existe la oscuridad ni el mal, en donde existe la Luz y la Sabiduría del Padre que hoy los ha traído aquí como almas para que en el nombre de su querido pueblo, Hungría escuche al Hijo de Dios, así como el pueblo de Israel escuchó al Hijo de Dios en el pasado.

Por eso recuerden, recuerden su pasaje Conmigo por Tierra Santa, en el Monte de las Bienaventuranzas, en Judea como en el Mar de Galilea.

Despierten su recuerdo interior en la Presencia del Cristo Vivo, que hoy los hace comulgar con el Padre para recuperar los orígenes de su existencia y de su cultura, que son una muestra de los millones de Atributos de Dios que Él ha sembrado en cada pueblo, en cada continente como en cada nación, para que lo representen y lo vivan en Sus diferentes Faces.

Hoy coloco a Hungría ante la Fuente de la Creación Espiritual, uno de los importantes orígenes de esta Creación, que los ángeles del Cielo y los arcángeles contemplan en adoración y en devoción perpetua ante la Fuente del Amor y de la Verdad.

Sé que Mis Palabras remueven los espacios, las estructuras y los conceptos.

Pero ahora llegó el tiempo en el que su Maestro y Señor se pronuncie al mundo fuera de la Iglesia porque todos los habitantes de la Tierra tienen el potencial de despertar su Cristo interno, bajo el principio del amor y de la sabiduría, en la base infinita de la compasión.

Por eso Yo les traigo estos impulsos de la Fuente, de la Fuente Divina de la Creación para que sus mundos internos recuerden y vivan, en este tiempo, la Voluntad que hoy expresa Mi Corazón por toda la nación de Hungría y por todo su pueblo que debe reencenderse en el Amor de Dios para siempre alcanzar la Paz.

Este es el primer encuentro Conmigo, compañeros. A Europa Oriental le ha llegado la hora de borrar para siempre su sufrimiento, su historia y su pasado, para comenzar a vivir en el Bien y en la Misericordia de Dios, que los hará partícipes de la bondad y de la alegría del Cielo, que hoy se derrama como una fuente inagotable en sus almas y corazones, en cada rincón de esta amada Hungría que espera como sus naciones hermanas, por esta oportunidad espiritual que el Universo hoy presenta ante su esencia divina.

Celebren este momento de reconciliación con lo Alto.

Reconcilien su patria y su pueblo con el Todopoderoso a través de su Hijo Amado. Él hoy abre Sus Brazos para acogerlos y recibirlos en la existencia de Su Amor infinito y en la presencia de su poderosa Luz que borra todo sufrimiento, que disuelve toda duda y que trae la fe para todos los seres de la Tierra.

Por eso hoy, su Sacerdote Mayor, el Señor del Universo, el Maestro entre los Maestros, quien dio el Corazón y la Vida por ustedes en lo alto del Monte Calvario, por los méritos de Su Sangre derramada, por los méritos de Su Agua que brotó de Su Costado y por todas las gracias infinitas traídas a la Tierra por todos los mártires y santos, sellaremos por medio de la Comunión con el Cuerpo y la Sangre de su Señor, una Alianza que hoy se fortalecerá en el Amor Crístico y en la Paz, y que dará sus frutos en un tiempo cercano, cuando Europa Oriental reciba mayores impulsos de la Fuente de la Misericordia de Dios por medio de una Presencia incalculable, en Hungría y en  Europa Oriental, de los Sagrados Corazones a fin de que el Amor triunfe dentro de ustedes, en sus familias, conocidos y en toda la humanidad.

Celebremos y recordemos la Última Cena de su Señor con los apóstoles y, en reverencia y humildad nos colocamos de pie para ofrecerle al Padre, a través de Su Amado Hijo, esta Cena de Redención y de Renovación que traerá para todos la cura de la humanidad. Que así sea.

Vamos a escuchar, a Su pedido, a pedido de nuestro Señor, en unión a Su Iglesia Celestial, entonaremos “Pater Noster”.

En este momento, ante la potestad y la autoridad del Padre Celestial, ante Su Universo de Amor y de Gracia, ante Sus ángeles y arcángeles, ante la Fuente maternal de la Madre de Dios y del Castísimo Corazón de San José, ante los bienaventurados y santos, y todos los seres de buena voluntad presentes en la superficie de la Tierra, ante los pueblos y las culturas que esperan ansiosamente el Retorno de Cristo y ante el infinito Amor del Sagrado Corazón de Jesús, ofrecemos al Padre Celestial los frutos y los méritos de la Pasión de su Maestro y Señor por la expiación, el perdón y la reconciliación de esta patria, de este pueblo, de este país, en nombre de muchas naciones más, para que siempre sea merecedora de la Divina Gracia, la Fuente inagotable de la Cura y del Bien que debe estar presente en cada corazón humano para que triunfe el Proyecto de Cristo y se establezcan los mil años de Paz. Amén.

Nos podemos arrodillar.

En aquel tiempo, su Maestro y Señor, en el nombre del Amor y de la Misericordia se reunió con Sus apóstoles, y en los planos internos con muchos seguidores Suyos, para celebrar el legado y la victoria de la redención sobre toda oscuridad.

Por eso, como en aquel tiempo, su Maestro y Señor tomó el pan dando gracias al Padre, la Luz de la Divinidad de Dios lo bendijo, y lo entregué a los apóstoles diciéndoles: “Tomen y coman, porque este es Mi Cuerpo que será entregado por ustedes para el perdón de los pecados”.

Y un momento de profunda Paz se estableció en la Tierra y hoy se establece en Hungría como en sus naciones hermanas.

Te alabamos Señor y te bendecimos (se repite tres veces).

Y así, su Maestro y Señor tomó el Cáliz entre Sus Manos, dando gracias a Dios por el sacrificio que viviría, la Luz de la Divinidad de Dios lo bendijo, y su Maestro lo entregó a Sus apóstoles diciéndoles: “Tomen y beban todos de él porque este es el Cáliz de Mi Sangre, Sangre que será derramada por su Redentor para la rendición de los pecados. Hagan esto en Mi memoria”.

Te alabamos Señor y te bendecimos (se repite tres veces).

Y ahora, compañeros, en unión a Mi Sagrado e Insondable Corazón repetirán la oración que Yo les enseñé hace tanto tiempo.

Oración: Padre Nuestro. 

Celebremos y glorifiquemos a Dios porque los méritos de su Divino Hijo hoy se siembran en Hungría y en sus naciones hermanas por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús. Amén.

Antes de irme de aquí, compañeros, quiero que se comprometan Conmigo a orar la Coronilla a la Divina Misericordia, para que la Misericordia Insondable de Mi Corazón siga descendiendo en Hungría y en sus naciones hermanas.

Por eso los invito a formar un grupo de oración que agrade y alegre al Corazón de Jesús, a fin de que Él pueda retornar muchas más veces a Europa Oriental, en donde renacerá la Luz de Cristo invencible y poderosa por toda la eternidad.

Por esa causa, compañeros, les ofrezco Mi Corazón para que lo adoren y lo amen por medio de una oración semanal por la paz en Hungría y para que la Misericordia siga descendiendo aquí.

Les ofreceré como apoyo y auxilio a todos Mis servidores del mundo, a los que sostienen de una forma permanente e incondicional, la oración por la paz en las naciones. Todos ellos los ayudarán a fortalecer su grupo de oración en Budapest, para que este llamado también llegue a más corazones y traspase las fronteras, bajo una perfecta unidad con el Padre Celestial.

Me alegra haber estado aquí, me alegra haber visto y escuchado su respuesta, eso tiene un significado importante para Mí, sobretodo, para el Plan del Retorno por segunda vez a esta humanidad.

Los bendigo y les entrego Mi Paz para que sean Mi Paz y la compartan con los que más la necesitan.

Se darán el saludo de la Paz para que la Paz esté en Europa Oriental.

Los bendigo y les agradezco en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Hasta pronto.

Podemos darnos el saludo de la Paz a pedido de Cristo.

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Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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