Feb

06

Sábado, 6 de febrero de 2016

Maratón de la Divina Misericordia
APARICIÓN DE CRISTO JESÚS DURANTE LA 31.ª. MARATÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA, EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

El silencio les abre la puerta para entrar en Mi Corazón y allí permanecer en regocijo y luz.

En estos tres últimos días hemos recorrido gran parte de Shambala, y Yo les he mostrado  a sus internos cuáles son los próximos pasos para seguir en este plan que debe cumplirse para el fin de los tiempos.

Pero Mi Corazón, hoy, se siente honrado por el resultado del empeño y  esfuerzo de ustedes ante el Padre Celestial. Aún es necesario hacer más porque la humanidad lo necesita. No solo en los encuentros de oración, en el servicio, sino en la entrega del día a día.

Estoy con ustedes acompañándolos, guiándolos. Y ahora vayan, vayan de dos en dos como hicieron los misioneros para poder ayudar a las almas y aproximarlas a Mí en unión a Dios.

Aún el mundo sufre y eso no podremos ocultarlo, es una realidad ante sus ojos; es la consecuencia de un error continuo, que nunca termina porque no existe un profundo cambio en la consciencia y en los corazones de todos los seres humanos. Pero el tiempo de Mi Justicia está llegando, por eso, Yo los preparo para que sean portadores de Mi Misericordia y todos los días la difundan, así como las almas lo necesitan en estos tiempos que llegan.

En Shambala hemos vivido un retiro interno que debe quedar grabado en sus memorias, porque de allí partirán las nuevas cosas, se darán las nuevas obras, y las almas se congregarán en torno a Mi Corazón Glorificado para servir al Universo en este proyecto de redención.

Aún las puertas de la redención deberán estar abiertas para que más almas puedan ingresar así como lo hicieron ustedes en estos últimos años, que han sido llamados a vivir el perdón y el amor en esta escuela del planeta.

Me regocijo cuando existen almas que se animan a seguirme de verdad y que nada temen perder porque en verdad el Universo siempre les da todo, más que a los otros.

Los tesoros que guarda Mi Corazón para ustedes son incalculables e infinitos.

Desearía que no solo amaran Mi Misericordia, sino también Mi Gracia, que es el poder vivo de Mi Divinidad que también estuvo entre ustedes en el tiempo pasado para guiarlos a la redención y el amor que no conocían y que habían olvidado.

Hoy, ante las puertas de Shambala, ante los doce coros de ángeles que se congregan alrededor del Rey del Universo, ante la presencia de Adonai y de la Santísima Virgen María, les vuelvo a recordar: nunca olviden amar, porque si aman como Yo los he amado sabrán perdonar y no estarán en el pecado.

Mi Misión es que sean apóstoles para este tiempo de tinieblas y de pruebas constantes para todos los corazones. Pero les vuelvo a repetir este mensaje del amor porque muchas veces lo olvidan, y sus cosas superficiales emergen y los dejan ciegos sin poder ver la importancia que tiene el Amor de Dios en estos tiempos.

A través de cada Maratón de oración, Yo les recuerdo la misma llave, hasta que un día la puedan unificar en sus vidas como parte de sus seres y deje de ser solamente un mensaje para que lo vivan en la práctica de esta escuela de redención.

Los doce coros representan las doce misiones que aún deberán cumplirse en los cuatro puntos de la Tierra, a las cuales ustedes están siendo llamados a participar y a colaborar para que Mis Semillas de Luz se siembren en los más olvidados y abandonados de este mundo.

Hay muchas almas en soledad. Hay muchos corazones que no reciben ni una gota de amor, ni siquiera de amor humano. Por eso, los preparo en estas misiones actuales, no solo a los que sirven sino también a los que oran, para que puedan dar su gran paso de evolución a través de un servicio humanitario, donde el dolor del mundo es insoportable cuando se ve cara a cara.

Así, compañeros, Yo les enseño a hacer lo que Yo hice en el tiempo pasado, amar a los enemigos, triunfar a través del amor, donarse por amor a los otros y alcanzar la unión con Dios, la unión perfecta en esa comunión infinita con el Padre Celestial.

Hoy, dejo para todos la Presencia de Mi Corazón Glorificado, con Sus doce estrellas y Sus Rayos de Gracia. Que este símbolo los impulse a adorarme para que adoren a Dios a través de Su Hijo Amado. Que este símbolo represente a través de las estrellas, la unión entre las naciones y la constitución del amor eterno para todo el planeta, el Amor Crístico Redentor.

Que los Rayos sean las almas que emergen de Mi Corazón Glorificado, Rayos que se expanden por todos los espacios para iluminar los abismos oscuros de la consciencia y para elevar a los pecadores hacia el Reino de Dios, en donde deben alcanzar la misericordia por la colaboración con sus semejantes, con sus servidores y pacificadores.

Que no se vayan de Aurora sin estas señales que Yo les dejo en sus corazones, porque les servirán de ayuda en el momento en que deberán dar el salto a la evolución, así como los misioneros de Medio Oriente lo han dado y lo han demostrado para Dios.

Reconozco, como Vuestro Señor, la ofrenda que están haciendo a través de las oraciones diarias en los grupos de oración. Eso permite vitalizar el Plan, lo hace vivo en cada uno de ustedes, y amorosamente se sienten partícipes de esta obra de redención y de paz que se cumplirá por medio del esfuerzo y de la entrega de todos Mis compañeros.

Por esta jornada de oración sucedida, han ingresado a Shambala junto Conmigo y sus almas han reconocido la importancia de amar el Plan de Dios y de traerlo hacia la Tierra a través de las buenas obras para que él se pueda cumplir así como Mi Padre lo espera desde el principio.

Ustedes son un rebaño muy característico que pueden despertar a otros rebaños al servicio, a la oración, a la confraternidad, algo que espero cumplir a través de ustedes todo el tiempo y todos los días de la vida hasta el fin de los tiempos; hasta cuando Yo retorne, para presenciar el juicio de la Tierra, junto a todos los coros celestiales que dictarán sus proclamaciones de cómo han sido los últimos dos mil años de esta humanidad. En ese momento ya no habrá más tiempo.

Por eso, vengo en esta hora para motivarlos a la entrega mayor y para que no pierdan de vista el Propósito que brilla frente a sus ojos como un gran sol para iluminar los caminos de todos los servidores. 

Hoy, abrazo a aquellos que Me han abierto su corazón y los guardo debajo de Mi Manto para unificarlos con Dios y con Mi Corazón Misericordioso.

Hoy, la oferta que Yo hago es para todos, pues todos tienen la oportunidad de vivir en el nombre del amor que proviene del Universo para todas las galaxias. 

Hoy les muestro, compañeros, cómo agradar al Corazón de Dios, que está muy olvidado por el mundo, por la guerra y la separación.

Que Dios siempre los escuche para que Sus Obras siempre se realicen en los corazones simples

Que en verdad quieran cambiar por el bien de la humanidad y de la nueva Tierra Prometida.

Siempre recen Conmigo para fortalecerse, la oración es el diálogo entre nuestros corazones y es por donde puede fluir Mi Gracia hacia sus espíritus.

A pesar de las caídas Yo los contemplo, porque Mi Amor es más grande que sus pecados o que sus incertidumbres. Aún ustedes no conocen Mi Amor, pero sí, Yo les muestro una parte de Mi Amor que es el Amor de Dios, el Amor vivo y sabio que comprende y ayuda a las almas, que las acerca a la Fuente del Amor para renacer todos los días, y para que así cada alma cumpla con su misión, la cual ha venido a cumplir en este tiempo.

Hoy haré una nueva oración por ustedes y les pido que ahora se unan a Emmanuel. Esta oración, compañeros, Yo la recité a Mis apóstoles en la Última Cena, antes de que Judas Me entregara. Yo la llamo “la Oración del Propósito”, porque es el Propósito para esta humanidad desde el principio de los pueblos del desierto, de Abraham, de Moisés y de los profetas.
 

Oración del Propósito

¡Oh Gloriosa y Nueva Jerusalén, que habitas en las dimensiones de Mi Padre!

¡Oh Sagrado Tesoro del Arca de la Alianza, que aún vibras en el Reino de los Cielos!

Desciende Nueva Jerusalén, como ciudad resplandeciente, como Nueva Humanidad sobre los hijos de Mi Padre.

¡Oh Gloriosa y Nueva Jerusalén! Únete a los espíritus que creen en el Reino de Dios y que solamente esperan que se cumpla la promesa del Retorno de Cristo por segunda vez.

Mientras tanto, ¡Oh Nueva Jerusalén!, formada por la Mente Única de Mi Padre y Sus Creaciones maravillosas, hazte vida en las almas que esperan el cumplimiento del Proyecto Redentor.

¡Oh Gloriosa y Nueva Jerusalén, que una vez brillaste en el firmamento de Belén, cuando el Hijo Primogénito encarnó en la Tierra para dar testimonio de Misericordia al mundo!

¡Únete, Oh Gloriosa y Nueva Jerusalén!, con el propósito de los que se han autoconvocado para vivir Mi Segunda llegada al mundo.

Padre, Padre–Madre Emmanuel, desciende Tu Nueva Jerusalén, que brilla en el Universo, como el principio del nuevo propósito para la Nueva Tierra.

Que tus Leyes y designios ¡Oh Nueva Jerusalén!, se cumplan en los que esperan Tu llegada.

Hoy abro las puertas ante Ti, ¡Oh Nueva Jerusalén!, para que el Padre toque el corazón de Sus hijos y ellos sientan la confianza de vivir en el Propósito.

Sagrada y Nueva Jerusalén, colmada de ángeles y arcángeles, de leyes, dones y designios, desciende a este mundo enfermo que oscurece por haberse olvidado de Ti.

Que tu amor se manifieste ¡Oh Gloriosa y Nueva Jerusalén!, para que las almas revivan tu Principio, Tu Principio de Ascensión y Unificación con Dios.

Que la Nueva Humanidad surja por la llegada de la Gloriosa y Nueva Jerusalén. Que todo se haga Uno, y que en Unidad seamos en Mi Padre, Emmanuel.

Padre Amado, así como en el Getsemaní Me entregaste el mayor peso sobre Mis Espaldas, que era el pecado del mundo y la perdición de las almas, después de haber cumplido Tu pedido en el nombre del Amor y de la Unidad a Tu lado.

¡Oh Emmanuel!, cumple Mi petición de que Tus hijos reciban la nueva Luz del Universo.

Emmanuel, abre las puertas de la Nueva Jerusalén, para que todos puedan entrar y no dejes a nadie atrás.

Que Tu Mirada paternal, Emmanuel, ilumine a las almas y que en Tu Nuevo Reino, seamos Uno para siempre.

Amén.

Feb

05

Viernes, 5 de febrero de 2016

Maratón de la Divina Misericordia
APARICIÓN DE CRISTO JESÚS DURANTE LA 31.ª MARATÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA, EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

He visto a muchos de los presentes en el desierto de Shambala respondiendo una vez más a Mi Llamado, en el nombre de Mi Padre que está en los Cielos y que los reúne en este Propósito de Amor y de redención de la humanidad.

Hoy Mi Corazón Glorificado se ilumina al recibir las respuestas de las almas que se congregaron en torno a este oratorio para rezar al Padre Universal, al Infinito, al Único. Por eso hoy extiendo Mis Brazos hacia ustedes, y en donación les entrego Mis Manos para que reciban de lo profundo de Mi Espíritu los Rayos de Mi bendición paternal, de Mi Amor Misericordioso.

Hoy Mis Ojos lloran no solo por la tristeza del mundo, por el padecimiento, por el caos, por la aniquilación humana, sino que también Mis Ojos lloran porque Mi Espíritu se regocija de los rebaños que Me escuchan verdaderamente y que, más allá de sus intenciones y de sus pruebas, responden al Pastor que los ha congregado en este desierto de Shambhala para descubrir el propósito interior en cada ser, en cada uno de Mis hijos, de Mis compañeros.

Gracias al esfuerzo de todos y a la recepción que han dado a Mi Sagrado Corazón, es que esta obra se expandirá aún más. Y eso exigirá de todos ustedes, compañeros, una cordial confianza en los proyectos de Mi Padre y en los pedidos de los Mensajeros Divinos, los que interceden por ustedes y por millones de almas en el mundo a través de esta Obra Universal. Porque es el Universo que los congrega, que los une, que los reúne en el nombre del Señor, Dios Todopoderoso.

Y aun en sus flaquezas Mi Espíritu los colma, los vivifica, los renueva para que puedan seguir adelante.

Si hoy, en este Centro Sagrado de oración, dedicado a los Sagrados Corazones de Cristo, de María y de San José, hay más de quinientas almas congregadas, ¿cuántas almas ustedes creen que habrán, en este momento, unidas a Mi Corazón Misericordioso y a través de este encuentro?

Es por eso que les he pedido que vinieran aquí. Pero, no quiero que sientan aflicción los corazones que no pudieron llegar, porque si los corazones orantes del mundo están unidos a Mi Corazón, ellos también están aquí. Pero aquellos que tuvieron la Gracia de venir hacia Mi encuentro, también para recibir Mis Gracias, es porque el Universo les demuestra que es posible donarse más y cada uno salir de su propio lugar. Porque en verdad, compañeros, nunca pierden nada, sino ganan los tesoros del Cielo, que están disponibles para los corazones receptivos al llamado del Hijo de Dios.

Si Yo los uno a todos en Shambala es para renovar los votos originales que hicieron con Mi Espíritu Crístico en el Getsemaní, en la plaza de la flagelación, a las puertas del sepulcro o en la Ascensión.

¿Cuántos de ustedes retoman lo que han dejado atrás Conmigo?

Y, amorosamente, Yo les traigo este recuerdo, compañeros, porque sus espíritus deben participar, vivamente, de esta obra corredentora que prepara el retorno de Cristo, vuestro Señor, en esta hora crucial del planeta.

Por eso, Yo los he llamado a Shambala, para que pudieran retornar al corazón del Corazón, a la esencia de la Esencia verdadera, al principio original, de ustedes a la pureza.

Hoy, los rayos expandidos por Mí los unen a todos a Mi Sagrado Corazón y así les demuestro que Mi Obra se realiza de diferentes formas y por diferentes caminos, cuando estos obedecen a la Ley del Señor y no se involucran con otras cosas que no sea la vivencia del Sagrado Corazón de Jesús o del propio Padre Celestial, que los ama y los reúne nuevamente.

Y así, como Me han respondido en este día de Misericordia, en el que el Infinito se aproxima a la humanidad para recordarle que debe arrepentirse, soltar las riendas y caminar libre en el sendero de la redención, es que Yo los estoy llamando a concretar Mis Obras, a abrir sus brazos, a expandir sus corazones en el Amor de Mi Corazón vivo para que más almas se congreguen. Las almas que siguen a Dios por otros senderos, senderos que se encuentran en el espíritu de todos los seres donde mora Dios, donde los reúne a todos, sin separación ni diferencias, sin credos ni religiones, porque la verdadera religión es el Amor.

Es en el Amor donde ustedes deben religarse una y otra vez en estos tiempos finales, porque es el Amor de Dios que les permitirá ver las cosas y ayudar a aquellos que más necesitan en estos momentos tan difíciles. Es el Amor que también nace de Shambhala y que congrega a los autoconvocados para responder a la Jerarquía Celestial.

Ese es el camino que les ofrece la Jerarquía Universal para todos los que una vez fueron principiantes y que ahora ya son discípulos de Mi Misericordia. Es esa Misericordia que Yo quiero expandir sobre el mundo a través de sus corazones y de su vivencia viva sin fantasías ni formas, sin ilusiones ni engaños.

Quiero que sean rayos de Mi Corazón, definitivamente. Quiero que se decidan por un solo camino, el cual Mi Madre les ha ofrecido hace tantos años y de los que muchos no comprendieron lo que significaba y que después de todo lo que han vivido a través de los tiempos, de sus experiencias y pruebas han abierto sus ojos para reconocer que en esto no había nada oculto, no había ningún misterio, ninguna  interrogante, solo la esencia del Amor de los Sagrados Corazones que ingresaron a la consciencia devuestra obra a pedido de Dios Todopoderoso, para convertirlos en aquello que aún no han conseguido: ser verdaderos apóstoles de Mi Corazón.

Y ahora, compañeros, en este desierto de Shambala que les revela muchos tesoros, muchas señales de luz para el alma y el espíritu, ¿ustedes ya se creen Mis apóstoles?

Están siendo formados por Mí mismo para algo definitivo que desconocen. Pero por más que no comprendan, Dios siempre les mostrará Su Verdad en los pequeños detalles.

Si creen que Yo estoy aquí presente entre ustedes para amarlos una y otra vez, crean que están en el camino que fueron llamados a recorrer en este tiempo final.

A través de este retiro interior en Shambhala y por medio de la oración misericordiosa, los corazones se unen a Mi Espíritu y las obras se manifiestan para todos los que dicen “sí” a Mi sagrado llamado.

Mientras se purifiquen no desistan. Mis Pies no dejarán de caminar a su lado. Mi Corazón iluminará sus caminos y podrán ver en el horizonte la Estrella de Dios que los guía hacia el encuentro del verdadero refugio que brota de Mi Insondable Corazón.

Los preparo para realizar una obra planetaria a través de las misiones humanitarias, pues eso es solo una pequeña muestra de lo que el Plan puede realizar en estos tiempos. Pero aún es necesario más.

Sigan con valentía Mi Camino, porque en este día también Yo los preparo para que Me encuentren en la Sagrada Semana del mes de marzo, donde volveremos a reunirnos en este Centro Mariano de Aurora para dar un paso más hacia adelante, en la confianza absoluta de que con disposición de ustedes ,interior y espiritual, podrán unirse al Universo y traer hacia la Tierra lo que Él está donando para todos a través de Sus tesoros celestiales.

Quisiera compañeros, que todos los días levantaran los brazos hacia el Cielo, así como lo han hecho hoy, para confirmar Mi Misericordia entre ustedes y en cada parte del planeta. Porque a pesar de que las guerras continúen, y que las masacres se lleven adelante sin misericordia ni compasión en el corazón de los hombres injustos, Mi Espíritu Crístico en cada discípulo nunca morirá, porque quien cree en Mí, tiene vida eterna.


Señor del Universo, Padre Abba, que riges todos los mundos, dimensiones y planos, que vives intensamente como chispa de luz en todos los espacios, que Te expresas en las formas, elementos y vibraciones más sutiles, que Te unificas, Padre, a los espíritus que Te invocan, que Te haces presente para dar ayuda a Tus hijos, que Te reflejas y Te muestras en los elementos, en el viento, en el agua, en el fuego, en la tierra y en la vida, que Tu Espíritu colma todo lo que fue creado a través de Tu semejanza; es que hoy Te pido, Padre Abba, que ayudes piadosamente a los que se han autoconvocado, pues si desde el principio los llamaste para vivir Tu Obra, Te ofrezco nuevamente Mi Corazón Misericordioso y Glorificado para que los redimas.

Pues así como la lanza traspasó Mi Corazón para derramar Misericordia, hoy intercedo por ti, ante ti pequeño corazón, pequeño corazón humano, pequeña alma que debe vivir su divinidad y su ascensión. Intercedo ante el Padre Abba para que cumplas con tu parte en este Proyecto infinito del Universo.

Escucha, Padre, el clamor de los que pronuncian Tus Palabras en las oraciones diarias, escucha la voz de los corazones que sienten el amor de Tu Espíritu y de Tu Presencia invisible en todos los planos. Mas aléjalos, Padre, del gran adversario. Libera a las almas a través de las oraciones que ofrecen Tus hijos a Tu Corazón Puro y Grandioso.

No mires los errores del mundo. Que Tu Corazón no se lastime por los pecados de la humanidad, pero sí que Él se restaure a través del bálsamo orante de Tus hijos, que en fidelidad y fe aspiran a seguir Tu Camino.

Hoy intercedo entre el Universo y la Tierra, entre el Cosmos y las almas pidiéndote, Padre Amado, que les des fuerza y convicción para vivir Tu Plan, redención para purificar sus espíritus y un amor tan profundo, divino y verdadero que invada cada parte de sus cuerpos y de sus células, así, Padre, como Tú Me has colmado en la Resurrección.

Padre Eterno, si Tú te glorificas en Tu Hijo, glorifícate, Padre, en aquellos que Te escuchan.

Te ofrezco Mi Corazón para que sea el portal que conduzca a los corazones hacia el Propósito.

Cuando finalmente todos hayan despertado podré fundirme con Tu Espíritu, Padre Amado, y seremos uno con Tus hijos para siempre.

Amén.


Los espero en la Sagrada Semana para vivir un momento de renovación, pues este ya es el último tiempo que Yo vengo al encuentro de ustedes antes que todo suceda.

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Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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