Viernes, 13 de septiembre de 2013

Mensajes semanales
MENSAJE PARA LA APARICIÓN EN LA CIUDAD DE VICTORIA, ESPÍRITU SANTO, BRASIL TRANSMITIDO POR LA SANTÍSIMA REINA DEL ROSARIO, LA VIRGEN MARÍA AL VIDENTE FRAY ELÍAS

Queridos hijos Míos:

Hoy ya estamos a un mes de la consagración del mundo entero a Mi Inmaculado Corazón.

Con esta importantísima finalidad universal y mariana, Yo les pido que a partir de hoy hasta el día 13 de octubre de 2013, aniversario de Mis apariciones en Fátima, Portugal, vuestros corazones recen siete Padre Nuestro, siete Gloria y siete Ave María diariamente. Así esta sagrada ofrenda de oración llegará hasta los Tronos de Dios, como flores bellísimas donadas por Sus Hijos amados.

Queridos hijos, les pido que ya no teman, Yo Soy la misma de Nazareth, Soy la que busca a los hijos perdidos, a los que se apartaron de la comunión con Mi Hijo y que ahora será necesario que retornen pronto al Corazón de Dios.

Yo Soy Vuestra Madre y Reina del Rosario, Soy la que quiere recordarles que por el Santo Rosario, orado con el corazón,  una guerra universal que destruyó la paz y la inocencia en todos los hombres se detuvo, por el sacrificio simple y puro de los tres pequeños niños en Fátima.

Ahora, ante la víspera de la consagración del mundo a Mi Inmaculado Corazón, Yo les pido que ustedes sean puros, simples e inocentes, ya que el mundo ha perdido este símbolo sagrado.

Yo vengo del Cielo para unir lo que las religiones y credos separan hace siglos. Yo vengo para reconocer la Iglesia de Mi Hijo, aquella que Él fundó en el corazón de todos los seres cristianos y no cristianos. Yo Soy la Estrella de Luz que brilla por todos Sus hijos. En Mi Corazón Materno no existe religión, mas existe unión, misericordia y esperanza. Yo vengo para demostrar al mundo que Yo no solo Soy la Reina de la Paz, sino también Soy la Madre de todo este mundo.

Yo les pido amorosamente que recen por los sacerdotes, para que ellos puedan cumplir con los designios que Mi Hijo les encomendó. Yo les pido que recen por el Santo Padre y por todos los representantes de las religiones mundiales, para que el Santo Ecumenismo que enseñó Mi Hijo, pueda despertar en el corazón de todos.

Hijos amados, Yo pido a todos los religiosos, creyentes, devotos, peregrinos y ateos, que escuchen Mi llamado de Amor; no vengo al mundo para evangelizar, Yo vengo al mundo para unir lo que está separado en el interior de todos los seres.

Amados hijos, solo oro por ustedes para que en este tiempo la humanidad considere a Jesucristo, el Salvador, como el Cristo de toda la humanidad, porque cuando Él retorne para este mundo, les mostrará quién en verdad fue, y es, para este tiempo universal.

Pequeños hijos, permanezcan en Mi Corazón. Nunca los abandonaré. Siempre los acompañaré porque los amo y los protejo.

Quiero agradecer el esfuerzo amoroso y abnegado de todos los orantes por permitir que Mi Obra en América sea cumplida según Mis designios celestiales.

¡Les agradezco a todos por unirse a Mi Corazón Materno!

Los ama ahora y siempre,

María, la Santísima Reina del Rosario de la Paz